Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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Quien siembra vientos recoge tempestades

Gustavo Domínguez
Quito, Ecuador

El presidente Obama ha firmado la ley denominada “Countering Iran in the Western Hemisphere Act”,  cuyo objetivo principal es luchar contra la influencia iraní sobre las políticas en Latinoamérica.

Gustavo Domínguez
Quito, Ecuador


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El presidente Obama ha firmado la ley denominada “Countering Iran in the Western Hemisphere Act”,  cuyo objetivo principal es luchar contra la influencia iraní sobre las políticas en Latinoamérica.

La ley promovida por el representante republicano por Carolina del Sur, Jeff Duncan, fue originalmente aprobada en el Congreso por 386 de los 422 representantes que votaron en el acto de aprobación de dicha ley. Sugiriendo la votación un claro mensaje de todos los sectores políticos sobre cuales serán los resultados futuros esperados sobre los acuerdos, programas, convenios o ayudas a países del Hemisferio Occidental, que deban ser votados en el Congreso de los Estados Unidos para su aprobación y puesta en vigencia.

Entre los antecedentes enunciados para la aprobación de la ley, se establece que el Congreso de los Estados Unidos ha determinado que Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, han expresado su intención de ayudar a Irán a evadir sanciones con la firma de declaraciones de apoyo a las actividades nucleares de Irán, y han anunciado junto a Teherán su determinación de continuar y ampliar sus vínculos económicos, con la confianza de que Irán pueda dar una respuesta contundente a las amenazas y las sanciones impuestas por el Oeste y el imperialismo.

El objetivo de la ley es hacer frente a cualquier esfuerzo por parte de personas, entidades, y los gobiernos de la región, para ayudar a Irán a eludir a los Estados Unidos y las sanciones internacionales.

Todo apunta a que Pedro Delgado, el ex titular del Banco Central del Ecuador, sería el primer funcionario público de los países que el Congreso norteamericano ha determinado como apoyo de Irán para tratar de evadir las sanciones norteamericanas, quien se haya convertido en sujeto de investigación del “Homeland Security”;  una de las entidades encargadas de hacer cumplir los objetivos de la ley y que es la responsable de los Servicios de Inmigración de los Estados Unidos.

Debido a que el motivo de investigación es considerado como seguridad nacional para el país del norte, nada se sabe sobre los temas específicos que provocaron la retención del ex funcionario por varias horas en las oficinas de investigación de dicho Departamento, más allá de sugerir que la entrevista al señor Delgado, a más de intensa, debe haber sido llena de cuestionamientos que intentaban conseguir información sobre la relación financiera de Ecuador con Irán, que como alto funcionario ecuatoriano promovía y defendía, y de la cual los ciudadanos ecuatorianos ampliamente ignoramos los pormenores.

Lo que sí nos resulta obvio, es que definitivamente, Ecuador percibirá en sus relaciones bilaterales un posible deterioro e inmenso obstáculo en sus pretensiones de renovación de programas de apoyo a la exportación de productos ecuatorianos hacia los Estados Unidos, así como la posibilidad de un enfriamiento de las relaciones diplomáticas, políticas y económicas entre los dos países. Se requerirá de un arduo e inteligente trabajo de “lobbying” por parte de la embajadora ecuatoriana en los Estados Unidos para lograr que dicho deterioro se materialice en la menor magnitud posible.

Lo que también es obvio, es que nuestra cancillería y política internacional ha ignorado insistentemente las voces de advertencias que anticipaban sobre el detrimento, que el cuestionado e injustificado acercamiento a Irán, podría ocasionar a nuestra relación bilateral. Sobretodo, desafiando abiertamente a nuestro principal socio comercial  y desvalorizando la amplia historia en común con el país del norte.

Más allá de la posibilidad de sanciones personales que puedan sufrir los funcionarios ecuatorianos, asiduos defensores y abanderados del fortalecimiento de relaciones con el país persa, lo que nos debe preocupar como ecuatorianos, es la posibilidad de sanciones directas o encubiertas, así como la falta de apoyo del poder legislativo norteamericano para mantener nuestras relaciones comerciales alejadas de desafectos que finalmente terminen castigando a la economía ecuatoriana, tan dependiente del fortalecimiento y ampliación de sus exportaciones.

Quien siembra vientos recoge tempestades, dice el refrán. Por el bien de nuestra dolarización y la salud de nuestra economía, esperemos no tener que aplicar dicho refrán a nuestra futura realidad.

* La cuenta de twitter de Gustavo Domínguez es @gusdominguez