Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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Pompeo, crítico de Hillary Clinton y el yihadismo, nuevo director de la CIA

Mike Pompeo

Mike Pompeo, ratificado hoy por el Senado de EE.UU. para dirigir la Agencia Central de Inteligencia (CIA), es un legislador ultraconservador que ganó relevancia como férreo crítico de Hillary Clinton sobre el atentado en el consulado estadounidense de Bengasi (Libia) y al islamismo radical.


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En su audiencia de confirmación, hace dos semanas, subrayó a Rusia como una de las “principales amenazas” para EE.UU. y rechazó frontalmente el uso de métodos de tortura durante los interrogatorios de la agencia de inteligencia, declaraciones con las que se salió de la línea marcada por el presidente Donald Trump durante la campaña.

Al frente de la CIA, Pompeo tendrá la compleja tarea de suavizar las suspicacias entre Trump y las agencias de espionaje, a las que el presidente estadounidense ha criticado en reiteradas ocasiones.

El congresista, de 53 años, adquirió relevancia nacional en el comité especial del Congreso para abordar el ataque en Bengasi de 2012, cuando Clinton era secretaria de Estado, y en el que fallecieron cuatro estadounidenses, entre ellos el embajador Chris Stevens.

Aunque el comité bipartidista no halló evidencias de mala práctica por parte de la candidata presidencial demócrata, Pompeo y el también republicano legislador por Ohio Jim Jordan redactaron un anexo en el que aseguraban estar convencidos de un “encubrimiento”.

Formado en la Academia Militar de West Point y graduado en Derecho por la Universidad de Harvard, el futuro director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) llegó a la Cámara de Representantes en 2011 como legislador por Kansas, como parte de la ola del movimiento ultraconservador del Tea Party.

Entre 1986 y 1991, sirvió con las Fuerzas Armadas estadounidenses y estuvo destinado en Europa “patrullando el Telón de Acero antes de la Caída del Muro de Berlín”, según su página web en el Congreso.

“Estoy honrado de haber recibido la oportunidad de servir y trabajar junto con el presidente Trump para mantener a EE.UU. seguro. Estoy deseando trabajar con los guerreros de la inteligencia de EE.UU. que hacen tanto para proteger a los estadounidenses todos los días”, afirmó en un comunicado al aceptar el cargo.

Durante sus cinco años en el Congreso fue, además, miembro del comité de inteligencia de la Cámara de Representantes, desde el que se supervisan los programas de espionaje de las diversas agencias federales.

Pompeo es un crítico frontal de la política exterior del expresidente Barack Obama, especialmente del acuerdo nuclear con Irán, y ha atacado con vehemencia la “complicidad” de los líderes musulmanes estadounidenses con el yihadismo.

“Cuando los más devastadores ataques terroristas en EE.UU. en los últimos 20 años provienen de manera abrumadora de gente de una religión específica y se cometen en el nombre de esa religión, una obligación especial recae en los líderes de esa religión”, aseguró en 2013 en el Congreso tras los atentados del maratón de Boston.

También ha sido un sólido defensor de los programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) destapados por el exagente Edward Snowden, buscado por la Justicia estadounidense y actualmente refugiado en Rusia, que ha calificado “no solo de legales y constitucionales, si no consistentes” con la “misión crítica de derrotar a los terroristas islámicos”.

Pese a ser escogido por Trump, el legislador por Kansas no optó en primer lugar por el magnate neoyorquino como candidato republicano en las elecciones primarias del Partido Republicano, ya que ofreció su respaldo al senador por Florida, Marco Rubio.

No obstante, tras la renuncia de Rubio, Pompeo expresó su apoyo a Trump y formó parte de un grupo de legisladores que activamente hicieron campaña en favor de su nominación presidencial. EFE