Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Indignado: Carta Abierta a José Serrano

Gonzalo Méndez
Guayaquil, Ecuador

Ha pasado poco menos de una hora desde que dos individuos me asaltaron, montados en una moto que treparon a la vereda en la que me encontraba para poder alcanzarme después de correr cuando los vi dirigiéndose hacia mí. A plena luz del día, y ante la mirada atónita – y algo asustadiza – de unas ocho o doce personas que caminaban por la calle, dos delincuentes (no quieran ustedes obligarme a usar la formalidad absurda de llamarlos “sospechosos”) me amenazaron a fin de que les entregue mis cosas: “Si no se deja, dispárale”, fue la instrucción que dio quien conducía la moto a su copiloto. Ocurrió a la vuelta de mi casa, a dos cuadras para ser precisos, después de bajar de un bus que tomé en la terminal terrestre para llegar al sur de la ciudad.

Gonzalo Méndez
Guayaquil, Ecuador


Publicidad

Ha pasado poco menos de una hora desde que dos individuos me asaltaron, montados en una moto que treparon a la vereda en la que me encontraba para poder alcanzarme después de correr cuando los vi dirigiéndose hacia mí. A plena luz del día, y ante la mirada atónita – y algo asustadiza – de unas ocho o doce personas que caminaban por la calle, dos delincuentes (no quieran ustedes obligarme a usar la formalidad absurda de llamarlos “sospechosos”) me amenazaron a fin de que les entregue mis cosas: “Si no se deja, dispárale”, fue la instrucción que dio quien conducía la moto a su copiloto. Ocurrió a la vuelta de mi casa, a dos cuadras para ser precisos, después de bajar de un bus que tomé en la terminal terrestre para llegar al sur de la ciudad.

Acababa de volver de la playa, después de visitar a mis padres, quienes residen fuera de Guayaquil. Haciendo honores a esa costumbre mía de los fines de semana en los que paso con mi familia, llevaba conmigo todas – sí, todas – mis prendas de vestir para – siento mucho tener que contar confidencias personales en una carta pública – lavarlas con comodidad en la casa familiar.

Escribo esta carta abierta después de enviar, con innegable indignación (tampoco me pidan formalidades en este punto), un par de tuits al Ministro José Serrano, a quien este gobierno de revolucionarios ha encargado los asuntos interiores de nuestro país y, por tanto, el tema de la seguridad ciudadana. He preferido dejar la incomodidad de los ciento cuarenta caracteres a los que Twitter me limita, para poder comunicar mi mensaje completo al Señor Serrano y a todos los involucrados en la tan malamente cumplida tarea de mantener a esta patria que – según dicen – ya es de todos, segura y en paz.

Señor Ministro:

La experiencia que he vivido esta tarde, mucho más allá de lo que representa la pérdida de los objetos materiales que obtuve –se lo puedo asegurar– con mucho esfuerzo y trabajo, es solo una prueba más de las tantas decepciones cotidianas en las que este país se ve inmerso, día tras día, desde hace ya varios años. Tampoco confunda mis palabras. Por supuesto, reconozco que el tema de la inseguridad a la carta no empezó ni terminará con el gobierno del que usted forma parte; en gran medida, debemos el actual escenario a las desastrosas administraciones que precedieron a la tal revolución ciudadana.

Sin embargo, no puedo evitar sentir fastidio y hartazgo ante la ola de inseguridad en la que flotamos todos los ecuatorianos al mismo tiempo que somos bombardeados por una publicidad que parecería promocionar un Ecuador que no existe: donde los robos, el sicariato, los secuestros express, los asesinatos y asaltos en buses y calles del Ecuador, parecerían no cohabitar con las escuelas del milenio, las hidroeléctricas y las revolucionarias carreteras (en las que, por cierto, también hemos visto aterrizar narco-avionetas).

Tampoco piense que quien se dirige a usted en esta carta es una especie de víctima improvisada de la delincuencia que busca un poco de notoriedad con estas líneas. Sin ningún orgullo al respecto, sepa usted que a mí me han robado unas cuatro veces en buses y esquinas de la ciudad y al salir de mi casa. He sido, además, secuestrado una vez en una desventura que a pesar de haber durado poco menos de tres horas, pareció un siglo al lado de delincuentes que me insultaban y apuntaban con armas y cuchillos mientras me paseaban por la ciudad en busca de cajeros desde donde pudieran retirar los pocos dólares que había entonces en mi cuenta bancaria única.

