Ecuador. Jueves 27 de Julio de 2017
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Pyongyang incrementa la tensión al designar Kaesong como área militar

Complejo industrial de Kaesong.

Corea del Norte designó hoy como zona militar el complejo conjunto de Kaesong clausurado por el Sur y cortó la comunicación con el país vecino, lo que ha elevado la tensión desatada por las pruebas nuclear y de misiles del régimen de Kim Jong-un.


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Pyongyang decretó la expulsión inmediata de los surcoreanos que se encuentran en Kaesong como represalia por la decisión anunciada el miércoles por el Gobierno surcoreano de clausurar el único proyecto económico conjunto activo entre los dos países vecinos.

Seúl tenía planeado retirar a sus ciudadanos poco a poco a lo largo de esta semana de este complejo ubicado al suroeste de Corea del Norte, junto a la frontera con el Sur, según el Ministerio de Unificación, que cifró en 248 el número de surcoreanos que aún permanecían hoy allí.

Corea del Norte también decretó la clausura de todos los activos -principalmente maquinaria y productos acabados- de las 124 empresas surcoreanas que operaban hasta ayer en Kaesong, según un comunicado del Comité para la Reunificación Pacífica de Corea, el ministerio de Pyongyang encargado de las relaciones con Seúl.

El Gobierno surcoreano pretendía negociar con el del Norte la retirada de estos activos en los próximos días, algo que previsiblemente no será posible tras el anuncio de Pyongyang.

En cuanto a las vías de comunicación, las dos Coreas mantenían hasta hoy una línea telefónica civil y otra militar, pero el Gobierno norcoreano ha ordenado hoy cortar ambas.

Se espera que las medidas de represalia de Corea del Norte incrementen aún más la tensión entre ambos países, cuyas relaciones atraviesan su peor momento en meses.

El inesperado cierre del complejo de Kaesong, ordenado el miércoles por Seúl, fue en respuesta al lanzamiento de un cohete espacial del régimen de Kim Jong-un el pasado domingo.

Corea del Sur, al igual que la mayoría de la comunidad internacional, considera esta acción un ensayo de misiles encubierto que violaría resoluciones impuestas al país comunista por el Consejo de Seguridad de la ONU.

En este momento, el Consejo de Seguridad, convocado por Corea del Sur, EEUU y Japón, mantiene un debate en curso sobre las sanciones a imponer a Corea del Norte no solo por la supuesta prueba de misiles sino también por su cuarto ensayo nuclear llevado a cabo el pasado 6 de enero.

Los tres países exigen que se castigue cuanto antes y con la máxima dureza a Corea del Norte mientras China y Rusia han expresado posiciones más moderadas, si bien han condenado ambas acciones de Pyongyang.

Kaesong, símbolo de la reconciliación entre las dos Coreas de la pasada década, es un parque industrial en el que las empresas surcoreanas fabricaban diversos productos aprovechando la mano de obra barata de unos 54.000 trabajadores del Norte que perciben salarios de unos 150 dólares al mes en promedio.

Para Corea del Norte supone una fuente de divisas que le aporta varias decenas de millones de dólares al año por las deducciones de los salarios de sus obreros.

Cuando decretó el cierre del complejo Seúl argumentó que esas rentas “no deberían servir para el desarrollo de armas de destrucción masiva”, según un comunicado emitido por el Ministerio de Unificación.

Al margen de Kaesong, Corea del Sur, EEUU y Japón han tomado medidas para presionar y castigar a Corea del Norte por su lanzamiento espacial.

Los jefes de las fuerzas armadas de los tres países acordaron hoy intercambiar datos de inteligencia sobre el proyectil y responder “con determinación” a lo que consideran un desafío de Pyongyang.

Además, Seúl y Washington llevan a cabo estos días maniobras militares de infiltración aérea, y se espera la llegada a Corea del Sur de un submarino militar estadounidense, según fuentes militares surcoreanas.

Japón, por su parte, acaba de aprobar la ampliación de sus sanciones unilaterales impuestas a Corea del Norte, entre ellas las restricciones a los viajes entre los dos países y la prohibición de la entrada de barcos norcoreanos a los puertos japoneses. EFE [I]