Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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Redistribuir es novedad y fallar no es noticia

Martina Vera Pérez
Madrid, España

Dicen que el primer pensamiento que invade la mente al despertar, ocupa un sitio prioritario en nuestras vidas.

Martina Vera

Martina Vera Pérez
Madrid, España


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Dicen que el primer pensamiento que invade la mente al despertar, ocupa un sitio prioritario en nuestras vidas. La necesidad de encender el televisor y sintonizar las noticias cuando suena el despertador habla por sí sola de mis prioridades. Aún así, cuando visito Ecuador no me provoca encender la pantalla. ¿El motivo? Simple: no estoy acostumbrada a desperdiciar el tiempo escuchando NOVEDADES en lugar de NOTICIAS. Lo que es peor aún, con cada NOVEDAD corroboro que Ecuador es un vivo reflejo de aquello que decepciona en pantalla: muchos comprenden el contenido real de las NOVEDADES, pero pocos se atreven a pronunciarse sobre las NOTICIAS. ¿El último y más claro ejemplo? El proyecto de reforma al impuesto a la herencia, cuyas consecuencias lánguidamente discuten en pantalla y en rara ocasión tienen la valentía de denunciar los empresarios fuera de ella. Me pronuncio entonces sobre la NOTICIA con la esperanza de que en un futuro cercano aquellos cuya opinión incide también lo hagan.

Novedad vs Noticia

Novedad: El Primer Mandatario anuncia que presentará un proyecto a la Asamblea en el que el impuesto a la herencia, legados y donaciones ascenderá del 2,5 hasta el 77,5% para re-distribuir las riquezas en el país y “hacer justicia social”.

Noticia: Los artilugios para convencer a quienes reciban “menor herencia” de que este impuesto es benévolo se mencionan con frecuencia. Lo que no se menciona es que para redistribuir riquezas, primero hay que generarlas y esta ley pone en riesgo nuestra capacidad de atraer la inversión necesaria para hacerlo.

Redistribuir con las manos vacías

¿Qué capital quiere redistribuir el oficialismo? ¿El de las empresas extranjeras que abandonan el Ecuador a quemarropa? De acuerdo a un informe publicado por el Banco Central Ecuatoriano el diciembre pasado, la inversión extranjera directa en el País se redujo en un 16% respecto al año previo. ¿El de los empresarios locales cuyas inversiones ahuyentamos del país? Las cifras de fuga de capital ya son alarmantes. El Banco Mundial constata que los propios Ecuatorianos han preferido invertir más de mil millones de dólares en Perú (Diario La Hora, 2014). Si basamos nuestro pronóstico en la realidad actual, entones es probable que el oficialismo redistribuya con las manos vacías. Eso sí, que no le quepa duda que cumplirán con su promesa y en esa distribución de aire caliente, no discriminará entre ricos y pobres.

¿En busca de equidad o de polarización?

¿Si se distribuye a mano vacía, cual es el objetivo real con el que cumple esta propuesta? Para esclarecer esa duda, no hay más que analizar el proyecto en sí y constatar que a una propuesta vacía le acompaña un discurso que incita a más polarización social, propagando el propio mal que dice combatir. Si le caben dudas cuestione la propuesta con detenimiento:

¿Combate esta propuesta la desigualdad?

Difícil que lo haga si no genera empleo a raíz de inversión. El propio Thomas Piketty, economista francés cuya polémica perspectiva en relación al impuesto a la herencia inspira la propuesta del gobierno, alega en una entrevista con Perfil.com que el mayor problema de desigualdad que existe es aquel del desempleo.

¿Sirve la propuesta para repartir con equidad y durabilidad?

Poco o nada se habla en nuestro país sobre la lucha contra la desigualdad a posteriori. Desconocemos cómo se gestionarán los recursos que obtengan del impuesto a la herencia para no limitarnos a “distribuirlos mejor”, sino también preservar y multiplicar lo que se distribuye.

¿Emula la propuesta ejemplos de distribución exitosa?

Para que la lucha contra la desigualdad evolucione y perdure, varios políticos de izquierda en Latinoamérica implementan otro tipo de políticas redistributivas que son partidarias de la autosuficiencia y no de la dependencia. Véase como ejemplo al Uruguay de Mujica, que se situó como el segundo país con menos desigualdad social del continente (CELAC, 2013) tras aplicar políticas para:

  1. Generar Riquezas

Atraer capital extranjero (proporcionando seguridad jurídica y cumpliendo compromisos con seriedad).

  1. Distribuir riquezas con mayor equidad

Mejorando la equidad salarial para contribuir al consumo y distribuir mejor las riquezas. Incrementando el empleo formal, proporcionando ventajas tributarias a quienes generen puestos de trabajo de calidad.

El impuesto a la herencia hace todo lo contrario en Ecuador.

Un despertar continuo de novedades

A pesar de que nos avocamos a una “propuesta espejismo”, pues simula combatir la desigualdad cuando en realidad implementa políticas que la fomentan y un discurso que la propaga, quienes pueden denunciar ese fenómeno no lo harán con holgura. Se pronunciarán muy pocos empresarios y seguramente cada vez seremos menos los ciudadanos con sed de encender la tele. Despertaremos entonces algún tiempo más en un país de novedades, donde el gobierno aprueba leyes, simulando escuchar a un sector empresarial y a una prensa que no se pronuncian con la claridad que exige un tema confiscatorio.