Ecuador. viernes 20 de octubre de 2017
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Pospuesto por segunda vez el despegue del satélite Sentinel-1B por viento

Sentinel-1B

El lanzamiento del satélite medioambiental europeo Sentinel-1B se pospuso hoy por segunda vez también por problemas de viento en altura.


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La nueva hora prevista para el despegue será mañana a las 21:02 horas GMT (la misma de hoy); el lanzamiento se hará en un cohete Soyuz desde el puerto espacial europeo de Kurú, en la Guayana Francesa.

Fuentes de la compañía y de la Agencia Espacial Europea (ESA) explicaron que debido a las malas condiciones meteorológicas observadas y la previsión para el momento del lanzamiento, Arianespace decidió no iniciar las operaciones de abastecimiento de combustible.

El vehículo de lanzamiento y sus cargas útiles se colocaron en el modo de espera, y se mantienen en condiciones “totalmente seguras” (además del Sentinel-1B, en el Soyuz hay tres pequeños satélites CubeSats y el satélite de la agencia espacial francesa CNES Microscope).

El primer lanzamiento estaba previsto para ayer, viernes y hoy es la segunda vez que se aplaza: a lo largo del día se lanzaron varios globos meteorológicos para medir el viento en altura y los datos aconsejaron otra vez posponer la salida.

Cuando las mediciones dan velocidades por encima de los 36 kilómetros por hora (20 nudos), como es en este caso, podría peligrar el control de la trayectoria del cohete, detallaron fuentes de la misión, que confían en que mañana las condiciones meteorológicas serán mucho mejores.

El Sentinel-1B es el cuarto satélite del programa europeo Copérnico de observación de la Tierra, cuyo objetivo principal es mejorar la gestión del medio ambiente y la vida de los ciudadanos.

Copérnico incluye varias misiones y ya están en órbita tres satélites de otras tantas: el Sentinel-1A, el 2A y el 3A.

Estos tres satélites ya están enviando datos de océanos, ríos, lagos, glaciares, clima o desastres naturales.

El Sentinel-1B tiene su gemelo, el Sentinel-1A, al que se unirá una vez lanzado (entre ellos hay muy pocas diferencias; este nuevo satélite tiene un GPS mejorado); ambos orbitarán a 180 grados de separación, lo que proporcionará una cobertura mucho más completa de nuestro planeta (la misión tomará imágenes de la Tierra cada seis días).

Los Sentinel-1 llevan a bordo un instrumento radar -construido por Airbus Defense and Space- capaz de observar la superficie de la Tierra a través de las nubes y lluvia, independientemente de si es de día o de noche.

Esto lo convierte en la misión ideal para, por ejemplo, observar las regiones polares, en las que reina la oscuridad en los meses de invierno, o los bosques tropicales que suelen estar cubiertos de nubes, indicaron fuentes de esta empresa.

Al situarse sobre océanos y mares, la misión suministra imágenes que permiten generar puntualmente mapas con las condiciones del hielo marino para un tránsito seguro de embarcaciones, detectar y hacer un seguimiento de vertidos de petróleo y proporcionar información relativa a vientos, olas y corrientes.

Además, sirven para la gestión de bosques y para dar soporte a situaciones de crisis o ayuda humanitaria.

Los datos serán gratuitos y accesibles a todo el mundo, menos los que tienen que ver con la seguridad.

Junto al Sentinel-1B, se lanzarán tres CubeSats (pequeños satélites desarrollados por universitarios dentro del programa “Fly your satellite” de la ESA) y el satélite Microscope, de la agencia espacial francesa CNES, que pretende demostrar la universalidad de la caída libre o principio de equivalencia de la física (en el vacío todos los cuerpos caen a la misma velocidad). EFE (I)