Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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La derecha ante el desafío de ganar en Buenos Aires, su bastión electoral

El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri (c), festeja junto Horacio Rodríguez Larreta (i) los resultados electorales del domingo 26 de abril de 2015, en Buenos Aires (Argentina). EFE/David Fernández

Buenos Aires, (EFE).- La conservadora Propuesta Republicana (Pro) afronta el próximo domingo el desafío de mantener el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, su principal bastión electoral, donde una derrota podría socavar las aspiraciones de su líder, Mauricio Macri, de dar el salto a la casa Rosada.


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Aunque también hay elecciones en Córdoba, La Rioja y Corrientes, los comicios de Buenos Aires, cuatro distrito electoral del país, tienen una importancia estratégica, no solo por la importancia simbólica de gobernar la capital sino porque es un test fundamental para Macri.

Más de 2,5 millones de electores, el 8 por ciento del padrón nacional, están convocados a las urnas para elegir entre cinco candidatos.

Los tres principales aspirantes son el conservador Horacio Rodríguez Larreta, mano derecha de Macri, el ex ministro Martín Lousteu, al frente de la alianza de centroizquierda Energía Ciudadana Organizada (ECO), y el kirchnerista Mariano Recalde, presidente de Aerolíneas Argentinas.

En las primarias del pasado 26 de abril, Pro se proclamó vencedor con el 47 por ciento de votos, seguido de Lousteau, la gran sorpresa de la convocatoria, con un 22 por ciento, y del oficialismo, desplazado a un tercer lugar con un 18,7 por ciento.

Para el próximo domingo, Pro parte como favorito e insiste en exhibir su gestión tras ocho años de Gobierno de Macri para conseguir una victoria en primera vuelta.

De no lograr la mayoría necesaria, más del 50 por ciento de los votos, el sistema electoral porteño prevé un “ballotage”, una segunda vuelta.

Así llegó Macri a la alcaldía en sus dos mandatos tras un “ballotage”, en el último, hace cuatro años, frente candidato del Frente para la Victoria (FpV), Daniel Filmus.

Esa es precisamente la jugada que busca Lousteau, que en su propaganda electoral llama a los votantes a pensar en los beneficios de la segunda vuelta.

El kirchnerismo ha tomado al exministro de Economía como objetivo a batir, con una agresiva campaña en su contra en la que le atribuyen el conflicto que enfrentó a las patronales agrarias y al Gobierno durante meses y provocó una grave crisis política e institucional en 2008.

Hasta la presidenta, Cristina Fernández, ha entrado en los ataques a Lousteau, a quien esta semana calificó de “desagradecido” sin nombrarlo y acusó de “hacer mal los números” que desembocaron en una crisis que “casi nos hace volcar”.

Tras el varapalo recibido en las primarias, uno de los peores resultados del kirchnerismo en un test electoral, Recalde llega a la convocatoria del domingo envuelto en una nueva polémica relacionada con Aerolíneas Argentinas.

Su gestión al frente de la compañía de bandera ya se había colado en la agenda electoral, pero el reciente escándalo provocado por la difusión de un vídeo en el que una conocida vedette maneja los mandos de un avión de Austral, filial de Aerolíneas, durante el despegue del aparato, ha multiplicado las críticas contra la compañía.

Recalde ordenó el despido de los pilotos y aplicó la legislación para prohibir a la vedette subir a un avión de Aerolíneas en los próximo cinco años, pero no ha logrado rebajar el tono de la polémica.

Para el oficialismo, la difusión de las imágenes a poco más de una semana de las elecciones, tiene un trasfondo político.

“No descartamos ninguna hipótesis, llama la atención”, denunció Recalde el viernes, que busca desbancar a Lousteau y recuperar posiciones.

Una posibilidad difícil, según las últimas encuestas que lo relegan al tercer puesto con el 19,7 por ciento en intención de voto.

En contraste, Rodríguez Larreta cosecha el 43,3 por ciento y Lousteau lograría acceder a la segunda vuelta con el 24,8 por ciento, según una encuesta de la consultora Poliarquía publicada hoy por el diario La Nación.

De confirmarse estas estimaciones, Buenos Aires iría de nuevo a elecciones el próximo 19 de julio, en las que el elegido de Macri podría imponerse, aunque algunos encuestadores no descartan que Lousteau logre arrebatarle el gobierno a los conservadores.

Una derrota en su propio territorio socavaría las aspiraciones de Macri por ocupar la Casa Rosada en las presidenciales de octubre, tras el reciente traspié en Santa Fe, tercer distrito electoral argentino, donde su candidato perdió por estrecho margen.EFE

(I)