Ecuador. Domingo 23 de Julio de 2017
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Atacan con ‘discurso de odio’ a una legisladora de oposición en Turquía

Selin Sayek Boke, legisladora de oposición en el Parlamento de Turquía. Foto de su pertenencia.

El Partido Republicano del Pueblo, la principal organización opositora en Turquía, está atravesando una crisis basada en la identidad religiosa de su vocera, la legisladora Selin Sayen Boke. Un periódico cercano al gobierno de Recep Tayyip Erdogan, el rotativo Bugun, la cuestionan por sus raíces familiares , revelando que su padre fue de la provincia de Hatay y que era un cristiano ortodoxo. 


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Pese a su juventud, Boke ya fue profesora de economía en los Estados Unidos. Sobre sus espaldas tiene una exitosa carrera académica, después de la cual se unió al Partido Republicano del Pueblo, en el que es considerada una figura muy prometedora. Ahora es el blanco de feroces críticas por parte del gobierno de Erdogan.

El 3 de febrero pasado, Boke cuestionó la insistencia de Erdogan en proclamar un sistema de república presidencialista en Turquía. “Contrariamente a los postulados [del Partido de la Justicia y el Desarrollo], Turquía no tiene un problema institucional de su régimen; el presidente Erdogan tiene un problema personal, quiere convertirse en el único al mando”, señaló Boke. Las duras críticas de Boke, junto con su trayectoria intachable, han ocasionado que se convierta en blanco de los ataques del gobierno.

El reportaje del diario gubernamental Bugum ha causado un grave revuelo. Las primeras reacciones provinieron de voces opositoras que han preguntado: ¿y qué pasa si ella es cristiana? Un día después de las acusaciones del diario Bugun, Boke dio una conferencia de prensa y manifestó:

“Hoy mi familia y yo hemos sido víctimas de un crimen de odio. No somos los primeros ni los únicos… Haré esta declaración una vez y por todos. Y déjenme ser clara, como ciudadana de la república turca de estos días, estoy avergonzada de hacer una declaración contra un crimen de odio. Me da vergüenza, no como Selin Hayek Boke. Estoy avergonzada como orgullosa ciudadana de Turquía. No tengo nada que ocultar ni nada de qué preocuparme respecto de la historia de mi familia. Aquellos que piensan que tengo algo que ocultar sobre mi familia -los que cometieron este crimen de odio- son los que más deberían avergonzarse. Mi familia ha vivido en este país por siglos. Ellos pertenecen a esta nación tanto como cualquier ciudadano turco, ellos dedicaron sus vidas a servir a este país. Ahora, para aquellos interesados en la ascendencia de mi familia, déjenme aclarar su curiosidad: una parte de mi familia es cristiana, así como otra parte es musulmana.”

Luego de estas declaraciones, cuyo audio está disponible en YouTube, Bugun y otros medios gubernamentales sacaron noticias tergiversando sus palabras. Por ejemplo, Yeni Akit publicó que Boke dijo: “Estoy orgullosa de mi identidad cristiana y avergonzada de se runa ciudadana turca”. Varios troles del oficialismo han exigido a Boke salir del país y han dicho que están avergonzados de ella. Usuarios de Twitter han publicado un árbol genealógico falso de Boke.

Durante los primeros días de los ataques contra Boke, Selahattin Demirtas, el líder del Partido Democrático del Pueblo, que es pro-kurdos, fue el primer político de alto perfil en solidarizarse con ella. “¿Cómo pueden cuestionar la identidad de una persona? ¿Qué pasa si alguien es cristiano? Esta es la mentalidad del Estado Islámico”, ha declarado Demirtas.

El columnista Ahmet Hakan escribió un ardiente artículo con el título: “¿Por qué guardan silencio Etyen y Markar?”. Etyen Mahcupyan es un ex alto asesor de Erdogan y Markar Ensayan es un legislador del Partido de Justicia y Desarrollo (oficialista). Ambos son cristianos. Hakan criticó duramente el reportaje de Bugun. Otros comentaristas se sumaron a los cuestionamientos contra el partido de gobierno, que llegó al poder proclamando la el derecho a la libertad de culto, y hoy se ha convertido parte de esa intolerancia.

A consecuencia de la presión alrededor del caso, el 15 de febrero el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, dijo a la prensa: “Cuestionar la identidad de una persona y generar un debate sobre esto, atenta contra los derechos humanos”. Davutoglu también dijo que está de acuerdo con las declaraciones de Boke. Al siguiente día, el ministro de Justicia, Bekir Bozdag, condenó el reportaje de Bugui y Melih Gokcek, una importante figura del partido de gobierno y alcalde de Ankara, tuiteó contra la manipulación del medio Yeni Akit’s sobre las palabras de Boke y exhortó a Boke a ser orgullosa de su identidad cristiana. Irónicamente, el caso de Boke ha creado otra fisura dentro del dividido partido gobernante. 

Es importante notar cómo prominentes miembros del Partido Partido de la Justicia y el Desarrollo han criticado estos ataques de odio, pero el incidente remarca dos temas de actualidad. El primero es que la difamación de los medios de comunicación gobiernistas en Turquía es parte de la cotidianidad, ante la cual hay pocos o ningún recurso legal. El otro tema es que rara vez se menciona la existencia de familias que practican ambas religiones. Estos matrimonios, llamados híbridos o mixtos, no son nuevos ni raros en Anatolia, pero casi siempre se mantienen ocultos.

“Me casé con un judío turco y estaba feliz y emocionada de aprender del judaísmo”, dijo al periódico Al-Monitor una joven mujer musulmana criada en una familia secular, que pidió que no se publique su nombre. “Estábamos en Nueva York durante Hanukkah. Vi menores en ventanas y sugerí a mi marido que deberíamos hacer lo mismo el próximo año en casa. Me dijo: ‘No te atrevas a hacer eso. No queremos recordarle a la gente mi religión’.” Ella agregó sobre esta anécdota: “Ese es el primero de muchos momentos en los que aprendí cuan fuerte es el anti-semitismo en Turquía y cómo ser una pareja mixta puede significar enfrentar problemas con miembros de ambas familias y ambas religiones”.  

Erdal Dogan, es un abogado de derechos humanos que está casado con Selina Dogan, una parlamentaria turca-armenia del opositor Partido Republicano del Pueblo, se mostró abierto a hablar de cómo es ser un matrimonio mixto en cuanto a lo religioso. “La sociedad turca aplaude a las parejas ínter-religiosas siembre y cuando no sean ínter-religiosas”, dijo a Al-Monitor. “Esto quiere decir que si el que no es musulmán se convierte al Islam, hay respeto para la pareja. Si no se convierte, se cuestiona la validez de ese matrimonio”. 

Dogan confesó que incluso amigos bien intencionados suelen hacerles comentarios ofensivos: “Por ejemplo, a veces dicen ‘la religión de ella es irrelevante mientras sea una buena humana’ o ‘bueno, en todo caso es humana”.

Las personas que no son musulmanas en Turquía enfrentan distintos niveles de discriminación y desafíos mientras constantemente tratan de “probar” que son turcos. Los matrimonios mixtos en lo religioso o niños en familias con padres de dos religiones, enfrentan la confusión de no saber como responder cuando son preguntados sobre su identidad religiosa o el árbol familiar. Callar suele ser la mejor solución, a pesar de que a veces no es suficiente. El ataque a Boke, en la dimensión horrenda que tuvo, efectivamente ofreció la oportunidad de un dialogo sobre las identidades religiosas y étnicas de Turquía.

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Por Pinar Tremblay, para el portal Al-Monitor.

Traducción: Miguel Molina Díaz