Le escribo esta carta (confieso que fue originalmente inspirada en busca de algo de desahogo), porque me preguntaba cuál habría sido la solución implementada por su Ministerio para detener a los delincuentes que -como hoy conmigo, y como en mucho otros casos que duermen el largo sueño del anonimato y la impunidad– se dedican a montar motos para tomar por la fuerza lo que no les pertenece, insultado y denigrando a quienes no hacemos daño a nadie, a quienes pagamos puntuales esos impuestos desde los que luego se paga su sueldo y el de sus colaboradores.

Dada la muy evidente simpatía del gobierno al que usted pertenece por esas decisiones tipo “control zeta” – por supuesto me refiero a los chalecos comprados por Antón que luego tuvieron que desecharse –, me ha surgido la duda de cuál fue la evolucionaria solución que se implementó para evitar este tipo de situaciones.

Ojalá pueda usted contestar a esta interrogante, no a mí, sino a todos los ecuatorianos que hemos sido afectados (yo podría jurar que nadie se salva al respecto) por la inseguridad en la que vivimos. Por ahora, muy a pesar de que me gustaría continuar escribiendo, debo terminar estas líneas en este punto. Debo pensar cómo solucionar el problema de tener que ir a trabajar mañana teniendo mis cajones vacíos, de secarme hoy sin toalla después de tomar una ducha, de dormir en una cama sin sábanas y, en general, de sentirme seguro en este “patria para siempre” donde por Twitter la policía nos da consejos para evitar ser víctimas de una delincuencia que a pesar de no tener cuentas en redes sociales hace de esos tips palabras vacías e inútiles. Sólo les pido que no me recomienden consolarme con los trillados “pudo ser peor” o “lo material se recupera”, o el famoso “déjense robar” porque esos consejos, a mis oídos, suenan mediocres, gastados y para nada revolucionarios.

22 Comentarios el Indignado: Carta Abierta a José Serrano

  1. WilsonNavarrete // lunes 21 de enero de 2013 en 18:37 //

    Que paso muchacho,para aquel ministro y los corruptos de ALIANZA PAIS,es tan solo un caso aislado o percepcion mal interpretada de la SEGURIDAD CIUDADANA.Prohibido Olvidar que el TODOPODEROSO DE CARONDELET,ordeno que nos dejaramos asaltar. Vayan mis muestras depesar por el problema sufrido
    Te recuerdo que la fuerza publica es para protger a los ATRACA PAIS,el pueblo no cuenta.Saludos y suerte en tu denuncia

  2. Chico Silencio // lunes 21 de enero de 2013 en 21:03 //

    ARMENSE! Ciudadanos, una sociedad armada es una sociedad respetada. Cuando un gobierno prohibe los permisos de portar armas (a ciudadanos responsables), solamente los delicuentes las portan, porque a ellos las leyes les valen ver… Armense! y no esperen que este gobierno los proteja. Es un derecho universal protejer sus vidas y la de sus familiares, y porque no!? Tambien protejer lo que tanto esfuerzo les ha costado. Duro con todas las ratas. Al plomo, plomo carajo! ya dejense de mariconadas.

    Y votar en contra de este gobierno, que es un gobierno de ratas, que proteje a las ratas!

  3. Professor Hoax // lunes 21 de enero de 2013 en 21:37 //

    Es perder el tiempo escribir o pedir a los revolucionarios que luchen contra la delincuencia, es parte de su plan, mientras nosotros vivimos temerosos entre cuatro paredes, asustados ante tanto asalto y robo, cuidando de nuestra integridad y la de nuestras familias, ellos hacen y deshacen en ministerios, embajadas, consultados y en todo lado en el cual puedan meter sus sucias manos.

    Víctimas de la delincuencia hemos sido todos y los ladrones, asesinos, sicarios, traficantes, vendedores de cosas robadas, etc., etc. siguen tan campantes por todo el pais, haciendo de las suyas, mientras la policía, quienes conjuntamente con el ejército ejercen el monopolio de portar armas, mira impasible como los ciudadanos que trabajamos somos despojados del producto de nuestro esfuerzo.

    Los ladrones bien armados, mientras este gobierno miserable ha desarmado a todos los ciudadanos, a los de Luluncoto los tienen presos por terroristas y una de las pruebas es un ¡cuchillo de cocina!, y por uno que otro es capturado con un arma, cientos de ellos siguen por ahí portando toda clase de armas de fuego, muchas de grueso calibre.

