Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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La cuestión Malvinas

Alberto Molina
Quito, Ecuador

Las islas Malvinas conforman un archipiélago de casi 12 mil kilómetros cuadrados, situado a 300 millas de la costa argentina, un poco al norte de latitud del estrecho de Magallanes.

Alberto Molina

Alberto Molina
Quito, Ecuador


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Las islas Malvinas conforman un archipiélago de casi 12 mil kilómetros cuadrados, situado a 300 millas de la costa argentina, un poco al norte de latitud del estrecho de Magallanes. En el continente, Río Gallegos, capital de la Provincia de Santa Cruz, está en la misma latitud  y aproximadamente a 760 km. de la capital de las islas.

El punto más cercano a las costas argentinas es el cabo de San Juan de Salvamento, en la isla de los Estados, que dista 346 km. del cabo Belgrano en la costa sudoccidental de la isla “Gran Malvina”.

El descubrimiento de las Malvinas es un tema histórico difícil de desentrañar; son varios navegantes de diferentes nacionalidades a los que se les atribuye su descubrimiento; entre otros, Américo Vespucio, Hernando de Magallanes, el francés Palmier de Gonneville, el portugués Esteban Gómez, los ingleses John Davis y Richard Hawkins y el holandés Sebald de Weert.

Los primeros en intentar colonizar las Malvinas fueron franceses; Luis A. de Bougainvilla recibió de Luis XV la autorización de colonizarlas. Bougainville zarpó de Saint-Maló en septiembre de 1763 llegando a las islas en febrero de 1764, en donde construyó un fuerte y varias edificaciones que denominó “Saint Louis”.

España, en conocimiento de la ocupación francesa, decidió reclamar a su aliado Luis XV, luego de intensas negociaciones, Francia reconoció el derecho español y entregó las islas, previa indemnización de todo lo gastado por Bougainville.

Poco después de la ocupación francesa, el Reino Unido, a través de una expedición al archipiélago que llegó al oeste de la “Gran Malvina”, en donde levantaron un pequeño fuerte bautizado como “Port Egmont”, intentó apropiarse de las islas. España con justo derecho, expulsó a sus ocupantes en 1770.

De 1767 a 1811, las Malvinas estuvieron en manos españolas; una vez declarada la independencia, Argentina heredó su derecho sobre las islas. El 6 de diciembre de 1820 se izó el pabellón nacional y en 1829 se nombró a Luis Vernet como primer gobernador Político y Militar de las Malvinas.

Finalmente, el 3 de enero de 1833, Inglaterra ocupó por la fuerza las islas, despojándole a la Nación Argentina de sus legítimos, históricos e irrenunciables derechos sobre las islas Malvinas.

En pleno siglo XXI se mantiene un anacrónico colonialismo a más de 12 mil kilómetros -distancia entre el Reino Unido y las islas Malvinas-, sin embargo el 16 de diciembre de 1965, la Asamblea General de la ONU adoptó la resolución 2056 en la que reconoció formal y expresamente la existencia de la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre la cuestión de las Islas Malvinas, e instó a las dos partes a encontrar una solución pacífica a la brevedad posible, a través de negociaciones bilaterales.

Esta justa y noble causa del pueblo argentino debe constituirse en una causa Latinoamericana y, por medios pacíficos, obligar al Reino Unido a devolver las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes a sus legítimos dueños que les corresponden por historia, por justicia y por derecho.