Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Correa piensa que la OEA debería desaparecer y respalda a Nicolás Maduro

Quito, Pichincha, 18 abr 2015.- El Presidente Rafael Correa realiza su Enlace Ciudadano No. 420, desde San Isidro de Puengasí, al sur de la capital. Lo acompañan cientos de personas en este ejercicio democrático de rendición de cuentas. Foto: Santiago Armas / Presidencia de la República.

Quito.- Al inicio de su cadena sabatina, el presidente Rafael Correa Delgado se ha referido a lo que fue la Cumbre de las América en Panamá y reiteró su postura, expresada en otras ocasiones, de que la Organización de Estados Americanos debería desaparecer.


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Después de transmitir el discurso del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en el cual exige a Estados Unidos retirar las sanciones contra Venezuela, Correa ha expresado que Maduro tiene todo el apoyo del Ecuador en su lucha en contra del “intervencionismo”. La embajadora de Venezuela estuvo presente en la cadena sabatina durante esa mención.

Correa ha manifestado que la única función que puede tener la OEA sería como espacio de encuentro entre Estados Unidos y Canadá con el bloque de la Celac. Ha dicho que la Celac debe ser el espacio para resolver los conflictos de los países latinoamericanos y para formar una posición de bloque, ya que a su criterio un país como el Ecuador no puede enfrentarse en el foro de la OEA frente a lo que considera el país “más poderoso de la historia de la humanidad”, en referencia a Estados Unidos.

El presidente dijo que la OEA ha funcionado como “el ministerio de las Colonias de los Estados Unidos”. En su opinión debió desaparecer luego de la Guerra de las Malvinas, cuando Estados Unidos “destrozó” el Tratado de Asistencia Recíproca que suscribieron los países del continente por el cual se comprometían a protegerse frente a ataques de países fuera de la región interamericana. En esa ocasión Estados Unidos respaldó a su aliado Reino Unido y no a la Argentina. Correa acusó a la OEA de haber aislado a Cuba pero haber respetado a la dictadura de Augusto Pinochet.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sin embargo, censuró permanentemente las atrocidades cometidas por el régimen de Pinochet.

El mandatario además dijo que “nadie les hizo caso” al grupo de opositores ecuatorianos que, junto a los opositores contra los gobiernos de Cuba y Venezuela, protestaron en Panamá durante la cumbre. Los acusó de ser parte de la “restauración conservadora” y de estar financiados por la ultra derecha internacional. Entre los ecuatorianos que estuvieron en Panamá fueron el asambleísta Andrés Páez, el presidente de Fundamedios César Ricaurte y el abogado Enrique Herrería.

El expresidente Oswaldo Hurtado dictó una conferencia sobre el estado de la democracia en Ecuador y firmó la Carta de Panamá, por la cual ex presidentes del continente condenan la violación a los derechos humanos y la situación que atraviesa la democracia en Venezuela. En virtud de esto, Correa calificó al expresidente Hurtado como “cadáver insepulto” y señaló que quizá nunca en la historia de la humanidad un expresidente ha sacado el 1%, como Oswaldo Hurtado, en su intento de reelegirse.