Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Por qué cae

Por Vicente Albornoz

Finalmente, luego de cuatro años de estancamiento, en el 2010 la pobreza cayó. La pregunta es por qué bajó ese año, por qué estuvo estancada los años anteriores y por qué cayó rápidamente entre 1999 y 2006. La respuesta es porque en el 2010 la economía creció y la inflación fue baja. Así de sencillo. En realidad, la pobreza cae cuando la economía crece y cuando la inflación es baja o, mejor aún, cuando la inflación cae.

Por Vicente Albornoz


Publicidad

Finalmente, luego de cuatro años de estancamiento, en el 2010 la pobreza cayó. La pregunta es por qué bajó ese año, por qué estuvo estancada los años anteriores y por qué cayó rápidamente entre 1999 y 2006.

La respuesta es porque en el 2010 la economía creció y la inflación fue baja. Así de sencillo. En realidad, la pobreza cae cuando la economía crece y cuando la inflación es baja o, mejor aún, cuando la inflación cae.

La Cepal y el Siise reportan una caída de la pobreza en el 2010. La Cepal pertenece a las Naciones Unidas, mientras que el Siise es una institución del Gobierno ecuatoriano y, aunque trabajan con metodologías distintas, llegan a conclusiones muy similares. Ambas instituciones reportan un estancamiento de la pobreza entre el 2006 y el 2009. En otras palabras, no cayó en el2007, 2008 y 2009. ¿A qué se debe eso?

A diferentes razones en cada año. En el 2007, si bien la inflación fue baja, la economía creció poco (ese año tuvimos el peor crecimiento -hasta ese momento- desde que nos dolarizamos). Con un escenario así, la pobreza simplemente no cae.

En el 2008, el disparo del gasto público hizo que la economía crezca, pero también causó la peor inflación en dolarización. Hubo, por lo tanto, bastante de lo bueno pero también bastante de lo malo, y la pobreza se estancó. Finalmente, en el 2009, por contagio de la crisis mundial, la economía dejó de crecer, se impuso un nuevo récord del “peor crecimiento en dolarización” y la pobreza subió.

Las mismas instituciones (Cepal y Siise) reportan una caída constante de la pobreza entre 1999 y el 2006. La explicación es casi repetitiva: en esos años la economía creció bastante y la inflación fue domada por la dolarización. Todo confluyó para que la pobreza caiga velozmente.

Finalmente, en los años noventa la pobreza no cayó porque la economía no creció y la inflación fue alta (aunque hubo una caída pasajera cuando Sixto frenó la inflación).

En todo este análisis hay dos datos ausentes: el gasto público y el “gasto social”. Y están ausentes porque no explican ni el estancamiento ni la caída de la pobreza. Entre 1999 y el 2006, el gasto público creció poco y el gasto social creció aún menos. Pero como la economía crecía y la inflación bajaba, la pobreza retrocedía de manera extraordinaria.

Por su parte, desde el 2007 hemos visto un disparo del gasto público y un aumento todavía más grande del gasto social. Pero con una economía que no crece o que produce inflación, la pobreza no retrocede.

Es decepcionante que el gasto social (lo que el Gobierno gasta en salud, educación, bienestar social, etc.) sea tan poco efectivo en bajar la pobreza. Pero eso no cambiará mientras que “aumentar el gasto social” se limite a subir el sueldo de los burócratas de ese sector y no a mejorar la calidad de los servicios.