    Los ciudadanos debemos exigir que se acabe el monopolio de defenderse que está en manos de la policía, debemos ejercer el derecho a defender nuestras vidas y nuestras propiedades, debemos exigir el derecho a poseer y portar armas porque ya estamos cansados que los delicuentes nos avasallen mientras la policía está ocupada custodiando y haciendo de guardaespaldas a decenas de funcionarios públicos, muchos de ínfima categoría, a los cuales no les pasa nada, claro con semejante cantidad de seguridad que les puede pasar a ellos y a sus familias.

    El “déjenese robar para que no les maten” es una de las mas estúpidas y desafortunadas frases, de las muchas, del presidente que quiere justificar lo injustificable, la delincuencia les ha sobrepasado.

    En paises civilizados a los ladrones les pasa esto :http://www.youtube.com/watch?v=cV3mGvCFFJE y esto http://www.youtube.com/watch?v=U6Ps1ZC1-Qw y esto http://www.youtube.com/watch?v=mfUQduaD7rg y a los violadores les pasa esto http://www.youtube.com/watch?v=Oi3Hyxuf5AE

    • Armarnos todos? Es esa la solución que propones? Parece que no entiendes bien la definición de país civilizado…

      • Ah ya. Que Correa y su gallada se rodee de gente armada (ellos mismos son muy “civilizados” y prefieren que otros mueran o maten por ellos ), pero que todos los demás sean presa fácil , y que apenas puedan pedir socorro después de lo ocurrido. No se trata de que nos armemos todos, no es una obligación, hay gente que le tiene fobia a las armas, otros que simplemente son incapaces de defenderse, pero habemos otros que queremos, podemos y sabemos cómo usar un arma para defendernos nosotros y a nuestros seres queridos. Eso no es incivilizado, es dignidad elemental. Las armas de fuego son propias de la civilización y de los civilizados. Los salvajes tienen que atacar y defenderse con palos, piedras, cuchillos, con uñas y dientes, y siempre gana el más fuerte y el más agresivo, no el más bueno. Un arma de fuego puede balancear mejor las cosas.

        • Y de hecho las balancea, ¿viste los videos? El último es de un tipo, jefe de campamento, que había abusado sexualmente de un chico de 11 años al que había secuestrado. Recibió su merecido.

    • El problema, creo yo, no está en poner pólvora en nuestras manos o no.

      Y tampoco es la exterminasión de la delincuencia realizada por el gobierno, por que pese a lo que su majestad cree, ni este ni cualquier otro gobierno y/o gobernante tiene el poder de eliminar la delincuencia en su totalidad.

      El problema está en la postura de quienes dicen ser líderes,

      Como yo lo veo, el que alardea de sus manos blancas mientras otros tiñen sus manos con sangre, y quienes se arman con plomo y pólvora pero escatiman en respeto y comprensión, mientras pretenden ser siegos a la realidad social, pecan con igual o mayor peso que esos individuos que se alimentan de la debilidad y el temor de las personas que tenemos algo que perder.

  4. Myriane Elena Neagari // lunes 21 de enero de 2013 en 22:03 //

    Sr. Méndez: Para ser periodista, usted es ingenuo. No le van a prestar atención y ya aparecerán desalmados que transformen su tragedia en algo político, lo insulten y además se escuden en que como en el pasado había delincuencia… ahora aguántese.

    ¡Todo es una percepción! Vivimos en un paraíso de leche, miel, mariposas y flores. No sé por qué nos quejamos. ¿Le robaron? Noooo, es percepción nada más, igual la tuvo mi hija que le pusieron un cuchillo a medio día para asaltarla. A mi también me robaron a plena luz del sol y perdí lo poco que tenía.

    Mi sentido pesar por lo sucedido. Mejor compremos lentes apenas tengamos dinero para ver bien las bellezas con las que nos atosigan en las propagandas. No se preocupe que la Patria Avanza… ¿A dónde?. Ahhh, eso si que no lo sé. Sigamos soñando…que los sueños, sueños son.

  5. Jóven lo felicito si bien es cierto haran caso omiso de esta carta pero me enorgullese saber que contamos con jóvenes valientes en expresar sus desacuerdos ante los gobernantes y que no tengamos temor de decirlo abiertamente más aún en estos tiempos que la gente tiene mucho temor de hablar de estas cosas y que quieren hacernos creer que no pasa nada, adelante muchacho eres un referente para tantos chicos que dedican su tiempo en cosas absurdas y que necesitamos de ellos para que la patria, el Ecuador sea mejor ADELANTE GONZALO.

