Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Izan la cola del avión de AirAsia, pero no hay cajas negras

Archivo

PANGKALAN BUN, Indonesia (AP) — Una sección de la cola del avión de AirAsia que se precipitó al mar se convirtió el sábado en el primer gran fragmento de la nave recuperado del fondo del océano, pero no se hallaron las cajas negras, cruciales para saber que sucedió en el accidente en que murieron 162 personas.


Publicidad

El trozo de metal rojo, con la palabra “Asia” escrita, fue izado hasta la superficie empleando globos inflables. Las grabadoras de voces de la cabina y de datos de vuelo, que debían estar en la parte trasera de la nave, posiblemente se salieron de su sitio cuando el Airbus A320 se estrelló en el mar el 28 de diciembre, dijo el comandante de las fuerzas armadas indonesias general Moeldoko. Su recuperación es esencial para averiguar qué provocó el desastre.

Sin embargo, Moeldoko —quien sólo usa su apellido, como mucho indonesios— dijo que el sábado se detectaron señales que se cree provienen de las cajas negras. Las balizas de las cajas emiten señales durante unos 30 días hasta que las baterías se extinguen, lo que significa que los buzos tienen dos semanas más para hallarlas.

“Tengo confianza plena de que las cajas negras no están lejos de donde estaba la cola”, dijo Moeldoko.

Los restos, que estaban a una profundidad de 30 metros (100 pies), fueron colocados con grúa en la cubierta de un barco. El estabilizador vertical parecía intacto, pero el fuselaje se veía rasgado y cruzado por cables enredados.

El viernes se detectaron señales intermitentes submarinas en torno a un kilómetro (media milla) de donde se encuentra la cola, pero no estaba claro si procedían de las cajas negras. Es posible que las señales procedan de otra fuente.

El descubrimiento de la cola del avión esta semana fue un gran impulso para las lentas búsquedas, que se han visto afectadas por las lluvias estacionales, el mar picado y la falta de visibilidad bajo el agua debido a los sedimentos procedentes de los ríos.

Sin embargo, Suryadi B. Supriyadi, director de operaciones de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate, dijo el sábado que la prioridad de sigue siendo hallar la parte central del fuselaje, donde se cree que están sepultados la mayoría de los cuerpos.

Las autoridades confían en que las cajas negras estén todavía dentro de la estructura. Esos dispositivos son cruciales para ayudar a los investigadores a comprender qué causó el accidente. Varios objetos de gran tamaño han sido detectados en la zona mediante sónar, pero aún no se han explorado de cerca.

“Esto es lo que las familias estaban esperando”, dijo. “Llevan 14 días llorando”.

El último contacto con los pilotos con el control del tráfico aéreo dijo que estaban entrando en una zona de tormentas. Pidieron autorización para subir de 32.000 pies (9.753 metros) a 38.000 pies (11.582 metros) a fin de evitar las nubes amenazantes, pero se les negó permiso debido al tráfico pesado aéreo encima de ellos. Cuatro minutos después, el avión desapareció del radar.

Otros cuatro cuerpos fueron recuperados el viernes —dos de ellos todavía atados a sus asientos en el lecho marino— con lo que ya suman 48.

Por su parte, el ministro de Transportes Ignasius Jonan lanzó una operación contra cinco aerolíneas el viernes, suspendiendo de forma temporal 61 vuelos, porque hacían sus rutas en días para los que no tenían autorización. Antes, todos los vuelos de AirAsia de Surabaya a Singapur, la ruta que hacía el vuelo 8501 cuando desapareció el 28 de diciembre, fueron suspendidos después de que se supiera que la operadora de bajo coste no tenía permiso para volar los domingos.

Además, Jonan sancionó a nueve funcionarios por permitir que el avión despegara sin permisos, elevando a 16 el número de personas amonestadas.

___