Ecuador. viernes 20 de octubre de 2017
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Sostiene Jijón

María Fernanda Egas
Miami, Estados Unidos

Sostiene Carlos Jijón que el viernes 29 de enero del 2016 dejó su oficina de La República, en Guayaquil, para viajar a Quito a la premiación de la Unión Nacional de Periodistas porque había recibido una llamada de la secretaria diciéndole que su presencia era muy importante.

Jijón sostiene que a pesar de ser la víspera del fin de semana, decidió acudir a la cita, pues era posible que el portal de noticias y opinión que él fundara y dirige recibiera el premio en la categoría medios digitales –como en efecto sucedió-. Pero sostiene Jijón que principalmente quiso acudir porque el presidente de la UNP, Vicente Ordóñez, cesaba en funciones y quería estar allí como muestra de gratitud y apoyo por haber defendido sin claudicaciones al periodismo ecuatoriano en estos tiempos de persecución gubernamental.


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Jijón sostiene que no se imaginaba que él recibiría el Premio Nacional de Periodismo Eugenio Espejo. Que pensaba que el ganador sería el periodista de Radio Democracia, Gonzalo Rosero, quien viene batallando en contra de la terminación anticipada y unilateral de la concesión de la frecuencia. Sostiene Jijón que el premio lo ha tomado por sorpresa, y que ha sido más gratificante aún recibirlo de esta directiva saliente, ya tan significativa para la libertad de prensa en el Ecuador.

Con esa humildad que lo caracteriza, Carlos Jijón pareciera no haber recordado ese viernes, mientras realizaba la ruta doméstica Guayaquil-Quito, sus 33 años dedicados al periodismo. Siendo abogado, se inició en la profesión más bella del mundo en la Revista Vistazo, en donde empezó como reportero y llegó a editor ejecutivo. Luego fue director en Guayaquil del extinto Diario Hoy, Defensor del Lector del mismo diario; director de nacional de noticias de Ecuavisa y vicepresidente de noticias de Teleamazonas, donde experimentó la llegada del correísmo al poder.

Jijón recuerda, y sostiene, que cuando el régimen de Rafael Correa inició la persecución a medios y periodistas, algunos de sus compañeros le pidieron que dejara el canal. Sostiene Jijón que no veía razones para hacerlo, y que el directorio no se lo había pedido. Jijón sostiene que tiempo después, la presión del poder lo logró.

Era el año 2011 y el régimen no descansaba en su intento de silenciar y tomar control de los medios de comunicación. Carlos Jijón andaba con una MacBook Air en donde ya se incubaba La República. “El periodismo en internet ya no es el futuro, sino el presente“, me dijo entonces, explicando que el nombre del sitio debía ser una declaración de principios, y que la idea era  defender los valores republicanos, tan amenazados en nuestro país, a través de un medio digital que pueda ir más allá de la censura y persecución contra los medios tradicionales.

Sostiene Jijón que el 2015 fue el año más duro para La República. Si bien es cierto que desde los inicios, el sitio web ha recibido toda clase de ataques cibernéticos, que solo el año pasado llegaron a ser denunciados por el mismísimo Wikileaks (#HackingTeam), 2015 fue el año también en que este medio digital lanzó las transmisiones vía streaming, incluyendo las marchas de protestas contra el régimen que ningún otro medio de comunicación del Ecuador se atrevía entonces a difundir en vivo, desde su portada.

También inició la transmisión semanal de Con Todo Respeto, un espacio donde se deliberan opiniones sobre la actualidad política, económica y social del país, que sumado al espacio de entrevistas con el periodista Jorge Ortiz, también crítico del régimen y que lo acompaña desde su fundación, se suman a las iniciativas de libertad de prensa y  expresión que no han querido claudicar en el país.

Jijón sostiene que pese a que el sitio tiene cerca de dos millones de páginas vistas mensuales, muchos anunciantes han creído que aparecer en el portal pueda ser mal visto por el régimen, y que no ha sido fácil sobrevivir sin estar alineado. Para un medio nuevo, digital e independiente, esto podría ser razón suficiente para bajar la guardia. Pero La República, bajo su dirección y convicción, no ha dejado de hacer periodismo independiente a diario.

Sostiene Jijón que él está muy contento.