Ecuador. sábado 23 de septiembre de 2017
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Derrumbar mitos y diagnosticar a tiempo, retos para combatir la epilepsia

¿Qué tienen en común Napoleón Bonaparte, Alejandro Magno, Julio César, Vincent Van Gogh, Juana de Arco, Isaac Newton, Albert Einstein y Ángeles Mastretta? Que son famosos, inteligentes, talentosos y que todos ellos también padecieron epilepsia.


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“La epilepsia se da cuando las neuronas en nuestro cerebro emiten descargas cuando no les corresponde, empiezan a generar crisis”, explica en entrevista con Efe la doctora Ana Luisa Velasco, jefe de la Clínica de Epilepsia del Hospital General de México.

Este trastorno neurológico crónico afecta a unas 50 millones de personas en el mundo y se estima que en México 2 % de la población tiene este padecimiento, aunque la especialista asegura que no son cifras fidedignas, “pues la mayor parte de los casos o no está registrado o está mal diagnosticado”.

Una de las principales razones por las que la epilepsia se mantiene sin diagnosticar es, con frecuencia, la vergüenza que implica para los pacientes y los mitos que rodean a este padecimiento.

“Siempre se le ha asociado a problemas de índole psiquiátrico, problemas de posesión demoniaca o de retraso mental, pero no hay nada más lejos de la realidad que eso”, asegura Velasco.

De hecho, explica, los pacientes epilépticos “por lo general son sumamente inteligentes, muy creativos, observadores, como todos aquellos personajes famosos que sabemos tuvieron epilepsia”.

En el marco del Día Internacional de la Epilepsia, la especialista asegura que este es un padecimiento que puede ser curado si se diagnostica de manera eficiente, pero en ocasiones los pacientes no acuden a los médicos adecuados.

En la mayoría de los casos, si la epilepsia “se diagnostica oportunamente es muy fácil de controlar”, el problema es que “a veces los pacientes tardan años para ir a ver a los especialistas”, sostiene.

“Van con psicólogos o psiquiatras cuando están convulsionando, pero llevan años con crisis focales que no han sido diagnosticadas”, añade.

Por ello es necesario poner atención a síntomas importantes que, aunque se pueden dar a cualquier edad, empiezan a notarse entre los dos y los 12 años.

“Es la que llamamos epilepsia del módulo temporal. Comienza con miedo inexplicable, alucinaciones, escuchar y oler cosas que no hay, terrores nocturnos, falta de atención, que a veces se confunde con el déficit de atención, cambios de conducta o problemas de memoria reciente”, explica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que una sola convulsión “no significa epilepsia. La epilepsia se define por dos o más convulsiones no provocadas”.

Velasco asegura que si bien la epilepsia es una enfermedad controlable -generalmente se trata con medicación diaria-, se debe acudir con un especialista para llevar el tratamiento adecuado.

“Ahora ha tomado gran auge el uso de la cannabis como tratamiento, pero los cannabinoides son indicados para tipos de epilepsia gravísimos que no tienen ninguna opción”, señala.

“Hay muchos tratamientos que no tienen ningún efecto colateral grave como tiene la cannabis en niños pequeños, a quienes destruye la región prefrontal, que es la que le ayuda al paciente a tomar decisiones”, advierte.

Por último, la experta reconoce que México ha avanzado mucho en cuanto al tratamiento de esta enfermedad, y en la Clínica de Epilepsia del Hospital General de México cuentan con técnicas innovadoras.

“Somos pioneros en una técnica que se llama neuromodulación en epilepsia y lo que hacemos es que, en lugar de quitar o resecar el tejido epiléptico -un pedazo del cerebro que está convulsionando-, ponemos electrodos en el cerebro y estimulamos a través de un marcapasos, y con eso le enseñamos al cerebro a no tener crisis epilépticas”, explica.

Esta clínica, además, ha logrado convenios con el Conacyt e instituciones internacionales como la Universidad de California en Los Ángeles o la Universidad de McGill de Montreal, con las que realizan investigaciones conjuntas sobre epilepsia.

“Cuando se invierte en tecnología e investigación, se pueden hacer grandes avances en nuestro país”, concluye la especialista. EFE