Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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The Beguiled

Carlos Jijón Jurado
Guayaquil, Ecuador

No entienden cuanto aprecio las historias sencillas recientemente.

Hay tantas películas en las que un personaje no puede ni cruzar una calle sin que sea un flashback o haya una narración o que todo sea una metáfora sobre el reciclaje (veasé: mother!). Los trucos narrativos están bien pero solo funcionan si hay una buena historia que los justifique, que no siempre es el caso. Es por eso que aprecio tanto a The Beguiled, que es una de las mejores películas del año sin ser nada más que una buena historia.


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Es el nuevo largometraje de Sofia Coppola, directora de películas como Somehwere y Lost in Translation. Y si has visto alguna de sus películas puedes darte cuenta de que está muy cómoda haciendo películas lentas, lentas y muy lentas. Que no tiene nada de malo, especialmente si siguen siendo como The Beguiled.

Esta ocurre en Estados Unidos durante la Guerra Civil y cuenta lo que pasa cuando un soldado herido es acogido por una escuela de mujeres en medio de la nada. Lo interesante es cómo ellas reaccionan ante este invitado, el primero que tienen en algún tiempo. Es una situación complicada porque, por un lado, es un extraño y no saben si pueden confiar en él. Por otro, es la primera compañía masculina que tienen en algún tiempo y, voluntaria o involuntariamente, afecta su rutina diaria.

Y es espectacular. Mucho de ello es simplemente por lo interesante que es la trama y las preguntas que presenta. ¿Debo ayudar a un extraño incluso cuando sé que puede ser peligroso? ¿Qué efectos pueden tener el aislamiento sobre una persona? ¿Qué tanto puede ser alguien controlado por sus impulsos? También es una buena historia con un comienzo, un medio y un final. Todo es sobrio, sencillo y claro.

Pero esa historia definitivamente no funcionaría sin actuaciones que la sostengan y la hagan creíble. Por suerte The Beguiled es una galería de excelentes actuaciones. Colin Farrel es quizá el más destacado como el soldado John McBurney, que adora la atención que recibe de estas mujeres y quiere aprovechar su situación tanto como le sea posible. Solo ver cómo su personaje interactúa con los demás es fascinante y entretenido. Por ejemplo, es muy formal frente a la estricta dueña de la escuela (Nicole Kidman) pero no tanto con la tímida profesora del lugar (Kirsten Dunst) ni las adolescentes con las hormonas alborotadas a las que les enseña.

No estoy seguro como definir el filme con un género, pero puedo decir que el tono es bastante oscuro y las cosas se ponen muy tensas. No es para todos. Lo que a mí me parece mesurado a otros puede parecerles aburrido, y no es algo de lo que sales con una sonrisa. Pero es diferente, humana y, sinceramente, no creo que la pude haber disfrutado más.