Ecuador. Jueves 20 de Julio de 2017
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¿A quien beneficia la captura del Chapo?

Martina Vera
Madrid, España

No escapamos a la memoria del narcotráfico.

Martina Vera

La de Pablo Escobar, marcó capítulos de horror en la política colombiana, se saldó con miles de muertos en las fronteras, destrozó familias en los países consumidores y asaltó la cultura popular latinoamericana a través de éxitos de pantalla. Hoy, si bien es importante que esa memoria perdure para que no se repita, es aún mas imperativo aceptar que muta; lo hace en cabezas de cárteles contemporáneos como El Chapo Guzmán, capturado a merced de una ambición: la de relatar su propia historia. Siendo esa intención clara, queda en suspenso otra interrogante. ¿Qué motivó a Sean Penn y Kate del Castillo a reunirse con el Capo? En la revista Rolling Stone, Penn responde a esa pregunta entre líneas: insinúa que la captura de El Chapo no evitará que su negocio mute. Ese será el caso mientras el mundo niegue lo evidente: ¡libramos una guerra contra las drogas que hace décadas hemos perdido!

Ley de oferta y demanda


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La oferta existirá siempre que lo dicte la demanda. Ese principio, que rige al sistema capitalista, no se internaliza tras décadas de guerra contra las drogas en Occidente. Como en toda guerra, en esta particular contienda, el narcotráfico dio tregua en algunos países como Colombia, donde se liquidó a iconos de su operación. Sin embargo, aquella tregua no fue más que eso. Tiempo después, los responsables del negocio ilícito mutaron y adaptaron su modus operandi a las nuevas condiciones adversas del mercado, alterando sus canales de distribución y redes de negocio; las más importantes, se forjaron en México bajo la tutela de El Chapo que hoy yace tras las rejas. Una vez capturada la mente maestra de un mal mutante, ¿qué futuro le depara la suerte al narcotráfico y sus víctimas?

El significado de la captura, en las esferas del narcotráfico

Suponiendo que El Chapo no escape de su cautiverio por vez tercera, su captura brinda un efímero e incompleto consuelo a aquellos familiares de quienes sucumbieron a merced de las drogas o fueron victimas de la violencia del narcotráfico. Lamentablemente, aun entonces, no existe garantía alguna de que aquellas victimas no se multipliquen en ocasiones futuras tras una nueva mutación del negocio. Así mismo, la captura de El Chapo  conlleva un relevo de mando en el destino de aquellas comunidades mexicanas en las que las redes del narcotráfico sientas sus bases. Ese relevo no se produciría sin un lamentable y extremo derramamiento de sangre, aunque sus hijos aparecen como los herederos del imperio.

El significado de la captura, en lo cotidiano

Con El Chapo tras las rejas, la suerte de los consumidores poco se altera. Para ellos, esta noticia no surte efecto alguno en el vicio de consumo. En tanto, aquel “deseo” perdure, se traducirá y alimentará la oferta: los adictos permanecerán desatendidos clínicamente por aquellos estados que penalizan la adicción en lugar de tratarla como un problema de salud pública.

A Sean Penn y el resto de nosotros, la captura seguramente le producirá un sabor agridulce.  Si bien finalmente se ajustician crímenes por los que El Chapo debe responder, no se combate al mal que ensalza su propia existencia: la negación a legalizar para controlar, medicar, educar y salvaguardar la vida de todos. Aclaro: cuidado con pensar que la prisión de El Chapo es inútil pero más cuidado todavía con “venderla” como un real combate al narcotráfico cuando solo es contra un narcotraficante.