Ecuador. lunes 16 de octubre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Ecuador pide una voz soberana y firme de Iberoamérica ante políticas de Trump

QUITO (ECUADOR), 08/12/2016.- El canciller ecuatoriano, Guillaume Long, participa en una conferencia de prensa hoy, jueves 8 de diciembre de 2016, en Quito (Ecuador), con motivo del primer taller previo al traspaso de la Presidencia de ese bloque al país andino por parte de Tailandia. Ecuador fue nombrado por unanimidad presidente de turno del grupo durante la sesión 71 de la Asamblea General de la ONU, celebrada en septiembre en Nueva York. EFE/José Jácome

(EFE).- El ministro de Asuntos Exteriores de Ecuador, Guillaume Long, pide a los países de América Latina y el Caribe que levanten su voz “sin estridencias y sin provocaciones, pero de forma “soberana” y “firme” contra la política de inmigración que plantea el presidente estadounidense, Donald Trump.


Publicidad


“Si no lo hacemos respecto a los migrantes, cuando la mayoría de nuestro países tenemos migrantes en Estados Unidos, entonces respecto de qué lo vamos a hacer”, se pregunta el canciller durante una entrevista con Efe.

Long pide que lo países iberoamericanos usen los organismos regionales como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para “de forma soberana y activa, ser mucho más firmes” en su oposición al presidente de EE.UU.

El político ecuatoriano apuesta por CELAC para dialogar como región con los Estados Unidos y con el resto del mundo.

“Creemos que sin integración no habrá soberanía, seguiremos compitiendo los unos contra los otros con materias primas en una competencia hacia abajo, con cada vez mas precariedad para ser más atractivos al gran capital”.

Long, canciller de Ecuador desde marzo de 2016, piensa que la llegada de Trump a la presidencia de EE.UU, desde la que además de oponerse a la inmigración defiende políticas proteccionistas, puede ser “una gran oportunidad para que América Latina y el Caribe estén más unidos e interactúen en el mundo común”, ya que, en su opinión, “el futuro es un mundo de bloques y tenemos ese reto como latinoamericanos“.

El político, que además de ministro de Asuntos Exteriores lo es también de Movilidad Humana, destaca que la emigración es un asunto “fundamental de la política ecuatoriana“, cuya constitución reconoce a los emigrantes el derecho al voto y a tener seis representantes en la Asamblea Nacional.

En este sentido, afirma que están reforzando el apoyo y la asesoría a los ecuatorianos en los doce consulados que tienen en Estados Unidos, ya que están mostrando “mucho nerviosismo” ante el “lenguaje agresivo y el hostigamiento” que sufren desde que Donald Trump accedió a la presidencia.

Respecto a los ecuatorianos que residen en España, más de 300.000, recuerda la labor que realizan de apoyo a los compatriotas afectados por la crisis hipotecaria, que ha provocado que muchos de ellos hayan perdido sus viviendas por no poder afrontar los pagos.

Long, de visita en España, reconoce el apoyo que este país ha dado siempre a la petición de Ecuador para suprimir los visados de entrada en la Unión Europea y afirma que buscan un “compromiso” por parte de los veintiocho para que se apruebe, aunque luego queden los aspectos técnicos.

Ecuador, dice el ministro, no quiere ser uno de los pocos países latinoamericanos que necesiten visado para entrar en la UE, sobre todo cuando “técnicamente no hay una emigración ecuatoriana a Europa“, sino que lo que se está produciendo es un retorno de los emigrados, por lo que “no tiene sentido mantenerlos (los visados)”.

Durante sus dos días de estancia en Madrid, Long ha mantenido reuniones con responsables de inmigración del Gobierno español, así como con el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, Fernando García Casas, así como con la Secretaria General Iberoamericana, Rebeca Grynspan.

Cuando está a punto de finalizar el último mandato del presidente Rafael Correa, el canciller destaca como señas de identidad de la política exterior de su país la defensa de su soberanía, la lucha contra las grandes injusticias y la integración con los vecinos.

En este sentido, destaca las buenas relaciones con Perú, después del acuerdo de paz de 1998, y con Colombia, al que apoyan como anfitriones y garantes de las conversaciones del Gobierno colombiano con la guerrilla del ELN, que se desarrollan en Ecuador.

Quito es, además, sede de Unasur, lo que la convierte en “la capital de Sudamérica”, según el ministro. EFE

(I)