Ecuador. Viernes 9 de diciembre de 2016
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Yahoo y las crisis de la mediana edad tecnológica

Washington (EFE).- Hubo un tiempo en el que el precio de las acciones de Yahoo se cuadruplicaban en días y alcanzaban máximos jamás vistos en el negocio de internet; hoy, 16 años después, lidia con el mayor ciberataque de la historia y se ha resignado a llevar el cartel de “se vende” al no poder levantar cabeza.

Publicidad

Esta semana Yahoo, uno de los gigantes de internet con más historia, confirmó la mayor filtración de información privada de un solo sitio de internet conocido hasta la fecha, la vulneración de 500 millones de cuentas de usuarios, que ponen la puntilla a unos difíciles años en los que la compañía ha intentado reinventarse.

Yahoo, que nació como otros muchos negocios multimillonarios de internet en un dormitorio universitario, ha pasado de estar valorado en unos 100.000 millones de dólares a resignarse a aceptar la oferta en julio del gigante de telecomunicaciones Verizon por 4.800 millones.

La empresa, el referente en los noventa y comienzos de 2000 de los populares portales de internet, comenzó a competir en la última década con redes sociales como Facebook o Twitter, cuyo negocio está dando paso a las aplicaciones de mensajería instantánea y al internet de las cosas.

Los primeros indicios de la infiltración de piratas informáticos en la base de datos comenzaron en julio cuando un hacker, conocido como “Peace”, aseguró en la “dark web”, en la que se puede navegar y comprar en total anonimato, que tenía 200 millones de nombres, contraseñas y correos electrónicos de usuarios de Yahoo.

Esa revelación, que no fue confirmada por Yahoo, apareció en oscuros foros de internet pocos días después de que se anunciara un trato con Verizon, visto como la única salida para la empresa de internet tras sus malos resultados financieros.

La consejera delegada de Yahoo, Marisa Mayer, que llegó procedente de Google en 2012, no pudo darle una dirección clara al conglomerado de servicios de internet, pese a compras como la de Tumblr, su énfasis en el móvil o los ambiciosos objetivos de ventas.

El robo de 500 millones de registros privados que, según Yahoo, podría haber contado con ayuda de un Gobierno extranjero es una nota negativa más para una compañía, que pese a todo consiguió mantenerse en el candelero con mejor fortuna que AOL o con suerte similar a otros veteranos como MSN.

Pese a los malos datos financieros y de modelo de negocio, Yahoo.com sigue siendo el quinto sitio más visitado de internet, según el ránking de Alexa, mientras que es un líder de peso en Japón, donde Yahoo Japan es líder y un negocio rentable.

No obstante, las malas noticias para Yahoo podrían no acabar con las recomendaciones de cambios de contraseña y nuevas medidas de seguridad para sus usuarios, ya que la compañía se enfrenta a una posible corrección del precio del trato con Verizon, que no se espera que se cierre totalmente hasta comienzos de 2017.

También ha comenzado a cuestionarse la lentitud con la que se detectó y se comunicó el problema de seguridad originado con el ciberataque, que según el propio Yahoo se llevó a cabo en 2014.

Pasaron dos años hasta que se hizo pública la filtración de información privada, que no incluye números de tarjetas de créditos, y hace solo dos semanas Yahoo envió a la comisión del mercado de valores estadounidense (SEC) una comunicación en la que negaba cualquier tipo de filtraciones o “incidentes” de seguridad.

Verizon se arriesga también a un demanda colectiva si no pide un ajuste a la baja del precio de la compra y si los accionistas consideran que no se toma la diligencia debida a la hora de examinar el valor real y riesgo de la operación.

El drama de Yahoo se recrudece al mismo tiempo que se amplifican los rumores de que Twitter, nacida hace 10 años, podría ser adquirida ante los malos resultados, mostrando que las crisis de la mediana edad tecnológica son cada vez más tempranas en un sector de cambios vertiginosos y revoluciones siempre inminentes. EFE (I)

jmr/hma/dmt

Publicidad