Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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Nuevo presidente de Guatemala promete recuperar fe en la democracia

Congreso de Guatemala juramenta como nuevo presidente a Alejandro Maldonado, tras aceptar la renuncia del ex mandatario Otto Pérez Molina que renunció luego de que le fuera retirada la inmunidad y un juez girara orden de aprehensión para que enfrentara acusaciones de estar vinculado a una red que hizo un fraude fiscal por más de 3,7 millones de dólares. Ciudad de Guatemala, jueves 03 de septiembre de 2015. (AP foto/Moises Castillo)

GUATEMALA (AP) — El nuevo presidente de Guatemala, Alejandro Maldonado, le pidió a los altos funcionarios del gobierno que presentaran su renuncia y prometió la conformación de un nuevo gabinete luego de que el Congreso aceptara la renuncia del ahora ex mandatario Otto Pérez Molina.


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En un breve discurso dirigido a los jóvenes que desde abril se han manifestado en las calles para exigir la renuncia de Pérez Molina, Maldonado dijo que él esperaba construir un legado de honestidad y recuperar la fe en la democracia guatemalteca en los pocos meses que estará a cargo de la presidencia.

“No pueden dar por finalizada su tarea. En lo que queda de año debe haber una respuesta positiva, abrir espacios para jóvenes, activistas y profesionales”, dijo Maldonado. “Esta generación que se alzó con los símbolos de la paz no puede estancarse ni acomodarse. Que trasladen su vitalidad cívica al servicio público”.

“Podemos recuperar nuestra democracia. El pueblo está movilizado por disgusto con esquemas descompuestos”, agregó. “Impone que se hagan correcciones inmediatas de alto nivel moral”.

Esta crisis política sin precedente en la historia reciente de Guatemala tuvo lugar en una agitada semana en la que Pérez Molina fue despojado de su inmunidad, abandonado por los principales miembros de su gabinete, y en la que fue testigo de cómo su ex vicepresidenta, Roxana Baldetti, fue encarcelada para también ser juzgada.

Mientras Maldonado asumía el cargo, Pérez Molina, de 64 años, se encontraba en un tribunal el jueves haciendo frente a acusaciones por recibir sobornos, y por verse involucrado en una trama de corrupción en la que presuntamente un grupo de empresarios pagaban dinero para evitar el pago de aranceles de importación y agilizar trámites, según la fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad de Guatemala (CICIG).

El juez Miguel Ángel Gálvez le dictó prisión provisional a Pérez Molina para asegurar que se presente el viernes a la continuación de la audiencia que se le sigue por presuntamente formar parte de red de defraudación aduanera.

El abogado del ex gobernante, César Calderón, pidió al juez reconsiderar la medida y tomar en cuenta que Pérez Molina se presentó voluntariamente a declarar. Afirmó que su cliente se someterá a la ley y asegura que se presentará el viernes a la continuidad de la audiencia.

Cuando salió del tribunal escoltado por policías, Pérez Molina reiteró su voluntad de enfrentar las audiencias y las investigaciones penales y civiles.

“Yo siempre dije que voy a respetar el debido proceso”, afirmó. “No tengo la mínima intención de salir del país”.

Pérez Molina es el primer presidente de Guatemala en renunciar. El ex general retirado y ahora ex mandatario insistió en su inocencia en una entrevista con The Associated Press durante un receso en la audiencia judicial y dijo que comparecer al tribunal lo hacía sentirse “mal, esto es muy duro”.

“Yo tuve herramientas, pude haber sacado a la CICIG, pude haber cambiado a la fiscal, me pude haber atrincherado y no lo hice”, dijo en referencia al hecho de que pudo haber interrumpido la investigación y no lo hizo.

En las elecciones del domingo se enfrentan un acaudalado empresario y político, Manuel Baldizón, y otros 13 candidatos, entre ellos un comediante sin experiencia política, una ex primera dama y la hija del dictador Efraín Ríos Montt, acusado de genocidio.

Si ninguno de los candidatos alcanza el 50% de los votos, se llevará a cabo una segunda vuelta electoral el 25 de octubre.

“Es importante la calma del proceso electoral, las elecciones están muy cerca y hay que garantizar el debido proceso institucional”, dijo el legislador Ricardo Villate, del Partido Líder de Baldizón. “Será la historia la que juzgue a Otto Pérez y a Roxanna Baldetti. Nosotros debemos garantizar que la institucionalidad siga hacia delante”.

Agustin Monterroso, un vendedor de dulces de 19 años que se refugiaba de la lluvia en la puerta de un restaurante, dijo a la AP que lo que tenían que hacer con el presidente “es mandarlo a un penal común, donde me mandarían a mí si yo robara una caja de leche. Y que devuelvan el dinero. Demasiado privilegio le dan”.

La fuerte lluvia deslució la celebración. Algunos vehículos hacían sonar sus bocinas, y grupos aislados de jóvenes hacían explotar petardos. Muchos guatemaltecos en bares y tiendas miraban las imágenes que mostraban el vehículo de Pérez Molina mientras entraba al cuartel de Matamoros que pasaban los noticieros en televisión y las comentaban en un ambiente de total normalidad.

En declaraciones a la AP, el ex gobernante afirmó que las acusaciones en su contra tienen como base “dimes y diretes”. Y al ser consultado si alguna vez pensó que su presidencia terminaría así, respondió categóricamente: “¡Jamás!”.

Comparó su situación con el cruento conflicto armado guatemalteco (1960-1996) “de lo peligroso que es utilizar decires, y eso es lo que he visto hasta el momento”.

Durante la audiencia judicial, el fiscal José Antonio Morales hizo que se escucharan diversas de las escuchas legales en las que se basa la investigación adelantada por la fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala de la ONU. En las grabaciones se escucha a dos supuestos funcionarios que supuestamente explicaban cómo funcionaba dicha organización criminal.

Pérez Molina renunció y decidió presentarse ante el tribunal luego de que el juez emitiera una orden de aprehensión para hacer frente a acusaciones de cohecho y fraude fiscal.

El ex mandatario, que ha negado todas las acusaciones en su contra, vestía un traje azul, camisa a rayas y corbata roja. Durante la audiencia apenas realizó movimientos, y permaneció sentado mientras observaba a los fiscales y abogados de la comisión que estaban sentados frente a él.

La audiencia inició con la lectura y explicación de las acusaciones de corrupción que provocaron la renuncia de Pérez Molina.

Poco antes, en una entrevista con una radio local, arremetió en contra de la fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, organismos que han adelantado la investigación que provocó su renuncia, diciendo que sus miembros “buscan protagonismo” y “llenar sus egos”.

Dijo también que “no confía en la justicia de Guatemala”, que “está llegando con desventaja a los tribunales”. Frente al edificio del tribunal de justicia había gente con pitos y tambores que se manifestaban contra el ex gobernante.

La fiscalía y la CICIG anunciaron en abril la desarticulación de una presunta organización criminal integrada por funcionarios públicos aduaneros y particulares, que presuntamente recibieron sobornos de empresarios para que les ayudaran a evadir impuestos.

La estructura, denominada “La Línea” por ser una especie de “alternativa” para resolver trabas en importaciones y reducir el pago de impuestos, estaba supuestamente dirigida por Juan Carlos Monzón Rojas, ex secretario privado de la ex vicepresidenta.

Al menos cien personas están siendo investigadas por el caso de “La Línea”. Entre ellas está Baldetti, quien tuvo que renunciar a su cargo en mayo y se encuentra detenida, acusada de haber recibido al menos 3,7 millones de dólares en sobornos, según la Comisión. (I)