Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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Proyecto político, no religioso

Jesús Ruiz Nestosa
Salamanca, España

Se está cometiendo un error, más que grande, grave, al considerar que las acciones terroristas de grupos criminales se deben a problemas de religión cuando en realidad se trata de política.

Jesús Ruiz Nestosa
Salamanca, España


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Se está cometiendo un error, más que grande, grave, al considerar que las acciones terroristas de grupos criminales se deben a problemas de religión cuando en realidad se trata de política. Los yihadistas, los que atentaron contra la revista “Charlie Hebdo” de París, contra un supermercado “kosher” (comida hecha de acuerdo a la tradición judía), lo que tienen es un proyecto político al querer construir un califato de proporciones gigantescas y recurren a falsos principios religiosos para alentar el fanatismo de sus seguidores.

Alegan estos grupos criminales que se trata de hacer cumplir las enseñanzas de Alá contenidas en el Corán donde, curiosamente, se habla de respetar la vida de los demás y en ninguna parte se dispone darle muerte a “los infieles”; es decir, a quienes pertenecen a otra religión ni tampoco hay nada sobre la prohibición de hacer representaciones gráficas ni de Alá, o de Mahoma, ni de cualquier otro ser humano. Esto se deduce de las “siras” o biografías de Mahoma que se escribieron en los siglos posteriores a su muerte en el año 632 y de los “hadices”, también escritos después de su muerte y que pretenden recoger la palabra del profeta. Es decir, son suposiciones posteriores a Mahoma.

Que se trata de un problema político y no religioso está muy claro en la cantidad de matanzas que protagonizan estos grupos criminales incluso en aquellos pueblos que profesan el Islam, lo que ha llevado a muchos expertos a decir que las víctimas son mucho más numerosas entre los orientales y musulmanes que entre los occidentales y cristianos.

Pretender que estos grupos llevan adelante una guerra santa es como pensar que la famosa matanza de los hugonotes (protestantes franceses de origen calvinista) en lo que se conoce como Noche de San Bartolomé (la noche del 23 al 24 de agosto de 1572) en París, fue un proyecto religioso y no político, sin olvidar que el papa Gregorio XIII, cuando conoció la noticia, celebró en Roma un “tedeum” en acción de gracias. Los historiadores piensan que esa noche fueron asesinados unos 2.000 protestantes solo en París y unos 10.000 en toda Francia. Pero es evidente que más que ser un problema religioso, era un problema donde se entrecruzaban intereses políticos de Catalina de Medicis, su hijo, el rey francés Carlos IX, el Duque de Alba que tiranizaba entonces a los flamencos, y Felipe II de España.

Es importante que ante el embate de la violencia como el que estamos sufriendo en Occidente, se tengan ideas claras ya que lo que está en juego no es una idea religiosa, sino una forma de vida, un proyecto político y una tradición cultural que se ha venido desarrollando, no desde la Ilustración, como alegan unos, sino desde nuestros orígenes en Grecia y Roma. Creo que la intervención del papa Francisco ha sido fuera de lugar y contribuye a la confusión generalizada que impide pensar con claridad y rectitud. Ha dicho algo así que si su secretario ofendiera a su madre, a la madre de él, le daría una trompada. Una cosa es darle una trompada a alguien y otra es empuñar un fusil Kaláshnikov y empezar a matar gente inocente.

Se alega que no se puede criticar, ni satirizar ni oponerse a ninguna idea religiosa (también lo dijo el papa Francisco). Nadie lo hace. Lo que se critica, se satiriza y se rechaza es la actitud de estas turbas asesinas que, pretendiendo ser los defensores de una idea religiosa, emprenden contra todos aquellos que consideran sus enemigos. Ya lo he dicho, no se trata de religión, sino de política. En última instancia, en el hipotético caso que todo esto estuviera en el Corán, en las “siras” y en los “hadices”, también en la Biblia cristiana se dispone que si el marido, en la noche de bodas descubre que su mujer no es virgen, debe devolverla a la casa paterna donde el padre la exhibirá en la puerta para ser lapidada hasta morir por la gente que pasa. Consultar Levítico.

En el momento de escribir estas líneas recibo fotografías satelitales distribuidas por Amnistía Internacional que dan cuenta de dos horribles matanzas en Nigeria, a cargo del grupo criminal yihadista Boko Haram, una de las tantas franquicias de Al Qaeda. Resultados: 2.000 muertos, 20.000 huidos, 3.700 edificios incendiados. ¿Habrán sido sorprendidos estos inocentes leyendo “Charlie Hebdo”? Mientras tanto, fue un musulmán el que salvó a un grupo de judíos cuando la matanza en el supermercado “kosher” de París. Es para replantearse todo de nuevo.

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Jesús Ruiz Nestosa es periodista paraguayo. Tus textos son publicados originalmente en ABC Color, de Paraguay