Ecuador. domingo 24 de septiembre de 2017
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Odebrecht: pista para Fiscalía

Eduardo Carmigniani
Guayaquil, Ecuador

Le paso una pista a la Fiscalía.

El pasado 18 de noviembre fue arrestado en Madrid el abogado de Odebrecht, Rodrigo Tacla Durán, quien es considerado, según informa la prensa española, “el responsable del diseño del pago y reparto de comisiones como contrapartida a la adjudicación de obra pública y privada, en Brasil y el extranjero”. La aprehensión se produjo como consecuencia de una orden de detención internacional emitida por Brasil y gestionada por Interpol. Hasta donde es público, Tacla, considerado el “cerebro financiero” de los sobornos de la constructora, permanece detenido en España.


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Así que ahí tiene la Fiscalía otro país al cual pedir asistencia penal internacional, con dos ventajas adicionales: que España no es el “Imperio” al que se acusa de falta de colaboración con nuestros intereses judiciales, y que para solicitarla no hacen falta traducciones, como se ha dicho para justificar cierta demora en el despacho de similares pedidos a Estados Unidos y a Brasil.

La información que pueda obtenerse de Tacla posiblemente termine siendo sumamente relevante para ir desvelando la cadena de funcionarios coimeados en Ecuador, pero también cómo y dónde escondieron o lavaron el dinero sucio proveniente de los sobornos recibidos. Pero no solo eso. Que se apunte a Tacla puede incentivar a que, localmente, voluntariamente canten funcionarios medios de la cadena, pues ya tendrán indicios más serios de que igual se va a terminar sabiendo de su participación en el cohecho.

A ese efecto es preciso insistir en que el Código Integral Penal, bajo la figura de la cooperación eficaz, fomenta la entrega de información que permita identificar a autores de delitos, y, en casos de alta relevancia social, si con ello se logra además llegar a “la cúpula de la organización delictiva”, la reducción de la pena (del delator) puede llegar a ser de hasta el 90 % de la que le corresponda (arts. 491 al 493), por lo que no les vendría mal a los peones de la banda ahorrar un poco de tiempo y esfuerzo al país, y delatar de una buena vez a la cúpula.

En fin, la verdad igual se sabrá.