Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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La más valiosa

Juan Jacobo Velasco
Mánchester, Reino Unido

El Most Valuable Player (MVP) –que literalmente significa el Jugador más Valioso- es el reconocimiento individual con que se premia a los mejores jugadores en cada temporada regular de los deportes profesionales en EE.UU. Vendría a ser el equivalente al balón de oro de la FIFA en fútbol porque las ligas de esos deportes (fútbol americano, básquet, béisbol y hockey sobre hielo) en suelo gringo son, literalmente, las mejores del planeta. Ganar el premio es sinónimo de excelencia y consistencia a nivel global.

Juan Jacobo Velasco
Mánchester, Reino Unido


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El Most Valuable Player (MVP) –que literalmente significa el Jugador más Valioso- es el reconocimiento individual con que se premia a los mejores jugadores en cada temporada regular de los deportes profesionales en EE.UU. Vendría a ser el equivalente al balón de oro de la FIFA en fútbol porque las ligas de esos deportes (fútbol americano, básquet, béisbol y hockey sobre hielo) en suelo gringo son, literalmente, las mejores del planeta. Ganar el premio es sinónimo de excelencia y consistencia a nivel global. Tiene su grado de subjetividad, como cuando son dos o más quienes demuestran estar a un nivel superlativo. Pero, a pesar de los matices en donde los gustos y deseos toman las formas de decisiones y votos, los ganadores del MVP merecen formar parte del selecto grupo de históricos jugadores excepcionales.

Este año el alero de los Thunders de Oklahoma City, Kevin Durant, ganó el MVP de la NBA, imponiéndose de forma apretada a “el rey” Lebron James. El merecimiento radica en lo que Durant se ha convertido y demostrado en esta temporada: es el mejor “anotador puro” del globo. No solo encabezó la liga en puntos convertidos y acumuló una racha impresionante de encuentros con más de 30 anotaciones por partido -en una actuación personal que retrotrae a lo que Michael Jordan hizo de manera individual en los noventas- también forjó la noción de que es una imparable máquina de anotar. Ya sea desde la llave o el perímetro, penetrando o en pared y desmarque, el alero anota con una aparente facilidad que en realidad esconde la naturalidad de su excelencia en el juego.

Lo realmente llamativo del premio –que es la exaltación al desempeño individual- fue la manera en que Durant lo recibió. En una rueda de prensa junto a sus compañeros, en momentos en que el equipo se encontraba perdiendo 2 juegos a 1 (de un total de 7) en su llave por semifinales de la conferencia oeste contra los Clippers, el nuevo MVP se tomó el tiempo de hablar acerca de su relación con cada uno de sus compañeros. Destacó a cada quien, relatando los pequeños detalles –personales, emocionales y profesionales- que le han permitido crecer como jugador y como persona. Fue un relato lleno de detalles íntimos y de mucha emoción, que salpicaban de sollozos al relato del premiado.

Durant remarcó que en esta temporada se centró en ser una mejor persona y que ese nuevo enfoque se reflejó en su juego. En una larga rueda de prensa en que agradeció a todos los miembros de su equipo y de su entorno, lo más hermoso fue escuchar su dedicatoria del premio a su madre. A lágrima viva el jugador dijo que su mamá era la verdadera MVP. Contó que ella, con 22 años y dos hijos a cuestas, se forjó a pulso sola y nunca dejó de proveerles ropa, alimento y cuidado, a él y a su hermano mayor. Lo impulsó a ser disciplinado, lo cuidó de los peligros de la calle y lo cobijó, siempre cambiando de un alojamiento a otro cuando había que buscar sustento en un nuevo trabajo y en una nueva ciudad. Su ejemplo lo impulsó a ser mejor, a proyectarse en ante cualquier tipo de dificultad.

A partir del discurso, los Thunders jugaron con otro espíritu, llevándose la serie, que sellaron 4 a 2 con un triunfo el jueves, asegurándose el paso a la final de conferencia con los Spurs. La humildad y humanidad de un líder como Durant pudo impulsar a sus compañeros, que seguramente se vieron conmovidos, recordando sus propias historias de vida y valorando el esfuerzo de cada uno de los otros miembros del club.

El domingo pensé en ese relato, en su emoción y profundidad, a propósito de la celebración del día de las madres. Las personas tenemos logros y satisfacciones individuales, pero nuestro éxito es el fruto de nuestro “equipo” y de quienes nos formaron, muchas veces luchando contra viento y marea. Las madres, sobre todo aquellas que han sido mamá y papá a la vez, como la de Durant o como la de muchos de nosotros, son un ejemplo de excelencia, constancia y amor, que se renueva día a día. Son, sin dudas, las más valiosas de ese juego que llamamos vida.