Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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La colección de Margiela quiere seguir siendo anónima

La firma Maison Martin Margiela saltó este viernes a la pasarela de la Semana de la Moda de París con una colección de prêt-à-porter de cintas y picos, en el primer desfile tras la inesperada revelación de la identidad de su enigmático diseñador.


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La crítica de moda británica Suzy Menkes, tras la última presentación de Alta Costura del pasado mes de julio decidió sacar del anonimato al francés Matthieu Blazy, el supuesto artista de la compañía, escondido por la estrategia de no revelar los nombres de los creadores.

Aprovechando que el modisto belga Raf Simons había acudido al “backstage” para felicitar a quien fue su pupilo, Menkes consideró que había llegado el momento de que todo el mundo conociese el talento de este treintañero, al que no dudó en dedicarle el apelativo de “estrella”.

La empresa, que adoptó el secreto como estrategia comercial después de que el fundador -Martin Margiela- dejara la compañía en 2009, quiere seguir adelante con ella a pesar de este contratiempo.

Recientemente, un portavoz recordó su conocido lema: “Maison Martin Margiela no comunica sobre las personas que trabajan en su colectivo creativo”.

Aunque todo hace presumir que Blazy se mantiene al frente, resulta una incógnita el nombre de la persona responsable de la colección de primavera-verano que pisó la pasarela esta tarde.

En ella, las modelos aparecieron con un maquillaje y peinado que hacía pensar que acababan de salir del agua, se habían vestido, y se habían quedado con las sandalias y las gafas de sol de la playa o piscina.

Las prendas alternaron la raya diplomática -que fue informal desde la perspectiva de Margiela-, los lunares bajo transparencias salmón, y los estampados de margaritas.

Las faldas se anudaron a un lado, como si se tratara de un elegante delantal, por lo que cayeron en pico, lo que dejaba al descubierto el otro costado.

La casa también trabajó el forro interior, que había quedado completamente al descubierto y desarrolló los estampados, que llegó a combinar a modo de “patchwork”.

Este desfile fue uno los últimos de una jornada que se abrió con el debut de Jonathan Anderson como director creativo de Loewe y que prosiguió con el recital de Raf Simons para Christian Dior.

También fue el día en que la extenista francesa Marion Bartoli presentó su primera colección de zapatillas deportivas de lujo, desarrolladas con la firma Musette.

El de mañana es uno de los días más esperados de esta Semana de la Moda, puesto que el modisto Jean Paul Gaultier se despedirá del prêt-à-porter con una última colección. EFE