Ecuador. Domingo 25 de septiembre de 2016
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El centro y centro-izquierda en el 2017

Giuseppe Cabrera V.
Ambato, Ecuador

Algunos analistas están tomando como un hecho innegable que la ley del péndulo se aplicará en las próximas elecciones del 2017.

En gran medida lo afirman por las dos coaliciones políticas más fuertes que ya han logrado alianzas electorales en el espectro de la derecha, por un lado Compromiso Ecuador, de Guillermo Lasso y La Unidad de Jaime Nebot; y aunque es cierto que existe polarización en estos momentos en el país, por factores internos y externos, propios de los cambios de ciclo, que ya se han evidenciado en Argentina, Brasil y Venezuela, olvidan que nuestra realidad es distinta.

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Y es que estos dos sectores de la derecha no han logrado capitalizar la gran voluntad popular. Esto se refleja en las últimas encuestas que dan como resultados que un 60% de los ecuatorianos aún no sabe por quién votará en las próximas elecciones. Acabando con el mito que los políticos en unidad lograrán mejores resultados electorales y reafirmando el hecho de que la popularidad personal de un político no es endosable para un proyecto de alianza electoral o peor aún de país.

Es por esto que afirmaría que este grupo que aún está indeciso y al cual no logran entrar los ya existentes sectores de oposición, son aquellos que votan por los candidatos de centro y centro-izquierda y sí es cierto que la gente no quiere escuchar de izquierdas en América Latina, por el mismo fin de ciclo. Pero los candidatos que lograrán captar este 60% de votos serán aquellos que tengan elementos discursivos de la izquierda, como las garantías sociales, que es con lo que se sienten identificados la población de ese sector. No será necesario que los partidos de esta tendencia mencionen siquiera su identificación ideológica porque en su discurso y plan de gobierno lo estarán transmitiendo y conectando con la mayoría poblacional del país.

Ante esta oportunidad las miradas parecen centrarse en el Acuerdo Nacional por el Cambio, que en realidad lo que busca es el pacto final con la Izquierda Democrática, porque saben que Unidad Popular y Pachakutik en este momento no suman mayor cantidad de votos. Esta nueva ID se debate internamente, entre las posibilidades coyunturales de una unidad del centro a la izquierda; y un proyecto de país a largo plazo yendo en solitario como ya lo hizo en sus inicios, quedará en sus filas la decisión que tomen; pero lo que resulta seguro es que la pelea no se librará en el espectro de la derecha, pues ese sector tiene un techo y ya está captado por Nebot y Lasso, la verdadera batalla la ganarán quienes logren captar las voluntades de quienes están mejor identificados en el centro y centro-izquierda.

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