Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Militares ayudan a orfanato asháninka en Perú

Estudiantes se forman detrás de un soldado durante el inicio de una ceremonia oficial en Puerto Ocopa, Perú, el miércoles 3 de junio de 2015. Los militares llevaron medicinas, cuadernos, libros y alimentos a un remoto orfanato católico en la selva central de Perú que albergó desde hace más de un siglo a niños de la etnia asháninka, la más numerosa de la Amazonía, que escapaban de la esclavitud a la que fueron sometidos por traficantes de caucho y Sendero Luminoso. (AP Foto/Rodrigo Abd)

PUERTO OCOPA, Perú (AP) — Militares llevaron medicinas, cuadernos, libros y alimentos a un remoto orfanato católico en la selva central de Perú que alberga desde hace más de un siglo a niños de la etnia asháninka, la más numerosa de la Amazonía, que escaparon de la esclavitud de los traficantes de caucho y luego de Sendero Luminoso.


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En la actualidad la casa “Santa Teresita”, ubicada a 330 kilómetros al este de Lima, es hogar de casi un centenar de menores indígenas de ambos sexos que son huérfanos o cuyos padres viven en comunidades nativas en la profundidad del bosque.

La menor es Leslye Campos, de cuatro años. Su madre murió hace dos años tras las innumerables palizas que le dio su padre, un hombre que bebe con frecuencia. Ahora vive en el orfanato junto a sus cuatro hermanos mayores bajo la supervisión de las cinco monjas de la orden franciscana de la Inmaculada Concepción.

Campos va a la escuela local, regenteada por la misma orden católica en la aldea llamada Puerto Ocopa. También reciben clases niños que llegan descalzos de diversas comunidades asentadas a lo largo de 180 kilómetros del curso del río Ene. “Damos casa, comida y educación a 100 niños y exclusivamente educación en el colegio a otros 500”, contó a The Associated Press la religiosa Isaura, directora de la escuela.

En la década de 1990 el orfanato albergó hasta 400 niños asháninkas que habían vivido con sus familias en el bosque esclavizados por Sendero. “Llegaban los niños por cantidades, después todas las mujeres, después todos los hombres, traídos por los ronderos (guardias campesinos) y los militares”, comentó la hermana Benita de Jesús, quien vive en el orfanato desde hace 30 años.

El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Jorge Moscoso, dijo que se trasladó a la aldea un hospital militar de campaña integrado por pediatras, odontólogos, radiólogos, laboratoristas e infectólogos del Hospital Militar Central y de la Marina de Guerra.

Bildo Montero, un enfermero militar que entregaba en una carpa las medicinas, dijo “hemos traído bastantes jarabes con suplementos vitamínicos para la anemia, también un montón de tabletas para desparasitarlos, medicinas para infecciones urinarias y antibióticos y muchos cepillos para que empiecen con el hábito de lavarse sus dientes”.

Según la Comisión de la Verdad, aproximadamente 6.000 asháninkas fueron desplazados, 40 comunidades nativas desaparecieron y 5.000 estuvieron en cautiverio por Sendero Luminoso entre 1980 y 2000. (I)

PERU-ASHANINKAS

Por FRANKLIN BRICEÑO, Associated Press