Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Adivina, adivinador

Jesús Ruiz Nestosa
Madrid, España

Adivina adivinador: se trata de unas elecciones, ¿pero en qué país?

Jesús Ruiz Nestosa
Madrid, España


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Adivina adivinador: se trata de unas elecciones, ¿pero en qué país?

Leo en la prensa española: “Las calles de las principales ciudades del país, llenas de policías militares e incluso tanques…”; un helicóptero de la Gendarmería Nacional sobrevuela “sobre las cabezas de los participantes… …de un mitin de la oposición”. “Decenas de opositores detenidos…”, “sin las mínimas garantías procesales”, “tienen por principal objeto la intimidación”.

Organizaciones de Derechos Humanos dicen que en este caso “no se dan las circunstancias de libertades y respeto a los derechos fundamentales para que pueda haber unas elecciones creíbles”. El ambiente es de “enorme hostilidad y con el régimen bloqueando la aparición de partidos independientes…”. Parte de “la oposición ha sido debilitada por el propio régimen (y) está fuera del juego político o se encuentra en el exilio…”.

Quizás algún dato más, porque esta es una realidad demasiado repetida en todo el mundo –y en nuestra región–, y porque algunas organizaciones de Derechos Humanos no siempre miden con la misma vara todo lo que puede confundir. Veamos: el mandante del caso “se muestra satisfecho por el desarrollo de campaña” y dice que han podido “superar algunas deficiencias que sufríamos en el pasado”. (¿Se referirá al sistema de “conteo” de los votos?). También acusa a la prensa extranjera “de difundir información falsa sobre su país”.

La oposición, por su parte, asegura: “El gobierno quiere impedirnos hacer campaña, intenta acallarnos y a la vez pretende dar la apariencia ante el mundo de que estamos ante un proceso pacífico. Pero no es así”.

Otra ayudita: las elecciones se realizan “con un censo electoral inaccesible (para la oposición), la junta electoral controlada desde el poder (y) ausencia de observadores internacionales”. Además, “el régimen promueve el voto patriótico –mostrar la papeleta– y a quien no lo hace se le acusa de votar a la oposición”.

Ahora sí resulta más claro, y más si se añade que “la fuerza” del mandamás de este caso “procede del petróleo”.

Pero a no apresurarse. Al principio daba para incluir en la nómina a los países bolivarianos –la Venezuela de Chávez-Maduro, la Nicaragua de Ortega, el Ecuador de Correa o la Bolivia de Evo–, además de la Argentina de Cristina Kirchner. Los últimos datos, empero, nos hablan de típicas elecciones venezolanas de años recientes.

Sin embargo, no es así: se trata de las elecciones legislativas y municipales convocadas para este domingo 26 de mayo en Guinea Ecuatorial, país africano gobernado desde hace ya casi 34 años por el dictador Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. El resultado poco importa –va a ganar el Partido Democrático (de qué otra forma se podría llamar) de Obiang–. Este ni hace dos años fue “votado” por más del 98% de los electores. Fue “legítimamente reelecto”. (¿Qué o a quiénes les recuerda?).

Según la perseguida oposición, Obiang busca con estas elecciones “mostrar un rostro democrático de cara a la galería, todo es una farsa”. Es difícil que lo logre, pero no imposible. No hace mucho, para el canciller socialista del gobierno de Rodríguez Zapatero, Miguel Ángel Moratinos, gran amigo y defensor de Chávez, los Castro, Zelaya, Correa y Morales, “Obiang estaba embarcado ‘en la construcción de una democracia’ con ‘parámetros africanos’”, y como tal manejó la posibilidad de invitarlo a la “Cumbre Iberoamericana” realizada en Portugal en el 2009.

Por otra parte, “dado el respaldo electoral”, no sería desatinado decir que si fuera por la región y en función del entender de la actual Secretaría General de la OEA, el caso de Guinea Ecuatorial se enmarcaría perfectamente en la Carta Democrática Interamericana. Y muy probablemente, además, recibiría el respaldo y bendición de la Unasur y la Celac. Y esto no debe tomarse como una exageración: en definitiva, hace un tiempo, Obiang fue muy bien recibido por Lula en Brasilia con quien firmó varios acuerdos y después anduvo a los abrazos y coincidencias con Raúl Castro en La Habana.

Y, como se sabe, tanto el brasileño como el cubano son, respectivamente, los reales inventores de aquellos “sellos”.

* Jesús Ruiz Nestosa es periodista y escritor paraguayo. Su texto ha sido publicado originalmente en el diario ABC Color, de Paraguay.