Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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La historia de Pi

Carlos Jijón
Guayaquil, Ecuador

Empiezo pidiendo disculpas por contar el final de una película que me impactó: “La vida de Pi”, del laureado director chino Ang Lee, que ha sido nominada para once premios de la Academia de Hollywood. Debo advertir, sin embargo, que el filme al que me refiero no obtuvo la noche del domingo pasado ni un solo galardón durante la entrega de los Globos de Oro, que los entendidos consideran como la antesala del Oscar. Y que en realidad, en estos momentos el cine nortamericano parece polarizado entre dos largometrajes de claros tintes patrióticos. El uno, nada menos que de Steven Spielberg, sobre el Presidente Lincoln. Y el otro, del novato Ben Afflec, sobre la crisis de los rehenes en Irán, allá por la década de los ochenta, durante la presidencia de Jimmy Carter, cuando todo parecía más fácil y feliz.

Carlos Jijón
Guayaquil, Ecuador


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Empiezo pidiendo disculpas por contar el final de una película que me impactó: “La vida de Pi”, del laureado director chino Ang Lee, que ha sido nominada para once premios de la Academia de Hollywood. Debo advertir, sin embargo, que el filme al que me refiero no obtuvo la noche del domingo pasado ni un solo galardón durante la entrega de los Globos de Oro, que los entendidos consideran como la antesala del Oscar. Y que en realidad, en estos momentos el cine nortamericano parece polarizado entre dos largometrajes de claros tintes patrióticos. El uno, nada menos que de Steven Spielberg, sobre el Presidente Lincoln. Y el otro, del novato Ben Afflec, sobre la crisis de los rehenes en Irán, allá por la década de los ochenta, durante la presidencia de Jimmy Carter, cuando todo parecía más fácil y feliz.

El film de Ang Lee, en cambio, es una parábola sobre la vida. Cuenta la historia de Pi, un muchacho indio que naufraga en un mar embravecido y que logra salvarse en un bote que debe compartir con cuatro animales: una cebra, un orangután, una hiena y un tigre de bengala. No voy a detenerme en detalles sobre cómo el director nos llevó a ese escenario de impresionante belleza donde solo el joven y el tigre logran sobrevivir, no solo a la naturaleza, sino, y sobre todo, a ellos mismos.

Pero sí quiero detenerme en que, de pronto, cuando todo parece haber terminado, surge una versión que cuestiona todo lo que hemos visto. En pocos minutos, el director postula que Pi no compartió el bote con animales sino con personas. Que la hiena, que en la primera versión mató a la cebra y al orangután para alimentarse de ellos, fue en realidad un náufrago que mató a dos de los compañeros con los mismos fines. Y que hubiera acabado también con Pi, si este no lo hubiera liquidado primero.

La brutal economía del relato destroza en un par de minutos la maravillosa historia que nos han contado al principio. Pero se expone solo como una versión de los hechos, tan válida como la primera, y te invita a creer en la que quieras, aunque te advierte que el hombre inventa historias para poder sobrevivir a la crudeza de la vida. Que incluso la existencia de Dios puede ser una de esas versiones. Y sugiere que finalmente la fuerza es el único medio para enfrentar al mal y evitar que este pueda acabar devorándote. Y que en casos extremos, no queda más que enfrentar al mal, por la fuerza.

El tigre atacando a la hiena para restaurar el orden, después que esta ha matado a la cebra y al orangután para comérselos. Los indicios de que en realidad el tigre nunca existió. O de que este y el muchacho llamado Pi fueron un mismo sujeto. La belleza de la dignidad del tigre, rugiendo solo ante las olas. Ang Lee utiliza una fotografía espectacular para estremecernos con este relato, acaso demasiado incómodo como para que Hollywood le entregue algún premio. Después de todo, ya cuenta con dos filmes épicos, el de Lincoln y el la crisis de los rehenes, con los que puede seguir cantándose a sí mismo. Vale.

7 Comentarios el La historia de Pi

  1. La pelicula goza de una espectacular fotografia y unos soberbios efectos especiales muy bien logrados para decirnos una historia que muchas veces reemplazan las palabras.

    Son varias las lecturas que se pueden hacer de “Life of Pi”, me viene a la mente el cambio brutal que la vida de una persona puede sufrir de un momento a otro, pasar de una vida comoda, opulenta hasta cierto punto, a una existencia miserable y carente hasta de lo mas basico.

    El cmabio de Cazador a Cazado, un tigre que estuvo sometido en un zoologico, se convierte hasta cierto punto en el carcelero de PI, empieza una lucha por la coexistencia, donde se rescata la inteligencia del ser humano, cuyo objetivo no es deshacerse de el Tigre (la adversidad) sino, de valerse de la misma, quien al final ingrato se marcha sin siquiera despedirse.

    Ciertamente, el final nos conduce a una epifania, que nos deja a nosotros con la eleccion de lo que queremos creer, es hasta cierto punto un shock pensar que la magica travesia pudo haber sido en realidad una cruel aventura de muerte y supervivencia, pero entonces llega el momento de reponerse y hacer una eleccion, no dejar que nos conduzcan a ella.

    Una pelicula muy bonita y llena de metaforas, las otras dos mencionadas en el articulo no las he visto, por lo tanto me abstrendre de cualquier comparacion.

  2. Ang Lee es taiwanés, no coreano

  3. Quiero dejar sentado la corrección de un error, gracias a la advertencia del lector @jbernard. Ang Lee es chino, no coreano, como inicialmente constaba en el texto.

  4. “Y sugiere que finalmente la fuerza es el único medio para enfrentar al mal y evitar que este pueda acabar devorándote. Y que en casos extremos, no queda más que enfrentar al mal, por la fuerza.”

    ¿Consejo? o ¿Resignado padecimiento?

Los comentarios están cerrados.