Ecuador. Lunes 16 de enero de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Estación espacial infla finalmente habitáculo experimental

En esta imagen tomada de un video de la NASA el sábado 28 de mayo de 2016, el Módulo Expandible de Actividad Bigelow o BEAM está en proceso de ser inflado. La NASA infló lentamente el nuevo habitáculo experimental en la Estación Espacial Internacional el sábado, con mejor suerte que en el primer intento dos días antes. (NASA vía AP)

CABO CAÑAVERAL, Florida, EE.UU. (AP) — La NASA infló lentamente el sábado un nuevo habitáculo experimental en la Estación Espacial Internacional, con mejor suerte que en el primer intento dos días antes.

Publicidad

El astronauta Jeffrey Williams abrió una válvula e introdujo aire por un valor de 22 segundos dentro del compartimento y luego varios segundos más en ráfagas breves. El Control de Misión reportó un crecimiento notable de la estructura, la primera en su tipo para los viajeros espaciales.

El Módulo Expandible de Actividad Bigelow (BEAM por sus siglas en inglés) apenas se expandió un poco durante el intento de inflado del jueves. Los expertos creen que el compartimento de paredes suaves estuvo muy apretado mientras estuvo empacado durante mucho tiempo antes del lanzamiento del mes pasado, por lo que las capas de tejido tuvieron problema en desplegarse.

La presión al interior de la cámara fue aliviada el viernes para facilitar la fricción entre las múltiples capas. Eso debió permitirles extenderse a su máximo de 3,96 metros de largo y 3,2 metros de diámetro, el volumen equivalente a un dormitorio pequeño.

Esta vez, Williams escuchó ruidos repentinos mientras la presión se acumulaba dentro del BEAM, como el maíz palomero en un sartén. En realidad esas son buenas noticias; funcionarios dijeron que fue el sonido de la liberación de las correas internas mientras la vaina crecía 30 centímetros o más tanto en longitud como en grosor.

Bigelow Aerospace proporcionó esta primera sala inflable fabricada para astronautas. La NASA pagó 17,8 millones de dólares por la demostración de la tecnología, que podría conducir a un habitáculo inflable aún más grande en la estación espacial.

El empresario hotelero Robert Bigelow, quien dirige la empresa aeroespacial al norte de Las Vegas, considera el BEAM como una prueba para futuros hábitats inflables para turistas orbitando la Tierra, así como para astronautas en la Luna o Marte. Está trabajando para volar un par de estaciones inflables privadas en unos pocos años.

___

Publicidad