Ecuador. jueves 21 de septiembre de 2017
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Renuevan Museo del Oro de ciudad colombiana Pasto con vínculos al territorio

Renuevan Museo del Oro de ciudad colombiana Pasto con vínculos al territorio.

El municipio colombiano de Pasto, en el departamento de Nariño (fronterizo con Ecuador), inauguró hoy su renovado Museo del Oro con el objetivo de estrechar los lazos de esa institución con la tradición e identidad de la región al aportar el testimonio de indígenas, afrodescendientes y gitanos.


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El Museo del Oro duplicó su espacio de exposición y reestructuró su colección para exhibir 485 objetos etnográficos, que explican cómo se busca el oro de forma artesanal hoy en día, así como piezas arqueológicas originarias de distintas comunidades de la costa Pacífica y la serranía andina.

La nueva exposición presenta una mirada contemporánea sobre las sociedades precolombinas de la región entablando un diálogo entre el pasado y el presente de Nariño en cuestiones como la relación con la naturaleza, la tecnología, la economía, las fiestas y rituales, entre otros.

Otro de los objetivos que persigue la renovación del museo es generar un diálogo multicultural que integre las diferentes comunidades que conforman la identidad nariñense, como los indígenas pastos, los quillacingas y los awás de la costa del pacífico, además de los afrodescendientes y los gitanos, entre otros.

En este sentido, la directora de la Red de Museos del Oro del Banco de la República, María Alicia Uribe, explicó a Efe que estas instituciones tienen un impacto a largo plazo sobre las regiones ya que generan sentimiento de “orgullo y pertinencia” y motivan a las comunidades locales a trabajar por sus valores históricos.

“A menudo los niños indígenas no se sienten orgullosos de serlo, pero cuando acuden a los talleres de los museos del oro y oyen su propia historia en boca de otros se sienten fortalecidos y felices”, detalló Uribe.

Al entrar en el nuevo museo, el visitante es recibido por una figura de rostro masculino y semblante inanimado con unos 1.500 años de antigüedad que subraya la voluntad del museo de explicar la historia del oro en Nariño poniendo el acento en el periodo precolombino.

Asimismo, en los diferentes espacios se exhiben figuras y ornamentos que en su momento fueron de vital importancia para los caciques de las culturas prehispánicas, ya que les servían para resaltar su poder sobre el resto de la tribu reforzando su carácter místico.

Sin embargo, las piezas más llamativas y enigmáticas de la colección pastusa son unos perfectos discos dorados cuya función desconocen hasta los mismos arqueólogos que los descubrieron.

El jefe de divulgación del Museo del Oro de Bogotá, Eduardo Londoño, asegura que estos objetos servían para hacer “arte óptico” generando bellos efectos visuales al girar.

“Hoy en día podríamos hacer joyas así con ordenadores y compases pero, ¿cómo los hicieron los indígenas de forma tan bella y perfecta?”, se pregunta Londoño, que, no obstante celebra que el museo acoja objetos que no son “conocimiento muerto” y que pueden seguir maravillando al mundo después de siglos. EFE (I)