Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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Una nueva expedición a la EEI despega mañana desde el cosmódromo de Baikonur

En esta imagen, tomada de un video, un cohete ruso Soyuz-U despega de la base kazaja de Baikonur, alquilada por Rusia, el 3 de julio de 2015. La nave de carga no tripulada viaja hacia a la Estación Espacial Internacional, cuya tripulación espera ansiosa los suministros tras el fracaso de las dos misiones anteriores. (NASA TV via AP)

Una nueva expedición a la Estación Espacial Internacional (EEI) despegará mañana, viernes, a bordo de la nave rusa Soyuz MS-05 desde la rampa Nº1 del cosmódromo de Baikonur, la misma desde donde hace 56 años comenzó su vuelo el primer hombre en volar al espacio, Yuri Gagarin.


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La tripulación de la Soyuz MS-05 la integran el cosmonauta ruso Serguéi Riazanski, el astronauta estadounidense Randolph Bresnik, y el italiano, de la Agencia Espacial Europea, Paolo Nespoli, todos ellos con experiencia en vuelos espaciales.

El lanzamiento de la nave está previsto para la 15.48 GMT y, según el plan de vuelo, seis horas y doce minutos después la nave se acoplará al módulo Poisk, del segmento ruso de la plataforma orbital, donde la esperan el cosmonauta ruso Fiódor Yurchijin y los estadounidenses Jack Fischer y Peggy Whitson.

Será la segunda vez que una Soyuz de la clase MS se enganche a la EEI según un esquema de vuelo abreviado, ya que las tres anteriores lo hicieron tras dos días de vuelo autónomo, en el que se sometieron a pruebas los diversos sistemas de la nueva nave rusa.

El aparato será puesto en órbita con ayuda de un portador Soyuz FG: un cohete de tres etapas, 313 toneladas y 49,5 metros de longitud, capaz de llevar al espacio una carga útil con una masa de hasta 7,2 toneladas, y que hoy, según una tradición postsoviética, fue bendecido por un sacerdote de la Iglesia ortodoxa rusa.

Como es habitual, las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia desplegaron en la zona varios aviones y helicópteros, con la misión de garantizar la seguridad del lanzamiento y, en caso de necesidad, participar en una eventual misión de búsqueda y rescate.

Roscomos, la agencia espacial de Rusia, aseguró el lanzamiento contra todo riesgo con la aseguradora rusa AlfaStrakhovanie, que en caso de siniestro total tendrá que pagar la suma de 2.870 millones de rublos (unos 48 millones de dólares).

La misión de los tres viajeros espaciales que despegarán mañana rumbo a la plataforma orbital tendrá una duración de 139 días.

El programa ruso en la EEI incluye para esta expedición una salida al espacio exterior, que tendrá lugar el próximo 17 agosto, dijo en rueda de prensa Riazanski, comandante de la expedición.

“Se trata de una actividad fundamentalmente científica. No haremos trabajos de reparación”, dijo el cosmonauta, quien tiene en su haber tres “caminatas espaciales” y que en 2013 batió, con un registro de 8 horas y 7 minutos, el récord de permanencia en el espacio abierto.

Agregó que Yurchijin, su compañero de caminata, someterá a una serie de pruebas un nuevo modelo de escafandra, la Orlán-MKS, dotada de un sistema automático de termorregulación.

En total, el programa científico de la expedición incluye más de 300 de experimentos.

Entre otras pruebas científicas, Riazanski mencionó la del registro del umbral de tolerancia al dolor y al calor en condiciones de ingravidez.

“Pero el experimento más importante es el propio vuelo espacial”, dijo el cosmonauta ruso, que llevará a bordo como talismán personal un gnomo tejido, elegido como tal por decisión familiar.

La EEI, un proyecto de más de 150.000 millones de dólares en el que participan 16 naciones, actualmente está integrada por 14 módulos permanentes y orbita a una velocidad de más de 27.000 kilómetros por hora a una distancia de 400 kilómetros de la Tierra.

La órbita del ingenio espacial tripulado es elevada periódicamente con ayuda de los propulsores de naves acopladas a ella, ya que pierde diariamente entre 100 y 150 metros de altura debido a la gravitación terrestre, la actividad solar y otros factores. EFE