Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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Agur ETA ¿O no?

Por David Ochoa

Tres encapuchados leen (en castellano) una declaración  que reza “ETA ha decidido declarar un alto al fuego permanente y de carácter general”. No se si es adecuado tomar la declaración como un abandono definitivo de la lucha armada, como se ha difundido en estos días. Desde 1981, ETA ha declarado ocho veces “alto al fuego” y otras tres veces “tregua” parcial en ciertos frentes. ¿Qué hace diferente a esta declaración? ¿Por qué es tomada con tanta importancia?

Por David Ochoa


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Tres encapuchados leen (en castellano) una declaración  que reza “ETA ha decidido declarar un alto al fuego permanente y de carácter general”. No se si es adecuado tomar la declaración como un abandono definitivo de la lucha armada, como se ha difundido en estos días. Desde 1981, ETA ha declarado ocho veces “alto al fuego” y otras tres veces “tregua” parcial en ciertos frentes. ¿Qué hace diferente a esta declaración? ¿Por qué es tomada con tanta importancia?

Desde 1960 Euskadi Ta Askatasuna (Patria Vasca y Libertad) viene realizando actos terroristas contra civiles, militares, policías y políticos, tanto españoles como franceses (la independencia vasca que reclaman incluye partes del sur de Francia). Además de la independencia vasca (abertzale), ETA reivindica el socialismo, por lo que tiene nexos con con organizaciones políticas de izquierda de otros países.

El mayor atentado de ETA fue contra el almirante Luis Carrero Blanco, mano derecha de Franco, en 1973. El prontuario de ETA suma 829 víctimas mortales, 41% de éstas, civiles. En diciembre de 2006 atentaron contra la terminal T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas. Fallecieron los ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.

 La cooperación española y francesa fue muy útil para disminuir la fuerza de ETA durante el presente siglo. Los gobiernos del Partido Socialista Obrero Español han sido más proclives a buscar una solución negociada, mientras el gobierno de José María Aznar (Partido Popular) ha priorizado la aplicación del derecho penal contra todos los responsables y relacionados con ETA.

 En pocas semanas, España elegirá nuevo gobierno. Como la ciudadanía achaca al socialista José Luis Rodríguez Zapatero la responsabilidad por no solucionar la crisis económica, el más opcionado es el candidato del PP, Mariano Rajoy. Hace pocos meses, el Partido Popular se alzó con una amplia victoria en las elecciones municipales y las protestas de los indignados se oponen a los dos partidos grandes, por lo que el candidato socialista caminaba a las elecciones como hijo de Abraham, rumbo a su sacrificio.

El alto al fuego recién anunciado viene con piola: dejan las armas con objeto de lograr que los gobiernos de España y Francia se sientan a negociar. ETA pretende que se discuta una consulta popular en Euskal Herria (País Vasco) y una reinserción ordenada de los etarras a la sociedad. Un gobierno del PP no aceptaría sentarse a negociar, pero posiblemente el PSOE sí. Este escenario debe tomarse con matices: Alfredo Pérez Rubalcaba, candidato del PSOE, tiene a su haber una amplia lista de triunfos policiales contra ETA como ministro del interior. Rubalcaba se ha mostrado escéptico de la declaración, pero podría sentarse a conversar.

Pero es la política interna vasca la decisiva para el anuncio de ETA. El gobierno autonómico vasco (socialista) ha desarticulado las estructuras de ETA y ya no se producen secuestros ni extorsiones. En los úlitmos meses, los políticos locales han conversado con el empresariado local, las organizaciones obreras y sociales para acordar puntos básicos para una eventual entrega de las armas de ETA. El proceso está apadrinado por Kofi Annan, ex secretario general de la ONU y cuenta con facilitadores internacionales. De hecho, el anuncio de ETA es una respuesta formal a la Declaración de San Sebastián, que marca la cancha de una eventual negociación con ETA.

 En 2004, el atentado terrorista del 11-M fue atribuido a ETA por el gobierno de Aznar. Cuando se probó que Al-Qaeda era responsable, no sólo perjudicó la credibilidad de Aznar (por intentar usar un hecho terrorista internacional en política local) sino que impulsó la candidatura de Zapatero, quien ofreció sacar a España de la coalición que armó Estados Unidos para invadir Afganistán e Iraq, lo que desactivó el riesgo de nuevos atentados terroristas de Al-Qaeda en suelo ibérico.

 Aún es temprano para decir adiós a ETA (agur ETA) y no debería sorprender si vuelven los actos terroristas. En cuestión de semanas sabremos quién será el interlocutor de ETA, pero si Rubalcaba se alza con el triunfo, sería la segunda vez que ETA se convierte en el gran elector del reino.