Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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¿Por qué las mujeres pagan más que los hombres por ciertos bienes?

PARIS (AP) — Lo hacen los salones de belleza, las tintorerías y también las tiendas que venden productos de salud y belleza. Ahora Francia quiere saber por qué las mujeres aparentemente pagan más que los hombres por ciertos bienes y servicios.


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Las primeras en plantear el problema fueron activistas francesas, inspiradas por un estudio según el cual las estadounidenses pagan sobreprecios de cientos de dólares por los mismos productos. Las activistas convencieron al Ministerio de Economía que realizara un estudio exhaustivo para determinar cuáles son las diferencias de precios en Francia, las razones y los sectores más afectados. Se esperan las conclusiones para principios del año próximo.

Una investigación rápida de The Associated Press en peluquerías y tiendas de París halló algunas disparidades. Corte pelo: mujeres, 43 euros; hombres 26. Desodorante roll-on: mujeres, 2,04 euros; hombres 1,96. Gel de afeitar: 2,87 euros en envase rosa; 2,39 en envase azul.

“Honestamente, como otras mujeres, lo había advertido y entonces pasé a otros asuntos”, dijo Pascale Boistard, ministra de los derechos de la mujer, en entrevista con la AP. “Es un hecho de la vida cotidiana y con productos de uso común. Estas disparidades significan que al cabo del año, la suma no es despreciable”.

La ciudad de Nueva York y el estado de California han prohibido cobrar distintos precios por bienes o servicios de acuerdo con el género. En California la violación se castiga con multas de hasta 4.000 dólares. En Nueva York, investigaciones periódicas revelan que los salones hacen a la inversa: cobran más a los hombres por servicios de manicura, pedicura y depilación con cera. La Unión Europea requiere que sus países miembros aprueben leyes de trato igualitario para hombres y mujeres, pero no aclara cómo.

En Francia, el grupo activista Georgette Sand —alusión irónica a la escritora Aurore Dupin, quien tomó el seudónimo masculino de Georges Sand para que la tomaran en serio como novelista— pide aportes a un blog fotográfico de productos que se cobran a precios distintos por género. Ahora aparecen analgésicos, lociones faciales e incluso aerosoles de pimienta. La disparidad afecta a los consumidores más jóvenes: un oso de peluche rosa cuesta 8 centavos más que uno azul.

Un estudio del gobierno de California halló que las estadounidenses pagan en promedio 1.300 dólares anuales más que los hombres por productos idénticos. La revista Consumer Reports halló disparidades similares en 2010.

“Es una victoria inicial si la gente se hace la pregunta cuando entra a una tienda y compara los precios”, dijo Gaelle Couraud, de Georgette Sand. “Lo que pedimos es que se acabe con el mercadeo por género, que se determinen los precios no por el sexo del comprador sino por la función del producto o del servicio prestado”.

Monoprix, una cadena francesa acusada por la campaña, explicó que las diferencias no tenían nada que ver con el sexo del cliente.

“Las diferencias de precio entre productos dirigidos a mujeres y hombres se debe a sus características intrínsecas y los volúmenes de ventas”, dijo la compañía en respuesta a un petitorio que reunió 40.000 firmas.