Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Cerebro influye en recuperación del sentido del tacto

Sensibilidad.

WASHINGTON (AP) — La recuperación del tacto luego de un trasplante de manos puede ocurrir con el tiempo y según un estudio eso se debe a cambios en el cerebro, no en la extremidad.


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Una investigación dada a conocer el domingo en la reunión de la Sociedad de Neurociencia arroja luz sobre la manera en que el cerebro procesa el sentido del tacto y se adapta cuando algo va mal. El estudio puede ofrecer pistas para la rehabilitación después que alguien sufre una trombosis o lesión cerebral, y quizá algún día una lesión en la médula espinal.

“Mantiene la esperanza de que quizá podamos facilitar el proceso de recuperación”, dijo el doctor Scott Frey, neurocirujano en la Universidad de Missouri en Columbia.

Cuando cirujanos colocan una nueva mano los nervios del muñón deben regenerarse dentro del miembro trasplantado para que la sensibilidad comience a restablecerse, para sentir el calor o frío, la dureza o suavidad, presión o dolor. Aunque los pacientes pueden volver a mover la mano bastante rápido hay grandes diferencias en cuanto a la rapidez con la que recobran la sensibilidad.

Después de todo el sentido del tacto no se concreta a la estimulación de nervios de la piel. Esos nervios envían señales a una región específica del cerebro para descifrar qué se está tocando y cómo reaccionar a ello. Cuando se pierde un miembro el cerebro hace ajustes y asigna nuevas funciones a esas neuronas. El estudio de Frey muestra que el área alguna vez responsable de la mano derecha puede darle impulso a la izquierda.

Exploraciones del cerebro sugieren que esos cambios en reversibles, al menos parcialmente, si una persona recibe un trasplante años después. Pero se sabe poco acerca de cómo la reorganización del cerebro afecta a la recuperación.

Indicar qué parte de las palmas o los dedos se está tocando, lo que es una función de la zona sensitiva del cerebro, es un problema constante para quienes reciben trasplantes de mano. El equipo de Frey estudió a cuatro personas que recibieron trasplantes con cuatro personas a quienes se reinjertó su propia mano inmediatamente después de la lesión y a 14 personas que no sufrieron lesión alguna.

Entre más tiempo pasa después de la operación los pacientes localizan los toques con mayor precisión, señaló Frey. Dos de quienes recibieron trasplantes con una antigüedad de 8 a 10 años, respectivamente, fueron casi tan precisos como las personas que no sufrieron lesiones. Lo mismo pasó con dos pacientes cuyas manos fueron colocadas de nuevo entre uno y medio y 3 años antes.

Se cree que la regeneración de nervios tarda dos años, dijo Frey.

“La capacidad sensitiva y motora sigue mejorando, aunque sea de manera gradual, según nuestras mediciones”, dijo, sugiriendo que el cerebro sigue adaptándose.