Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Ley para jubilar mujeres a los 25 años puede ser “engaño”, advierte Cordero

El presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Cordero, al referirse a las reformas a la Ley de Seguridad Social, señaló que las mujeres ecuatorianas merecen el máximo de respeto porque, a diferencia de cualquier trabajador, tienen un trabajo no reconocido e invisibilizado, del cual somos responsables históricamente todos.

Ventajosamente ese error está en proceso de ser reparado y, por ese mismo respeto, no se debe crear falsas expectativas, más si hay una violación de las leyes.
Indicó que el proyecto que pretende jubilar a las mujeres, de manera especial a los 25 años, debe considerar el carácter de este beneficio y las condiciones de pago, al recordar que toda jubilación en el Ecuador tiene dos componentes: el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) aporta con el 60%; y, el Gobierno, a través del Ministerio de Finanzas, cubre el 40% restante.
Por tanto, dijo, esas leyes que alteran el presupuesto del Estado son potestad exclusiva del Presidente de la República, en este sentido, el proyecto de ley viola el artículo 135 de la Constitución, de allí que al aprobar esta reforma estaríamos engañando a las mujeres. Si queremos trabajar por este sector, hay que conseguir que el Ejecutivo, comprometido con lo que establece el mandato constitucional sobre la seguridad universal y el derecho de las mujeres, acoja esta iniciativa.
Para Cordero Cueva, si se quiere ser coherente con la realidad nacional en el aseguramiento social, es necesario revisar datos estadísticos: el día que el IESS realizó la última evaluación para efectos del cálculo actuarial y con el censo del Instituto Nacional de Estadística y Censos, INEC, se estableció que las mujeres han incrementado 27 años en su esperanza de vida, por lo cual el Instituto no tiene para pagar ni siquiera a los actuales afiliados, mucho peor imaginarnos una seguridad social universal para todas las personas que inclusive no tienen vínculos laborales.
Si bien hay buena dosis de entusiasmo, “creo que nos podríamos convertir en irresponsables”, por ello, hay que trabajar seriamente en el tema y colegislar en serio para no engañar a las mujeres; hay que trabajar en equipo con el Ejecutivo, el IESS y el Legislativo para elaborar un texto que permita alcanzar este objetivo.
Cuando aprobemos la nueva Ley de Seguridad Social, seguramente tendremos que hacer incrementos en los aportes personales y patronales, a disgusto de algunos que creen que no hay que compartir las ganancias y el éxito con sus trabajadores y hacer también una inversión, a su futuro, concluyó.

Publicidad