Ecuador. Martes 28 de Marzo de 2017
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La extraña influencia de Pablo Zeballos en el tricampeonato de Emelec

Marcelo Aguirre
Guayaquil, Ecuador

En un futuro próximo, muy probablemente los hinchas de Emelec no recuerden en lo más mínimo el paso de Pablo Zeballos por la institución ‘millonaria’.

Pablo Zeballos llegó a inicios de 2013 a reforzar al club, llegaba con un curriculum más que enviadable, siendo goleador en clubes importantes del continente y en el seleccionado paraguayo. Sin duda, era un refuerzo de lujo para el fútbol nacional.

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Zeballos fue el gran riesgo que tomó la dirigencia azul. La dirigencia eléctrica se había cansado de que el equipo termine en segundo lugar 3 años seguidos y decidieron pensar en grande. Estaban decididos en traer un jugador que pueda marcar diferencias. Como en toda inversión, existía cierto riesgo, pero de todas maneras decidieron pagar una cifra récord por 6 meses de Pablo Zeballos.

No cabe duda que Zeballos no rindió a nivel futbolístico, marcó apenas un gol y generó rumores que podían dividir el equipo a la interna. La prensa hablaba de que Zeballos se peleaba con los jugadores y con el entrenador, pero nadie vio el aporte que le dio al Emelec su llegada.

Pocos quizás recuerden el ambiente que vivía al club previo a la llegada de Zeballos, Emelec vivía momentos realmente muy complicados, había finalizado segundo por tercer año consecutivo, perdiendo finales ante Liga y Deportivo Quito, además del título ante Barcelona en 2012 con una goleada de 5-0 incluída. La hinchada, como era de esperarse, desató su descontento contra la dirigencia y cuerpo técnico del Emelec. La paciencia del hincha se había agotado, Emelec llevaba 10 años sin salir campeón, la sequía sin títulos más larga de su historia.

A inicios de 2013, cuando los refuerzos no llegaban, la presión sobre la dirigencia iba en aumento. Sin embargo, la dirigencia de Emelec mantuvo siempre la calma y apuntó todo hacia el fichaje de Pablo Zeballos. El paraguayo llegó 6 meses a préstamo, por un valor superior al millón de dólares. Sin duda era una gran inversión, muy riesgosa, como pocas que se han visto en el fútbol nacional.

La llegada de Zeballos, contrario a lo que muchos puedan pensar, sí dio resultados y cambió drásticamente las cosas. Cuando el paraguayo llegó, las quejas de los hinchas se acabaron. Los comentarios negativos hacia la dirigencia se transformaron en halagos, los incrédulos ahora confiaban en el equipo. Llegó la hora de jugar y Emelec empezó el 2013 ganando 8 partidos seguidos, logrando el mejor arranque en la historia del fútbol ecuatoriano. Zeballos apenas marcó un gol, pero su llegada provocó un silencio a las críticas, un cambio de mentalidad tanto en jugadores como hinchada, que provocó que el equipo desarrolle, en su totalidad, la calidad de fútbol que siempre había querido mostrar. No hay que ser genio ni ilustrado en fútbol, para darse cuenta que es más fácil trabajar con el apoyo de la hinchada, que hacerlo en medio de críticas y un ambiente hostil.

A medida que pasaba el tiempo, Emelec empezó a perder. Los azules tuvieron dos durísimos meses en Mayo y Junio 2013, fueron eliminados de Copa Libertadores y perdieron 4 partidos de campeonato que casi lo bajan de la punta. Emelec perdió el Clásico con Barcelona, prolongando su mala racha a casi 3 años sin poder vencer a su acérrimo rival. También, cayó ante Liga en el Capwell, perdiendo un importante invicto que mantenía ante ese equipo jugando en Guayaquil. Esta mala racha de resultados provocó nuevamente malestar en la hinchada, pero apereció Zeballos y se hizo cargo. Pablo fue el escudo del equipo, su mal rendimiento dentro de la cancha y sus soberbios comentarios en las redes sociales, provocaron que la hinchada desahogara toda su furia sobre él. Zeballos se convirtió en una de las personas más insultadas de Twitter, el jugador acaparó todas las críticas de la prensa y de la hinchada, absorbió todo malestar contra Emelec, como una especie de ‘Chivo Expiatorio’. El paraguayo, sin darse cuenta, amortiguó todo el mal que se volcaba sobre el equipo, dejando al plantel con más tranquilidad y paz para trabajar.

La llegada de Zeballos lo cambió todo, las críticas se acabaron, el equipo funcionaba a la perfección y además, la prensa y los malos hinchas encontraron una víctima favorita en quien depositar sus críticas. La ambición de la dirigencia tuvo sus frutos. Uno pensaría que gastar más de un millón de dólares en un jugador que solo marcó un gol es un fracaso, pero no fue así. La llegada de Zeballos fue el primer paso que dio Emelec para transformarse en un equipo ganador. La dirigencia apostó en grande y ganó, querían un equipo campeón y lo formaron, empezando todo con la polémica llegada de Pablo Zeballos. El fútbol es así, cuando se cuenta con dirigencias que hacen un buen trabajo, los resultados llegan solos. Emelec demostró que se puede crear un equipo ganador sin necesidad de contratar 500 jugadores por temporada. Solo un refuerzo, que valga la pena, puede cambiar la mentalidad de todo un equipo.

En fin, Zeballos puede haber marcado solo un gol, pero la apuesta en grande de la dirigencia por traerlo, fue el comienzo de un camino lleno de éxitos para Emelec. El delantero paraguayo tal vez no merezca reconocimiento por lo que hizo, pero sí la dirigencia, que apostó en grande y de una manera un poco extraña, salió ganando.