Ecuador. Viernes 30 de septiembre de 2016
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¿Puede Lasso ganar en primera vuelta?

Carlos Jijón
Guayaquil, Ecuador

La suerte parece echada.

La vertiginosa caída de nueve puntos, durante el último mes, en la intención de voto para el exvicepresidente Lenín Moreno, que hasta el mes de junio, según la empresa CEDATOS, era el único precandidato de Alianza PAIS capaz de ganar las elecciones presidenciales en la primera vuelta, ha hecho que me plantee la hipótesis de que el hasta ahora principal candidato de la oposición, el líder de CREO, Guillermo Lasso, pueda en estos siete meses que faltan para las elecciones, remontar los puntos los puntos que necesita, y ganar la Presidencia de la República en una sola vuelta.

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La hipótesis puede sonar arriesgada. Pero no solo el escenario va cambiando en los últimos meses de manera vertiginosa. Sino que es también es necesario plantear la conveniencia para el país de que el proceso no se alargue demasiado, y que se pueda enviar un mensaje claro a los mercados para que la recuperación de la dura crisis que afecta a la economía pueda empezar lo más pronto posible. Si más de 80% de la población declara que es necesario un cambio político de la conducción económica para salir de la recesión y el desempleo, ese 80% debe entender también que  la crisis es de tal gravedad que no tenemos tiempo para perderlo en una segunda vuelta. Para aquellos que predican la necesidad de un cambio de régimen cuanto antes, hay que responderles que la única manera posible es concentrarse en que el candidato de la oposición triunfe en primera.

Y según yo, de acuerdo a las circunstancias, esa meta no solo es deseable sino que también parece posible.

Con centenares de personas gritando “Fuera, Correa, Fuera” en los estadios durante los partidos de la Copa Libertadores, y la economía cayendo en picada pese al leve repunte de los precios del petróleo, el número de personas que declaran creer en la necesidad de un cambio político y económico en la conducción del país ha aumentado cuatro puntos solo en el último mes. Lenín Moreno cae de 42% a 35% en la intención de voto, y el mismísmo Presidente de la República, Rafael Correa, hasta el mes pasado empatado con Lasso, ahora aparece tres puntos abajo. Usted puede creer o no en las encuestas de CEDATOS, pero el ambiente que se respira es de fin de ciclo, de un proceso que se termina, y que muchos quieren que termine pronto.

A siete meses de las elecciones, Lasso es el principal candidato de la oposición. Su discurso es claro y ha delineado un programa para reactivar la economía privada en base al estímulo a las inversiones y la reducción de impuestos. No solo ha trabajado para crear una importante red territorial que compite con la de Alianza PAIS; ha creado una red de contactos internacionales que le permite ser recibido por el Secretario General de la OEA, almorzar con el expresidente colombiano Andrés Pastrana, o ser recibido por la oposición venezolana en la mismísima Caracas; sino que sobre todo, ser ha convertido en el más sólido y contundente interlocutor de Correa.

¿Puede Cynthia Viteri convertirse en una alternativa? Creo que eso podrá saberse con claridad en los próximos meses, pero ella es un personaje lo suficientemente conocido, ha demostrado durante los últimos años, y de manera constante, valentía y determinación, y cuenta con el apoyo del liderazgo de Jaime Nebot. Tras el lanzamiento de su candidatura, ha crecido en por lo menos cinco puntos, y serán las encuestas del próximo mes las que indiquen si tiene un techo o no. Pero yo tengo la impresión, basándome en un primer análisis de las crifras, y en contra de aquellos que sostienen la necesidad de una candidatura única de oposición, que el eventual crecimiento de Cynthia Viteri no será a costa de Lasso, sino de la Revolución Ciudadana.

He creído entenderlo al escuchar sus discursos, en donde el elemento más persuasivo es la emotividad, y al verla empezar su campaña recorriendo intuitivamente los sectores más pobres de Guayaquil, donde tanto Correa como Nebot han logrado afianzar su clientela. Según las encuestas, en ausencia de Nebot la mitad de su electorado se orienta hacia Correa. Es ese voto el que Cynthia va a captar, con mayor razón si es que Correa finalmente tampoco se presenta.

Si eso ocurre, si finalmente Rafael Correa acata su propia Constitución y sus propias enmiendas, no creo que ni Lenín Moreno ni Jorge Glas tengan el liderazgo suficiente como para ganar las elecciones en un país que se hunde. Y realmente no me sorprendería si llegan a segunda vuelta dos candidatos de la oposición: Guillermo Lasso y Cynthia Viteri. O si, finalmente, la candidatura de Cynthia no llega a pasar de los diez puntos, y ante el derrumbe del oficialismo, Lasso termine ganando en un solo impulso. Son dos hipótesis que planteo para el análisis. Dos ideas fuerza para la discusión. Vale.

 

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