Ecuador. miércoles 22 de noviembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Golpe blando

Alberto Molina Flores
Guayaquil, Ecuador

Es como llamaron los “revolucionarios” de cafetín de AP, al 30-S y a cualquier acción de la oposición que supuestamente amenazaba a su poder omnímodo.

Alberto Molina

Siempre estuvieron en guardia. Perder el control del poder significaba dejar de tener luz verde a la impunidad para el abuso, la prepotencia y sobretodo al saqueo de los fondos públicos. Ahora el ala radical de los y las talibanes de AP, encabezada por el inefable Ricardo Patiño, en su desesperación y seguramente cumpliendo órdenes desde el ático de Bruselas, le dan un golpe blando al Presidente Lenín Moreno, despojándole del presidencia de Alianza PAIS.


Publicidad

¿Qué inside eso en el poder y respaldo que tiene el Presidente? Moreno y su entorno deben haber reído, al mirar la rueda de prensa que anunciaba la defenestración del “traidor”. Esto le afianza más. Ahora el Presidente debe reorganizar sus huestes; debe convocar a un gobierno de UNIDAD NACIONAL, deshacerse de algunas rémoras que le rodean.

¿Hay acaso una política exterior seria, responsable y coherente? Más parece que tiene una rueda suelta y la Canciller hace y deshace a su gusto sobre las relaciones exteriores.

¿Acaso hay confianza en la Ministra de Justicia y la Viceministra? Simplemente son impresentables.

El equipo económico, ahí está todo el equipo que manejó la economía y finanzas en el nefasto gobierno de Correa. ¿Qué espera Moreno? En el IESS, hay un clamor por la salida de Richard Espinoza, personaje incondicional de Correa, devenido en morenista.

En definitiva, Moreno ya debe cortar el nudo gordiano de la política y asumir con toda la responsabilidad un gobierno, repito de UNIDAD NACIONAL. Por ultimo el país demanda que quienes le robaron inmisericordemente, vayan presos y le devuelvan lo robado. Señor Presidente Moreno, no pierda esta oportunidad que le da la Historia. El pueblo aun no pierde la esperanza.