Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Descartan sistemático control de armas en el Thalys

Estación del Thalys en París.

París, 23 ago (EFE).- La compañía ferroviaria francesa SNCF, pese a la conmoción por el ataque a un Thalys Amsterdam-París el pasado viernes, descarta realizar un control sistemático de todas las personas que suben a los trenes, como se hace en los aeropuertos, porque el volumen de viajeros es 20 veces superior.


Publicidad

Lo explicó el presidente de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF), Guillaume Pépy, que en una entrevista publicada hoy por “Le Journal du Dimanche” señaló que “esa no es una pista con la que haya que contar”.

“Basta con recordar las cifras: el tren en Francia tiene 20 veces más de tráfico que el transporte aéreo” de forma que habría que multiplicar por 20 las medidas de control del embarque que se hacen en los aeropuertos, precisó.

El agresor del Thalys, el marroquí Ayoub El Kahzzani, subió en la estación de Bruselas en este tren de alta velocidad internacional que sólo tenía una parada más, la final en París y lo hizo con una bolsa de deportes en la que llevaba un fusil kalashnikov con nueve cargadores llenos, una pistola automática y un cúter.

Con esas armas El Kahzzani hirió gravemente a dos personas -sólo una, alcanzada por una bala en la espalda, sigue hospitalizada-, pero el incidente podría haber degenerado en una gran masacre si no hubieran intervenido para reducirlo cinco pasajeros, en particular dos militares estadounidenses de permiso.

En Francia -como en Bélgica o en Holanda, países por los que había circulado el Thalys- el acceso a los andenes de donde salen los trenes no está restringido y los equipajes no tienen que pasar por rayos X.

La única excepción son los trenes Eurostar París-Londres, en los que además de los rayos X para las maletas, los pasajeros pasan un control de pasaportes porque el Reino Unido no pertenece al espacio Schengen, y eso significa que tienen que llegar con 45 minutos de antelación antes de la hora de salida.

La puesta en marcha de ese tipo de controles se ha planteado para los trenes de alta velocidad (TGV), a imagen de lo que se hace en España con los AVE, pero la diferencia es que el tráfico de pasajeros en Francia para ese tipo de trenes es alrededor de cinco veces superior.

Pépy insistió en que “la única respuesta a un atentado terrorista, en un tren o en la calle, es el trabajo de la policía y de los servicios secretos”, y a ese respecto no quiso desvelar cuáles son las líneas que se privilegian con el Gobierno por razones de confidencialidad.

También recordó que existe el plan antiterrorista Vigipirate, que desde los atentados de enero en París se ha reforzado a su máximo nivel en la región de París.

Eso significa que hay 7.000 militares movilizados para vigilar las 3.000 estaciones del país y sus alrededores, apoyados por los policías y gendarmes, así como por los 3.000 agentes armados de la SNCF, más 1.250 para la entidad del transporte metropolitano de París RATP.

Además, después del “atentado bárbaro” del Thalys -en palabras de Pépy- se ha puesto en marcha un número de teléfono especial (3117) para que cualquier persona pueda señalar todo elemento anormal o inquietante en una estación o en un tren.

Al otro lado del hilo habrá personas “formadas y cualificadas” para determinar si es un aviso que merece una intervención.

Más allá de estas cuestiones de seguridad, la acción de El Kahzzani ha generado una polémica sobre si el personal del Thalys actuó adecuadamente, ante varios testimonios -en particular el del actor Jean-Hugues Anglade- que cuentan que varios agentes se encerraron en un cuarto bajo llave en lugar de ayudar y proteger a los pasajeros. EFE