Ecuador. Lunes 24 de Julio de 2017
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Sindicatos de Ecuador preparan plan “anticrisis” que recaiga sobre los ricos

QUITO 13 DE FEBRERO DE 2016, En las instalaciones de la UNE, se celebra la convención nacional de organizaciones sociales, en la misma hablaron sobre las acciones que tomarán ante las medidas del Gobierno Nacional FOTO API / JAVIER CAZAR

Quito, (EFE).- Los sindicatos de Ecuador alistan una propuesta “anticrisis”, que incluso podrían discutir con el Gobierno, y en la que el peso de las medidas para superar las dificultades económicas recaiga en los sectores más ricos.


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Así lo señaló el líder obrero Mesías Tatamuez en una entrevista con Efe, en la que comentó que la propuesta del sector sindical quiere evitar que los ajustes que se suelen efectuar para aplacar los problemas recaigan sobre los trabajadores.

Tatamuez indicó que la construcción de esa propuesta se hará con las bases sindicales en todo el país, con el apoyo de otros sectores de la sociedad civil, sobre todo organizaciones campesinas e indígenas, así como de intelectuales comprometidos.

El corolario de ese debate nacional se expresará en una movilización nacional para mediados de marzo, agregó.

“Vamos a hacer un gran recorrido a nivel nacional” para discutir los contenidos de la movilización prevista para el 17 de marzo, indicó a Efe Tatamuez, quien no descartó que en ese trayecto se llegue a eventuales acercamientos con el mismo Gobierno.

“Estamos preparando un gran recorrido a nivel nacional que empieza el 26 de este mes en Cuenca, el 27 en Guayaquil, luego en la provincia de Manabí” y por otras regiones, con el ánimo de cubrir todo el país en el proceso de socialización de los contenidos de la movilización, agregó el dirigente.

La creación de un “gran frente anticrisis”, una “reforma agraria integral que evite la migración del campo a la ciudad”, medidas para que el sector empresarial invierta más en el propio país y que los bancos repatríen capitales depositados en el exterior, son parte de las propuestas de los sindicatos, añadió.

Tatamuez, que es alto dirigente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la mayor central obrera del país, aseguró que el mayor desacuerdo que impide un acercamiento con el Gobierno es su negativa a aceptar que el país afronta ya una crisis económica.

El presidente de la República, Rafael Correa, ha insistido en que, si bien la coyuntura económica del país es difícil, no se puede hablar técnicamente de crisis, pues no se ha presentado un decrecimiento del PIB (Producto Interior Bruto) sostenido en, al menos, los tres últimos trimestres.

Para los sindicatos, la crisis no sólo se expresa en las variables macroeconómicas, sino en la subida de precios, la pérdida de la capacidad adquisitiva de los salarios y el aumento del desempleo a través de despidos masivos en empresas públicas y privadas.

Tatamuez consideró que la actitud del Ejecutivo de negarse a reconocer la existencia de una situación de crisis no contribuye al diálogo ni a la búsqueda de soluciones a los problemas derivados de la coyuntura económica.

“El Gobierno ensaya propuestas” para alcanzar una mayor flexiblización laboral, con iniciativas en torno a la duración de la jornada de trabajo en ciertas modalidades de contratación, incentivos a empresas que contraten a jóvenes y el “seguro de empleo”, recordó Tatamuez.

El Ejecutivo, según el líder sindical, ha lanzado esos “ensayos” sin un adecuado “sustento técnico” y “siempre poniendo la carga sobre los hombros de los trabajadores, nunca sobre los empleadores”.

Para Tatamuez, “los empleadores han obtenido ganancias récord (en los últimos años) gracias a las políticas del Gobierno que no se atreve a afectar a esos sectores”, sino que carga sobre los trabajadores los impactos de las dificultades económicas.

Por ello es que los sindicatos ecuatorianos se resisten a creer que el Gobierno del presidente Correa es un régimen “de los trabajadores” o “de los pobres”, como suele autocalificar a su administración el propio mandatario.

“No nos hemos negado a nada (diálogo con el Ejecutivo), pero no podemos aceptar que el Gobierno sólo afecte a los trabajadores” y evite colocar también parte del peso de las dificultades sobre los hombros de los empresarios y banqueros, remarcó Tatamuez.

De su lado, el Gobierno del presidente Correa ha minimizado la respuesta de los sindicatos y los ha acusado de “hacerle el juego” a los grupos opositores de derechas con la serie de manifestaciones convocadas contra su administración, más aún si se considera que el país vive un año electoral, de cara a los comicios presidenciales y legislativos de 2017. EFE

(I)