Ecuador. Jueves 29 de septiembre de 2016
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Cuando el gobernante sobra

Martina Vera Pérez
Quito, Ecuador.

“Cuando un pueblo emigra es porque el gobernante sobra”.

Martina Vera

Esas fueron las palabras de José Martí que hizo suyas Efraín Sánchez, un joven de origen cubano que suplica se le permita realizar un traslado seguro de Ecuador a EEUU. A su pedido se suman 5,000 cubanos que emigraron a Ecuador cuando el gobierno de la Revolución Ciudadana abrió sus puertas; mismas puertas que hoy cierra cuando ese contingente pide marcharse al comprobar que el sello de “visa de trabajo” que les concedió el Estado era un elemento propagandístico y no una realidad. ¿Por qué obstaculiza la retirada de quienes no encuentran su sitio en un país en crisis un gobierno que favoreció la movilidad humana y que dice practicar el socialismo?

La decepción cubana en Ecuador

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Los cubanos que piden salir de Ecuador hacia EEUU admiten que escaparon del comunismo para aterrizar, sin saberlo, en un país que transita el mismo sendero. Vinieron a Ecuador en búsqueda de libertad y oportunidades y no encontraron ninguna de las dos cosas. Se toparon con un gobierno que acapara los poderes del estado en fase inicial, acusa y persigue a quienes discrepan y adoctrina a los más jóvenes; conocieron también a una sociedad que rechaza al cubano, un sistema de salud pública deficiente y una economía que no permite ofrecer trabajo ni siquiera a los locales. En un Ecuador así, sienten que sobran y piden marcharse a EEUU, un verdadero destino de oportunidades y libertad antes de que sea tarde. En ese país hay voluntad de acogida pero el gobierno ecuatoriano no les abre las puertas de salida tan fácil como abrió las de ingreso.

Una súplica razonable

Los cubanos en el Ecuador piden algo que suena razonable desde su punto de vista y también desde el nuestro: librar al país de la carga social y financiera que supone su estadía en un momento de crisis y permitirles buscar un mejor futuro. Eso, transitando de manera segura hacia EEUU y haciendo puente aéreo en México para no exponer a sus hijos, esposas y padres a los maltratos físicos, sexuales y mentales del coyoterismo. Esa hazaña ya se ensayó con éxito en Costa Rica y Panamá. En Ecuador, no será tan sencillo. La razón es que no tenemos el mismo tipo de gobierno que esos vecinos.

El estado ecuatoriano calla ante la crisis

Para que el traslado de los cubanos que desean salir de Ecuador se haga efectivo es necesario que el gobierno nacional actúe como mediador ante la embajada mexicana. Esa mediación se ha solicitado en repetidas ocasiones, pero el estado no se pronuncia. La Revolución Ciudadana no manifiesta intención de intervenir en el proceso para no sacrificar su amistad con los Castro ni poner en evidencia que el Socialismo del Siglo XXI, que encuentra sus raíces en el comunismo cubano, es un fracaso social y humano.

¿Mientras esa indecisión impere, qué sucederá con los 5,000 cubanos y los 15 millones de ecuatorianos que convivimos en este país? Probablemente los ecuatorianos continuaremos presenciando como cientos de cubanos, ya irregulares, ingresan a nuestras fronteras para viajar a EEUU. Incrementará un flujo migratorio que destapó en Ecuador el propio gobierno. Conoceremos también de cerca el famoso refrán que dice que los pueblos tienen los gobernantes que merecen y mientras los cubanos emigren en éxodo masivo para hallar un mejor gobernante, nos arrepentiremos de no haber hecho la mismo que ellos a tiempo. Quizá entonces, viajemos juntos.

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