Ecuador. domingo 22 de octubre de 2017
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Que pague el moroso

Juan Carlos Díaz-Granados Martínez
Guayaquil, Ecuador

Según lo dispuesto en la Constitución, la Ley Orgánica de Salud y la Ley de Derechos y Amparo del Paciente, el Estado garantiza de manera universal y gratuita el tratamiento de la salud y las enfermedades catastróficas.

Con ese fundamento los pacientes que sufren emergencias médicas, por ejemplo, deben ser recibidos inmediatamente en cualquier centro de salud privado, sin necesidad de pago previo. También con ese fundamento legal, el Estado decidió acertadamente derivar a los pacientes a centros de salud privados, porque los suyos a veces curan. Por Estado me refiero al Ministerio de Salud, IESS, ISSFA e ISSPOL.


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Hasta allí todo suena bien. El inconveniente es que en ocasiones los pacientes que entran a emergencia en los hospitales privados, no tienen recursos para posteriormente pagar sus gastos. El Ministerio de Salud, IESS, ISSFA e ISSPOL tampoco. Estas instituciones adeudan cientos millones de dólares a los centros de salud por los tratamientos realizados a pacientes derivados, llevándolos a una situación de quiebra o de riesgo de ella, agravando la situación económica general como consecuencia de la nefasta administración pública.

La respuesta humanitaria del presidente de la república cuando SOLCA, una loable institución privada sin fines de lucro, pide ayuda para poder cobrar y seguir asistiendo a pacientes que sufren cáncer es que le transfieran la infraestructura de SOLCA al Estado. Desenmascarándose como un mal deudor y politizando un tema de vida o muerte. Seguramente justificándose internamente con la cantaleta de siempre: la caída del precio del petróleo. Lo lógico sería liberar recursos, reduciendo el tamaño del Estado obeso que se construyó en su mandato. Si SOLCA pasara a manos del Estado sería otro centro de salud público deficitario (hoy el Estado no puede pagar lo que le debe).

El SRI o el IESS no aceptan esa explicación cuando uno les adeuda obligaciones. Para esas instituciones no es válido alegar que el negocio va mal como consecuencia del fracaso del modelo económico que gasta improductivamente los impuestos que generamos. No les importa. Inmediatamente inician los respectivos juicios; pero cuando el presidente lo aduce, no pasa nada. Nadie lo obliga a cumplir.

El SRI tampoco perdona al agente de retención que diga que no puede pagar el IVA o el impuesto a la renta retenido a los contribuyentes en las transacciones mercantiles, porque el negocio está vendiendo cuarenta por ciento menos. También se iniciaría un juicio coactivo. Sin embargo, el presidente sí puede conservar ilegalmente el impuesto del 0.5 % para el tratamiento contra el cáncer que SOLCA provee y del que es beneficiario. Ninguna función estatal se atreve a controlar la gestión del ejecutivo.

Cumpla, señor presidente, y haga pagar sus obligaciones al IESS, ISSFA e ISSPOL. Así como usted nos obliga a pagar todo lo que la Ley exige, a pesar de que usted nos ha castigado encareciendo los bienes y servicios al implementar restricciones al libre comercio. Pague señor presidente, que es lo que un ser humano decente haría ante las necesidades de los centros médicos que atienden pacientes con enfermedades catastróficas. Usted acaba de descubrir lo funesto que es el socialismo del siglo XXI. Una doctrina que regala con los recursos de otros. Ahora a usted le toca cumplir lo que prometió. Pague por los pacientes. Pague porque su discurso ha sido defender a los vulnerables. Pague por aquellas personas que decidieron invertir en el Ecuador. Pague porque es su obligación legal y moral.