Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Sistema de defensa antiaérea

Alberto Molina
Quito, Ecuador

A pesar de que la adquisición de los radares para el control aéreo de la frontera norte fue considerada una prioridad dentro del proyecto de la recuperación de la capacidad operativa de las FF.AA. luego del ataque en Angostura, y pese haber firmado el contrato de adquisición, los radares chinos jamás pasaron de la etapa de prueba; el mayor problema para la integración de los cuatro radares con el resto del sistema era el data link (protocolo de enlace), además el plazo de entrega venció el 14 de enero del 2011 y, en los actuales momentos,  nuestro país se encuentra en la misma situación de vulnerabilidad que hace cinco años. Sin embargo el ex-ministro de Defensa,  Miguel Carvajal, en junio de 2012 le dijo al país que los radares estaban funcionando y estaban en pruebas individualizadas.

Alberto Molina
Quito, Ecuador


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Sistema de Defensa Antiaérea es el conjunto de elementos que tiene como misión neutralizar o destruir la aviación enemiga. Cuenta con radares de diferente tipo que sirven para la detección y alarma temprana, un Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Inteligencia e Informática (C3I2), en donde se centraliza la información y se dirigen las operaciones,  aviones interceptores y armas antiaéreas (misiles tierra-aire, cañones antiaéreos, etc.). Lo fundamental en la defensa antiaérea es que los radares proporcionen las alertas inmediatas y oportunas para que, de acuerdo al objetivo, se utilicen las armas más adecuadas para su destrucción.

Sin duda que no hay sistema en el mundo que sea infalible, siempre habrá forma de evadirlo. Fue necesaria la mala experiencia que tuvimos al no detectar la violación a nuestro territorio por parte de fuerzas militares colombianas que atacaron al campamento de Angostura (1 de marzo de 2008), para iniciar el proceso para adquirir radares que permitan el control aéreo de la frontera norte.

El 1 de diciembre del 2008, la Fuerza Aérea convocó a una segunda licitación tras declarar desierto el primer concurso. El 19 de diciembre se le adjudicó el contrato a la compañía china Electronic Technology Group Corporation (CETC) por $60 millones de dólares para la provisión de dos sistemas de radares, con tecnología para integrar voz y datos entre sí, con las aeronaves militares, con el centro de comando y control y también con el resto de radares, incluidos los de la Aviación Civil (DAC). Según la cláusula octava del contrato, la CETC se comprometió a entregar los radares nuevos “debidamente instalados, integrados y comprobado su correcto funcionamiento entre sí, y con los radares civiles y militares, en el plazo de 18 meses contados a partir de la fecha de pago del anticipo”.

A pesar de que la adquisición de los radares para el control aéreo de la frontera norte fue considerada una prioridad dentro del proyecto de la recuperación de la capacidad operativa de las FF.AA. luego del ataque en Angostura, y pese haber firmado el contrato de adquisición, los radares chinos jamás pasaron de la etapa de prueba; el mayor problema para la integración de los cuatro radares con el resto del sistema era el data link (protocolo de enlace), además el plazo de entrega venció el 14 de enero del 2011 y, en los actuales momentos,  nuestro país se encuentra en la misma situación de vulnerabilidad que hace cinco años. Sin embargo el ex-ministro de Defensa,  Miguel Carvajal, en junio de 2012 le dijo al país que los radares estaban funcionando y estaban en pruebas individualizadas.

Cabe señalar que el país dispone de aviones turbohélice Super Tucano, estas aeronaves, entre otras  misiones, realizan vigilancia aérea, pero jamás pueden suplir el trabajo de los radares.