Ecuador. Lunes 26 de septiembre de 2016
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México irá “paso a paso” con la marihuana antes de ver si legaliza más drogas

(AP Photo/Matilde Campodonico, File)

No tiene sentido pensar en si México tardó mucho en intentar despenalizar la marihuana pero sí en que ahora hay que agilizar ese proceso, afirmó hoy a Efe el secretario de Salud, José Narro, partidario no obstante de ir “paso a paso” con el cannabis antes de plantearse legalizar otras drogas.

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En una entrevista en su despacho de la Secretaría de Salud, el exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM, la mayor casa de estudios en español del mundo) entre 2007 y 2015, habló sobre la reforma a la Ley General de Salud incluida en los planes gubernamentales sobre la cuestión.

Esos cambios legales, que incluyen también una reforma al Código Penal, fueron planteados en abril pasado por el presidente Enrique Peña Nieto a raíz de un debate que caía de maduro por ser México una de las naciones más golpeadas por la violencia del narcotráfico, avivada por la demanda en el mayor país consumidor de drogas, Estados Unidos, donde varios han legalizado la marihuana.

Narro, que lleva poco más de cinco meses en el cargo, expresó su esperanza de que las reformas sean votadas en el próximo periodo ordinario de sesiones por el Senado y la Cámara de Diputados.

El ministro, que ocupa por tercera vez un cargo en la cartera de Salud, admite que México pudo haber “perdido alguna oportunidad” por no haberse lanzado antes a cambiar las leyes, pero resta trascendencia a ese aspecto.

“Me resulta difícil decir que nos tardamos. Lo que yo digo es que ahorita es indispensable hacerlo, ahorita tenemos que entrarle al asunto”, opinó.

Celebró que en México se haya dado “una discusión tan amplia” sobre la marihuana en los foros que desde principios de año se realizaron bajo la supervisión del Gobierno, el Senado y algunas instituciones académicas, y apuró a los legisladores a aprobar la nueva legislación sobre el tema.

“El momento es hoy. No lo hicimos antes y no debemos dejar que pase mucho tiempo para tomar determinaciones”, apuntó.

El plan presentado por Peña Nieto pretende legalizar el uso de las plantas del género Cannabis con fines medicinales e invertir en la investigación científica de las mismas, pero también aumentar la cantidad de marihuana que un ciudadano puede cargar para uso personal de cinco a 28 gramos.

Narro recordó que con los cannabinoides (derivados de Cannabis) pasa como “en los opiáceos, la morfina, los barbitúricos”, que “son sustancias que tiene riesgos para su uso común pero que tienen aplicaciones médicas, terapéuticas, curativas o paliativas”.

“Lo que queremos es que la población tenga acceso a medicamentos que tengan estos derivados, que puedan tener un registro sanitario y que incluso puedan producirse en México”, adelantó.

Además, el objetivo es llevar a cabo “experimentación científica” para que “se puedan encontrar aplicaciones, nuevos usos” de esos productos.

Todo ello “ligado con una enorme convicción” en “la lucha en contra de las adicciones, incluida la marihuana, que particularmente en el caso de los jóvenes tiene un efecto sobre la salud, la esfera cognitiva, la personalidad, que en efecto tiene consecuencias que no son para nada deseables”.

La iniciativa tiene además como fin pasar “de un paradigma persecutorio, policial, a un paradigma de orden médico, en donde se entiende que quien tiene una adicción no es un criminal” sino “una persona que necesita ayuda profesional”.

Narro se declaró “convencido” en que “el monto de gramaje” propuesto para uso personal (28 gramos) “es el correcto”, pero señaló que “les tocará a los legisladores tomar la determinación” sobre ese aspecto.

Recordó que “cuando alguien va por la calle con una botella de un tipo de alcohol, no está cometiendo ningún delito”. Igualmente, de lo que se trata en el caso de la marihuana es de “no criminalizar al usuario”, abundó.

Respecto a la eventualidad de que aumente el número de adictos a esa droga y por tanto de la atención médica que se les dispensaría, indicó que por ahora es “muy difícil” pronosticar algo así.

“Estamos convencidos de que, con independencia del resultado final de la iniciativa”, la meta “es fortalecer los programas preventivos” porque “tener una adicción, usar tabaco, alcohol o marihuana tiene efectos perniciosos”, enfatizó.

Por último se mostró cauto ante la posibilidad de ampliar la legalización a otras drogas, como la heroína, cuya producción ilegal es un gran negocio para los cárteles de droga mexicanos.

“Tenemos que ir avanzando paso a paso. Hemos hecho una gran discusión y hoy entendemos mejor el problema, pero todavía quedan muchas interrogantes sobre el tema solo de la marihuana”, argumentó.

“Primero tenemos que resolver este problema y después embarcarnos en algunos otros”, puntualizó. EFE (I)

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