Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Un chavista califica como “el engaño de los Castro” al sistema cubano de salud

Un cartel promocionando los servicios de salud de Cuba recibe a los visitantes en la terminal 3 del aeropuerto José Martí de La Habana. (14ymedio)

El periódico digital cubano ’14ymedio’, que dirige la periodista Yoani Sánchez, ha publicado un reportaje sobre el demoledor testimonio del chavista Nelson Jesús Lanz Fuentes sobre el sistema de salud cubano.


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Lanz Fuentes cuenta el cúmulo de imv¡convenientes con los servicios médicos en Venezuela y, sobre todo, en Cuba para salvar la pierna de su hijo. Esto, pese a que él pensaba que Cuba es el “único país donde existe la posibilidad de salvarle la pierna” a su hijo.

La tibia del joven se fracturó en tres partes y los médicos del seguro social le colocaron una placa que pretendía regenerarle el hueso pero que, en realidad, le causó una infección y luego pseudoartrosis, osteomielitis y úlcera dermoepidérmica con exposición ósea.

La medicina privada de venezuela le ofrecía un tratamiento sin altas expectativas y de costos elevados. Entonces Lanz Fuentes pidió, por medio de una carta abierta a Nicolás Maduro (a quién acusa de falso socialista), que el Gobierno le permita viajar a la Habana para beneficiarse del convenio Cuba-Venezuela para servicios de salud.

El viaje se realizó el 30 de marzo del 2015. Al igual que todos los venezolanos el hijo de Lanz Fuentes fue enviado al Centro Internacional de Salud La Pradera y, posteriormente, al Hospital Frank País. Pese a que se ratificó la urgencia de que se le realice al joven la operación, ésta no llegó y se le trató únicamente con antibióticos durante 30 días. El motivo oficial era la falta de espacio en una habitación séptica, pero según el articulista, tras varios días de quejas y promesas incumplidas, un doctor acabó confesándole “la verdad (…), que mi hijo tenía que esperar entre tres y cinco meses ya que a los otros extranjeros que acudían a ese hospital y que pagaban en efectivo y en dólares había que darles preferencia”.

Decepcionado, Lanz Fuertes reprochó al médico su respuesta y argumentó que los venezolanos ya pagan al Gobierno de Cuba en petróleo y que éste ha contraído una deuda “mil millonaria en dólares” con sus compatriotas, a quienes debía otorgarse preferencia. La airada reacción le supuso un traslado a otro hospital, el Fructuoso Rodríguez, en el Vedado.

“Fueron 45 días de encerrados en un bello Resort en el cual podíamos movernos con libertad dentro de sus instalaciones, pero solo podíamos salir del mismo los sábados después de las 2PM hasta las 6 y los domingos desde las 9AM hasta las 6PM. De lunes a viernes el encierro era total”, lamenta Lanz Fuentes recordando sus días en el centro La Pradera. Al encierro se sumaba la constatación de que los enfermos que pagaban en dólares y en efectivo tenían prioridad sobre los venezolanos, para los que la atención era “gratis”.

Pese a que se aplicó el convenio bilateral, Cuba le cobró a Lanz Fuentes una cuenta de 7.800 dólares a él y 4.800 a su hijo por antibióticos, curas, vitaminas, comida y hospitalización. Esto, a criterio de Lanz Fuentes “indica que la estadía de todos los que acudimos a Cuba el Gobierno cubano se la cobra bien caro a su principal aliado, nuestro alcahuete Gobierno venezolano”.

Por medio de esta experiencia el chavista descubrió, según su relato, “la verdad verdadera de la actual realidad cubana, todas las mentiras que nos dice el Gobierno de Maduro sobre el Gobierno cubano y el fabuloso sistema propagandístico que tienen los Castros para seguir engañando al resto del mundo”. (I)