Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Acción militar que llevó a la renuncia de Mugabe fue legal, decreta juez

El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, al centro, y su esposa Auxillia, después de la ceremonia de investidura en la capital, Harare, el viernes 24 de noviembre de 2017. (AP Foto/Ben Curtis)

HARARE, Zimbabue (AP) — La acción militar que llevó a la renuncia del presidente Robert Mugabe fue legal, decretó un juez de la máxima corte de Zimbabue, una decisión clave debido a que la milicia ha buscado demostrar que sus actos no fueron golpistas.


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Expertos señalan que se sienta un peligroso precedente para que el ejército intervenga nuevamente.

El juez de la Corte Suprema George Chiweshe dictaminó el viernes que las acciones militares “al intervenir para evitar la toma” de las funciones constitucionales de Mugabe “por aquellos que lo rodean fueron legales y permisibles bajo la constitución”.

El ejército intervino hace casi dos semanas, después de que Mugabe despidió al vicepresidente Emmerson Mnangagwa, y debido a los temores de que la impopular esposa de Mugabe, de 93 años, se posicionaba para tomar el poder.

El juez dijo que las acciones militares garantizaron que individuos no electos no ejercieran funciones ejecutivas, en aparente referencia a la entonces primera dama, Grace Mugabe.

Por separado, el juez dijo que el despido de Mnangagwa como vicepresidente fue ilegal. Mnangagwa juramentó el viernes como mandatario para convertirse en apenas el segundo mandatario del país, después del gobierno de 37 años de Mugabe.

Las decisiones de juez no tardaron en ser criticadas por expertos legales y de derechos, así como por la esposa y aliados de Mugabe.

“Si estas sorprendentes órdenes que emitió la Corte Suprema ayer en Harare representan lo que se define como un ‘nuevo sendero’ entonces oren por Zimbabue”, tuiteó el ministro de educación superior, Jonathan Moyo, el aliado más vocal de Mugabe.

El director para el sur de África de Human Rights Watch, Dewa Mavhinga, llamó “increíble” la decisión y escribió en Twitter: “Extraño, ¿el poder jurídico capturado?”

El ejército de Zimbabue envió tanques a las calles durante la noche del 14 de noviembre, tomó control de la radiodifusora estatal y anunció que Robert Mugabe había sido colocado bajo arresto domiciliario. Señaló que perseguía a los “criminales” cercanos a Mugabe acusados de perjudicar a la economía nacional.

Las acciones del ejército provocaron que el partido gobernante le diera la espalda a Mugabe e iniciara procedimientos de destitución antes de que Mugabe anunciara el martes su renuncia, mientras que miles de zimbabuenses salieron a las calles en una manifestación respaldada por el ejército para pedirle al presidente que dejara el cargo.

Mnangagwa, quien dejó el país poco después de su despido, dijo a su regreso que había estado en “contacto constante” con el ejército durante su ausencia.

Muchos en la comunidad internacional evitaron describir las acciones militares como un golpe de Estado y en su lugar llamaron a las autoridades de Zimbabue a respetar el estado de derecho durante la revuelta. Algunos zimbabuenses felicitaron al ejército, se tomaron selfies con los soldados y ovacionaron al comandante del ejército, Constantino Chiwenga, durante la investidura del viernes. (I)

The Associated Press