Ecuador. Jueves 27 de Julio de 2017
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Nosotros los otros

Sergio Ramírez Mercado
Masatepe, Nicaragua

Este lunes 22 de mayo arranca en Managua, y se extenderá por cinco días, la quinta convocatoria de Centroamérica Cuenta, que organizamos por primera vez en 2013 de manera modesta, con un puñado de escritores del istmo y algunos de Alemania y Francia, y ahora contará con más de doscientos participantes entre narradores, cronistas, cineastas, académicos, críticos, traductores, ilustradores, libreros, editores y talleristas, provenientes de unos treinta países.

El propósito del encuentro sigue siendo establecer un puente de comunicación de ida y vuelta entre los escritores centroamericanos y sus pares de otros países, de la propia u otras lenguas. Centroamérica “cuenta” porque hay infinidad de historias para ser contadas en su realidad cotidiana y en el imaginario de sus escritores; y “cuenta” porque sus escritores y su cultura tienen un peso propio, que debe ser conocido y reconocido fronteras afuera. Fruto de esta aspiración es que tanto en lengua alemana como francesa, se publiquen antologías de cuentos donde los autores seleccionados son participantes del encuentro.


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Junto a los encuentros literarios, conversaciones delante del público donde los escritores centroamericanos alternarán con los de otras partes del mundo, se celebrarán talleres que van desde el periodismo narrativo a la novela negra y la narración oral, a la formación de lectores y la traducción literaria. Un ciclo “literatura hecha cine”, donde se presentarán películas basadas en novelas de escritores invitados, o donde ellos mismos son autores de los guiones. Un encuentro de literatura infantil, “Contar a los niños”. Y presentaciones de libros publicados tanto por editoriales centroamericanas, como de fuera de la región.

Y, una vez más, en el acto inaugural, se entregará el premio del Concurso Centroamericano de Cuento organizado por la revista Carátula, un concurso que privilegia a los jóvenes. Y a mitad de la semana se inaugurará la gran exposición “Objetivo Mordzinski”, con más de 200 fotografías del afamado fotógrafo de los escritores Daniel Mordzinski Esta exposición recorre América y España bajo el patrocinio de Acción Cultural Española.

Es una convocatoria cada vez más ambiciosa, que nos coloca en el mapa de los festivales literarios mejor reputados en el mundo. Centroamérica Cuenta es un lugar abierto de encuentro para hablar de literatura y sus infinitas conexiones con la realidad contemporánea, y que este año dedicamos a dos grandes autores franceses del siglo veinte, André Malraux y Albert Camus. Ambos encarnan, en muchos sentidos, el espíritu de la libertad creadora; Camus desde sus reflexiones sobre el intrincando destino de los seres humanos, basta leer su novela El Extranjero, y Malraux como uno de los ejemplos cimeros del escritor comprometido, combatiente del lado de la república española, y novelista ejemplar también, basta leer La condición humana.

Este es un año de hermosas coincidencias, que celebraremos en Centroamérica Cuenta: el centenario del nacimiento de Juan Rulfo y de Augusto Roa Bastos, dos escritores de lugares distantes entre sí en la geografía de América, México y Paraguay, que reinventaron nuestra literatura desde el lenguaje, como no hay otra manera de hacerlo, autores de dos novelas clásicas: Rulfo autor de Pedro Páramo, Roa Bastos autor de Yo, el Supremo, retratos imperecederos, una del caudillo rural, dueño de vidas y haciendas; y la otra del tirano que pretende vestirse para siempre con la piel del poder.

Hace medio siglo Miguel Angel Asturias, autor de El señor Presidente, otro clásico, ganó el Premio Nobel de Literatura, el primero y único centroamericano en haberlo logrado, y este es otro motivo para celebrar. Y se cumple también el medio siglo de la aparición de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, de quien hablaremos en el encuentro en su doble papel de novelista y de periodista, pues supo emparentar ambos campos con maestría a través de los instrumentos de la literatura.

En un mundo como el de hoy, donde las peores amenazas contra la convivencia humana provienen de la discriminación, el racismo, la intolerancia política y religiosa, el desprecio a la diversidad, el lema de Centroamérica Cuenta es este año Nosotros los otros. No simplemente la tolerancia, que es una forma pasiva de ver a los demás que no son como nosotros, sino ser, ver, sentir como los otros, encarnarse en ellos, trasladarnos hacia ellos, meterse debajo de su piel, ser nosotros en el otro.

La literatura es capaz de promover este viaje profundo hacia los otros, porque no existe otro territorio más diverso ni más abierto. En la creación literaria cabe todo y cabemos todos, y desde la invención es posible derribar muros. La palabra es el instrumento privilegiado para abrir puertas, comunicar, juntar, concertar, multiplicando las individualidades. Es el viaje desde la cabeza del escritor hacia la cabeza del lector donde la imaginación, que no tiene ataduras, ensaya siempre la libertad. Cada vez que alguien escribe y cada vez que alguien lee, estamos tendiendo puentes y buscando ser el otro, ser todos los demás.

Los otros son los emigrantes forzados a partir en busca del bienestar y la dignidad que en sus propios países se les niega. No Ulises que regresa a su patria, sino Ulises al revés, que deja su patria y a lo largo de una ruta azarosa debe enfrentar peligros inimaginables, a merced de bandas criminales, entre extorsiones, secuestros, y amenazas mortales, por lo que no pocas veces van a parar al fondo de una fosa común antes de haber podido divisar la tierra prometida, un espejismo al otro lado de un muro que pretende ser inexpugnable. La literatura y el arte van constantemente hacia ellos. Vistos en su conjunto, representan un fenómeno social; vistos en sus vidas individuales, su drama entra en el terreno de la literatura.

Y también están los otros que son distintos, y por tanto discriminados y reprimidos, por el color de la piel, por razones de género, por sus preferencias sexuales. La literatura, en su dimensión necesariamente universal, emprende igualmente el viaje hacia ellos, para encontrarlos, y encontrarse en ellos.