Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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Esto es increíble

Danilo Arbilla
Montevideo, Uruguay


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Esto sí que es increíble: un alto funcionario de la OEA instó a los hondureños a celebrar en noviembre unas elecciones “creíbles” para la comunidad internacional.

¿La OEA tiene alguna autoridad para hacer un planteo de tal envergadura? ¿Quién va a dictaminar la “credibilidad” de esos comicios? ¿La OEA?

Y una interrogantes previa: ¿Es creíble la OEA?

Mientras tanto, en México el secretario general de la organización, José Miguel Insulza, con algunas salvedades sobre “violencia”, “desigualdades” e “insatisfacciones” aseguraba que la democracia en América está en su mejor momento.

Dijo que nunca se había tenido en la región un período con estas características políticas y afirmó que hay “sistemas electorales plenamente válidos” que “realizan elecciones que son limpias, transparentes, concurridas”. Sí, dijo eso, según un cable de EFE.

Pocos días antes, también en México, el inefable Insulza dijo que la OEA no debería pronunciarse sobre la impugnación de las elecciones presidenciales de Venezuela, porque no fue invitada a observar dicho proceso.

¿Pero él sabe o no si fueron limpias y democráticas como para incluirlas en este “mejor momento”?

Se amparó en regulaciones de la Carta Democrática Interamericana sobre “observaciones electorales”, pero no dijo nada sobre si se cumplen tan efectivamente los principios básicos que hacen a la democracia -la libertad de expresión, por ejemplo- y que deberían ser el eje de la tan mentada Carta, como para que él afirme que “la democracia en América está en su mejor momento”.

Insulza dijo más: recordó que cuando las elecciones del 2006 en México, ganadas ajustadamente por Felipe Calderón, la OEA acató el veredicto del tribunal electoral de ese país. “No veo por qué tenemos que hacer algo distinto respecto de Venezuela”, concluyó.

No abundó sobre si en México le fue negada a la OEA cualquier tipo de presencia u observación y fue destratada como en Venezuela, y si hubo ante el organismo e instituciones del sistema interamericano algún planteo formal de impugnación por irregularidades y fraude como sí lo ha habido con respecto a las venezolanas.

¿Le parece a Insulza que se trata de casos similares? ¿No cree que son distintos?

El líder opositor venezolano, Henrique Capriles, quien ha denunciado y reclamado, incluso ante organismos de la OEA, sobre el “fraude electoral” del 14 de abril pasado que derivó en la “elección” presidencial de Nicolás Maduro, se enojó un poco con el secretario general: “El señor Insulza seguramente quedará para la historia como el más inepto e incapaz secretario general de la OEA”, afirmó en un Twitter tras las declaraciones del funcionario sobre la “no pronunciación”.

En los pasillos de la OEA en Washington se comentaba, con no poca ironía, que Insulza ahora había alcanzado el “justo medio ideal”, ya que los ataques de Capriles le compensaban por los del extinto Hugo Chávez y del entonces canciller y hoy presidente Maduro.

Algunos más maliciosos insistían en que un mero tuit de Capriles no se podía parangonar a las continuas amonestaciones e insultos de Chávez y Maduro, que le han llamado empleado de la derecha, del imperialismo yanqui y hasta “insulso” y “pendejo”.

La diferencia es que lo de Capriles no significa un riesgo para el cargo del secretario, advierten los maliciosos.

Sin bajar la mira, lo que sí parece indiscutible es que las actuaciones de los últimos tiempos del secretario Insulza y de la OEA no le dan mucho respaldo para salir a reclamarle “credibilidad” a otros. Ni a nadie.

* Danilo Arbilla es periodista uruguayo. Su texto ha sido publicado originalmente en el diario ABC Color, de Paraguay.