Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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“La esperanza no defrauda”

Editorial del diario La Prensa
Managua, Nicaragua

La Iglesia católica de Cuba emitió el pasado domingo 15 de septiembre una Carta Pastoral titulada “La esperanza no defrauda”, en la cual los obispos cubanos demandan al gobierno comunista que se respete la opinión de las personas y las libertades individuales, y en general, que se haga una reforma política del Estado.

Editorial del diario La Prensa
Managua, Nicaragua


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La Iglesia católica de Cuba emitió el pasado domingo 15 de septiembre una Carta Pastoral titulada “La esperanza no defrauda”, en la cual los obispos cubanos demandan al gobierno comunista que se respete la opinión de las personas y las libertades individuales, y en general, que se haga una reforma política del Estado.

Desde principios de 2010 y con más fuerza a comienzos del año pasado — poco antes y después de la visita del papa Benedicto XVI a Cuba—, la Iglesia católica cubana ha venido mejorando sus relaciones con el régimen comunista, obteniendo de este algunas concesiones que desde la perspectiva de la fe cristiana son muy importantes, como es el caso de la reapertura de varios templos, la irrestricta libertad de culto bajo techo y al aire libre, el asueto con motivo de la fiesta de Navidad, etc. Además, la Iglesia católica de Cuba logró que se abrieran algunos espacios de libertad de expresión, muy pequeños por cierto pero impensables hasta hace poco, lo mismo que la libertad de decenas de presos políticos.

Sin embargo, las buenas relaciones de la Iglesia católica de Cuba con el régimen comunista ha sido fuertemente cuestionada por la oposición cubana, tanto interna como exterior, sobre todo por su ala más radical e intransigente. El mayor desencuentro y la fricción más fuerte entre la oposición cubana y la Iglesia católica se dio en marzo del año pasado, cuando 13 militantes del opositor Partido Republicano por Cuba (PRC) se tomaron durante tres días la Basílica de la Virgen del Cobre, en La Habana, y la jerarquía eclesial avaló que fueran desalojados por la fuerza policial y de la seguridad del Estado. Los opositores que se tomaron el templo en vísperas de la visita papal, demandaban libertad para los presos políticos, acceso a internet, libertad de expresión y creación de un Estado de Derecho. Y con ese hecho, sin duda que los miembros del ilegal PRC querían causar un gran impacto nacional e internacional, pero el líder de la Iglesia católica de Cuba, cardenal Jaime Ortega Alamino, reaccionó asegurando que nada justifica la profanación de un templo sagrado.

De todas maneras, la nueva Carta Pastoral de los obispos de Cuba demuestra que la Iglesia católica mantiene y alienta al anhelo de libertad y democracia del pueblo cubano, solo que ella actúa de manera diferente a como lo hacen los grupos políticos. Ya en 1993 la Iglesia católica cubana había emitido una Carta Pastoral titulada “El amor todo lo espera”, en la cual analizó a fondo la crisis del sistema comunista de Cuba a raíz del derrumbe del régimen soviético y del bloque de países comunistas europeos. Los obispos cubanos señalaron entonces el camino de apertura hacia la libertad y la democracia que debía seguir Cuba, pero el régimen comunista no solo no atendió aquella sana y sabia exhortación al cambio, sino que incrementó las restricciones y presiones a la Iglesia.

Ahora los tres arzobispos y diez obispos de Cuba que suscriben la Carta Pastoral titulada “La esperanza no defrauda”, demandan sin ambages que el proceso de las incipientes reformas económicas que se está impulsando en el país, sea complementado con la “largamente anhelada” apertura del sistema político, el reconocimiento a la disidencia, la libertad de expresión y el establecimiento de un Estado participativo.

La opción de la Iglesia católica de Cuba por la libertad y la democracia es clara. Igual que la esperanza, la Iglesia tampoco defrauda.

* Editorial del diario La Prensa, de Nicaragua, publicado el 21 de septiembre de 2013.