Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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Ni siquiera el PRI

Por Hernán Pérez Loose
Guayaquil, Ecuador

Semanas atrás un alto funcionario gubernamental advirtió del riesgo que el régimen abandone su original compromiso democrático y termine adoptando un estilo de dominación política similar al del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó México por varias décadas. Para él, así como el PRI, habiendo tenido un origen revolucionario, concretamente de corte agrario, devino luego en una suerte de dictadura oligárquica, igualmente el movimiento que llevó al poder al actual gobernante habría perdido su original brújula “ciudadana” y estaría por convertirse también en un régimen autoritario y vertical.

Por Hernán Pérez Loose
Guayaquil, Ecuador


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Semanas atrás un alto funcionario gubernamental advirtió del riesgo que el régimen abandone su original compromiso democrático y termine adoptando un estilo de dominación política similar al del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó México por varias décadas. Para él, así como el PRI, habiendo tenido un origen revolucionario, concretamente de corte agrario, devino luego en una suerte de dictadura oligárquica, igualmente el movimiento que llevó al poder al actual gobernante habría perdido su original brújula “ciudadana” y estaría por convertirse también en un régimen autoritario y vertical.

Desde Plutarco, el arte de las comparaciones tiene ciertamente sus encantos. No puede negarse que nuestro sistema político vaya camino a consolidarse como un sistema autoritario, y que en algunos aspectos el cortejo con el totalitarismo sea evidente. Aquí las similitudes con ese México gobernado por un PRI que abandonó sus raíces revolucionarias podrían ser fáciles de registrar. Las instituciones políticas han perdido esa vitalidad creadora que de ellas exige una sociedad democrática. La oposición, el Parlamento, los estamentos geográficos intermedios, el sistema electoral, la organización social funcionan no dentro de los límites que les exige la Constitución sino dentro de aquellos que le permite el jefe de Estado. Y punto.

El proceso de hegemonía del Ejecutivo sobre el sistema judicial no es sino un eslabón más, no el último, de ese viaje hacia el autoritarismo al estilo del PRI del que hemos sido advertidos. Como en México en su momento, el control judicial ha probado ser altamente eficiente. A través de la justicia, los regímenes como el que vivió México bajo el PRI, han podido intimidar a opositores, domesticar a los medios de comunicación independientes y blindar a sus cuadros de gobierno de responsabilidad. Y todo ello con un costo relativamente bajo.

Marcar las diferencias entre procesos políticos es tan riesgoso como la de hallar sus similitudes. Si la vocación autoritaria del actual régimen parece reflejar la del PRI en México, las raíces revolucionarias de este último, por mucho que las haya abandonado, no tienen parangón con los orígenes políticos que tuvo el actual régimen en nuestro país a pesar de las decenas de millones de dólares gastadas en publicidad para convencernos de lo contrario.

A pesar del rol protagónico del Ejecutivo en el sistema político en México, el PRI gobernó a través de ciertos cauces institucionales que aseguraban un mínimo de funcionalidad autónoma al sistema. Lo que está sucediendo en Ecuador en cambio es la entronización de un modelo cesarista que camina según los impulsos de una personalidad. A estas alturas el proceso político mexicano ya había encontrado la fórmula que garantizaba una permanencia en el poder con una alternancia presidencialista para evitar precisamente que el régimen degenerara de oligárquico –como lo fue– en tiránico, según la clásica tipología aristotélica.

En el Ecuador el oficialismo ni se atreve a pensar en semejante posibilidad. El anuncio de la reelección presidencial –a pesar de la prohibición constitucional– confirma que la comparación del Ecuador con el México del PRI fue quizás generosa.

* Hernán Pérez es abogado y periodista guayaquileño. Su texto ha aparecido publicado originalmente en El Universo.

4 Comentarios el Ni siquiera el PRI

  1. Feliz 2012 !!! empezamos bien !! Las fans enamoradas del Rafita estan mojando la
    tanga frente al descubrimiento escandaloso del acto corrupto en el caso El
    Universo, los Mamertos Vera redactaron la sentencia y ya les esta explotando en
    la cara lo que era evidente, que esa rata paredes solo sabe contar los billetes
    que el Rafico le mando a pagar….Vamo ahi Atraca Pais !! Hasta la Victoria
    Sicret !!! Sinverguenzas !!!

  2. ME FACINA VER LA MENTE CHICA Y EGO GRANDE DE CORREA, DICE, SI EXISTIERA ALGUIEN
    MEJOR QUE YO, QUE HAGA EL PAPEL DE GANAR LAS ELECCIONES YO NO PARTICIPO, SE PASA
    DE EGO, ANTES DE SER MINISTRO DE FINANZAS, ERA MENOS CONOCIDO QUE UNA ENTRADA A
    EL CIRCO, AHORA SE CREE LA MANA DE TARZAN ACAPARANTO TODOS LOS PODERES DE EL
    ESTADO,AMARRADON TODO Y ASI QUIEN NO GANA ELECCIONES? MAS LA BOLA DE
    HAMBREADORES DE ASAMBLEISTAS QUE VENDEN SUS VOTOS TANTO LOS DE AP, COMO LOS DE
    LA OPOSICION

  3. El mayor fraude de la historia fue dar el voto por el MASHI. Tienen secuestrado al Pais. Lo manejan a
    su antojo. Disque ayudan a los pobres a regalarles dinero. Pero lo que crean es
    mas gente sinverguenza que no trabaja. Los mismos que critican a empresarios que
    se han sacrificado por varias generaciones para obtener un centavo. Ojala que el
    Fiscal Gagliardo, se maneje con transparencia les de una leccion que todavia hay
    justicia en el Ecuador.

  4. La verdad es que estamos secuestrados por el poder que Correa ha acaparado con
    las reformas a la Constitución que las acomoda a su conveniencia. Los títeres de
    la Asamblea, chupa medias y lambiscones deberían tener vergüenza de salir a la
    calle por socapar estos actos ilegales de Correa, haciendo quedar mal a su
    familia por que les señalan con el dedo de ser cómplices de esta dictadura.
    Pobrecitos, da pena y repugnancia escucharlos en los medios de comunicación.

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