  6. NRA: “Only Way To Stop A Bad Guy With A Gun Is With A Good Guy With A Gun”

    “La desobediencia civil se convierte en un deber sagrado cuando el Estado se vuelve ilegal o, lo que es lo mismo, corrupto.” Gandhi

    En Ecuador la inseguridad es politica de estado, la solucion no es “dejarse robar”, la solucion es la desobediencia civil, si el estado no cumple con su rol de proteger: PROTEGETE!.

  7. Excelente articulo Gonzalo. La inseguridad es uno de los mayores problemas que tenemos en Ecuador y aunque una policia fuerte y eficiente ayudaria mucho no resolveria el verdadero problema. La inseguridad es un sintoma de la injusticia social, aumentar la fuerza policial es tan solo un parche, una aspirina para el enfermo de cancer. Ojo, no estoy diciendo que no debemos presionar al gobierno por medidas más efectivas para contraarrestar la delicuencia, simplemente creo que no existe ninguna solución satisfactoria a corto plazo que este ni ningun otro gobierno pueda proveer para que te sientas más seguro en Ecuador.

  8. Señor Méndez, el ascenso del delito tiene explicaciones geográficas, históricas, políticas, socioeconómicas y hasta idiosincráticas . Por supuesto no hay que esperar un policía en todo lugar y todo momento, para cada caso. Tendríamos un estado policíaco ( y creo que es el ideal buscado en estos gobiernos), que es peor que la enfermedad. La policía brinda un ambiente de seguridad básica para que la vida civil se desenvuelva, y persigue a los que han cometido un delito. Si usted no quiere asumir una actitud de defensa activa y violenta contra los asaltantes ( a los cuales no les importa el número de testigos, así como al lobo de le importa cuántas ovejas tiene el rebaño ) entonces tiene que estar muy atento para, a la primera, salir corriendo como alma que lleva el diablo, dando gritos de socorro y rezando porque algún policía los escuche. Si va acompañado con una pareja tiene que instruirla en el mismo sentido: sálvese quien pueda.

  9. PARECE QUE DEL 2006 PARA ATRAS VIVIAS EN EL PARAISO….0 ASALTOS, 0 SECUESTROS, 0 PANDILLAS, EL ESCUADRON DE LA MUERTE ERA UN JUEGO DE NIÑOS MAL CONTADO, LOS DESAPARECIDOS DE ESOS GOBIERNOS ERAN FULANITOS QUE JUGABAN A LAS ESCONDIDAS,LA BANDA DE LA MAMALUCHA ERA COMO MAMANIEVES Y LOS 7 TARADITOS ETC…..PERO COMO ESTAMOS EN CAMPAÑA Y SIN DUDA APOYAS A ESOS BANQUEROS QUE SAQUEARON Y SE LE LLEVARON LA PLATA A LOS ECUATORIANOS AHORA SI TE ATREVES A ENVIAR CARTAS Y HASTA A INVENTARTE HISTORIAS CON TAL DE BUSCAR 4 VOTOS PARA TU CANDIDATO BANQUERO, PERO EN ESOS GOBIERNOS NO FUISTES CAPAZ DE ENVIAR UNA CARTA DE PROTESTA Y RECLAMO A LOS GOBIERNOS SAQUEADORES Y AL CANDIDATO QUE LOS REPRESENTA AHORA ,Y QUE SABEMOS DE DONDE VIENE Y A QUIENES REPRESENTA ….LOS MISMOS QUE SAQUEABAN LOS DINEROS DE LOS CUENTA AHORRISTAS DE ESA EPOCA, VIENEN AHORA CON CARA DE VICTIMAS ARREPENTIDAS..NO SON MAS QUE MANADAS DE LOBOS HAMBRIENTOS, CON GANAS DE OTRA VEZ SAQUEAR…PERO EL PUEBLO ES SABIO Y YA LOS TIENE IDENTIFICADOS, Y LES VA A DAR SU MERECIDO A LOS SAQUEADORES Y A LOS COMPLICE DE LOS SAQUEADORES,SINVERGUENZAS COMO TU!!!!!!

  10. Y todo gracias a las fronteras abiertas,aqui entra delincuentes de toda nacionalidad y se lo debemos al delincuente de cuello raro de Carondelet…

Los comentarios están cerrados.