Ecuador. Lunes 26 de septiembre de 2016
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Al menos 125 muertos en ataque de Estado Isámico en una heladería de Bagdad

Mujeres iraquíes aguardan noticias de sus seres queridos que desaparecieron tras el estallido de un coche bomba en una zona comercial del barrio de Karada, en Bagdad, el domingo 3 de julio de 2016. (AP Foto/Hadi Mizban)

BAGDAD (AP) — Al menos 125 personas murieron el domingo por dos atentados en la capital iraquí, entre ellos un ataque masivo reivindicado por el grupo Estado Islámico en el que murieron 86 personas —entre ellos 15 niños— en una zona comercial del centro de Bagdad, informaron las autoridades.

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Es la cifra más elevada de víctimas mortales en un solo día registrada este año.

Los atentados demostraron la capacidad de los extremistas de montar ataques significativos a pesar de sufrir grandes pérdidas en el campo de batalla, en particular en la ciudad de Fallujah, la cual fue declarada “totalmente liberada” del Estado Islámico hace poco más de una semana.

El ataque más mortífero ocurrió en Karada, una concurrida zona comercial del centro de Bagdad, donde un atacante suicida hizo estallar su camioneta cargada de explosivos fuera de un centro comercial lleno de gente. Al menos a 86 personas murieron y otras 170 resultaron heridas, según un policía. Dijo que entre los muertos hubo 15 niños, 10 mujeres y seis policías.

La explosión tuvo lugar alrededor de la 01.00 hora local del domingo (22.00 GMT del sábado) frente a la conocida tienda de helados Yabar Abu al Sharbat, en el distrito de Al Karrada, donde la población es mayoritariamente chií.

Esta heladería es la más popular y antigua de la capital iraquí y estaba muy concurrida de madrugada debido a que durante el Ramadán, y más en verano, es habitual prolongar las noches en la calle a la espera del “suhur” (última comida antes del amanecer).

El atentado ocurrió casi al final del mes sagrado del Ramadán, cuando las calles estaban abarrotadas de jóvenes y familias que habían salido tras el ocaso.

En esta ocasión, el Estado Islámico asumió la autoría en un comunicado firmado por Wilayat Bagdad (Provincia de Bagdad) y difundido en las redes sociales, en el que aseguró que el objetivo eran los chiíes.

“En el marco de las permanentes operaciones de seguridad de los soldados del califato en la ciudad de Bagdad, el hermano muyahidín (guerrero santo) Abu Maha al Iraqui logró hacer estallar su coche bomba en una concentración de renegados (chiíes)”, se indica en la nota.

El grupo terrorista advirtió de que “con el permiso de Dios proseguirán los ataques de los muyahidines contra los renegados”.

Los bomberos continuaban trabajando para extinguir las llamas al amanecer del domingo, mientras se seguían recuperando cuerpos de entre los edificios carbonizados. Muchos de los fallecidos eran niños, según periodistas de The Associated Press en la zona. Podía oírse a ambulancias llegando al lugar horas después del atentado. Un testigo dijo que la explosión provocó incendios en tiendas de ropa y celulares cercanas.

Horas después del ataque, el primer ministro de Irak visitó la zona. Imágenes de video publicadas en medios sociales mostraban a una multitud enfurecida, con la gente acusando al primer ministro, Haider al-Abadi, de “ladrón” y chillando a su convoy.

En el segundo ataque, un dispositivo improvisado estalló en el este de Bagdad matando a cinco personas e hiriendo a otras 16. Ningún grupo se atribuyó de inmediato la responsabilidad del incidente.

Las cifras de víctimas mortales y heridos fueron confirmadas por responsables de la policía y hospitales, que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a informar a la prensa.

Los ataques se producen poco más de una semana después de que las fuerzas de Bagdad “liberaran por completo” la ciudad de Fallujah, que estaba controlada por el grupo Estado Islámico. En el último año, las fuerzas iraquíes han ganado terreno ante los extremistas, al retomar la ciudad de Ramadi y los pueblos de Hit y Rutba, todos en la provincia de Anbar, al oeste de la capital.

A pesar de las victorias del gobierno en el campo de batalla, el grupo extremista ha demostrado varias veces que sigue siendo capaz de lanzar ataques en territorio iraquí lejos del frente.

Hasta Al Karrada se desplazó el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, quien afirmó que los terroristas “después de haber sido aplastados en los campos de batalla cometen ataques con explosivos en un intento desesperado”.

Al Abadi prometió castigar a “las bandas terroristas que perpetraron el atentado” y mostró su confianza en que “la victoria está muy cerca”, indicó su Oficina de Información en un comunicado.

La población de Al Karrada recibió muy enfadada la visita del jefe del Gobierno, al que culpan de no proteger a los civiles de las acciones de los extremistas.

Decenas de ciudadanos lanzaron piedras y zapatos al convoy de Al Abadi e increparon al responsable al grito de “vete”.

Antes del inicio de la operación para recuperar Fallujah, el primer ministro de Irak enfrentaba un creciente descontento social y la capital registraba protestas contra el gobierno provocadas por la indignación popular ante la falta de seguridad. En un mes, la Zona Verde de Bagdad, una zona muy protegida donde están los edificios del gobierno y las misiones diplomáticas, fue asaltada en dos ocasiones por manifestantes contrarios al ejecutivo.

El grupo Estado Islámico controla todavía Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, así como importantes territorios en el norte y el oeste del país.

Hace poco más de dos años, el EI proclamó un califato en los territorios bajo su control de Irak y Siria, donde llegó a dominar hasta un tercio y la mitad del territorio, respectivamente. Ahora se calcula que los extremistas controlan solo 14% del territorio iraquí, de acuerdo con la oficina del primer ministro del país.

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Por MURTADA FARAJ. Los periodistas de The Associated Press Ali Abdulhassan y Khalid Mohammed en Bagdad, y Maamoun Youssef en El Cairo, contribuyeron a este despacho. Se han agregado reportes de Amer Hamid, de la agencia EFE.

Bomberos y civiles iraquíes trasladan los cuerpos de víctimas de un auto bomba en una zona comercial del vecindario de Karada, en Bagdad, Irak, el 3 de julio de 2016. (AP Foto/Khalid Mohammed)

Bomberos y civiles iraquíes trasladan los cuerpos de víctimas de un auto bomba en una zona comercial del vecindario de Karada, en Bagdad, Irak, el 3 de julio de 2016. (AP Foto/Khalid Mohammed)

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